Coche del día: Toyota Urban Cruiser

Coche del día: Toyota Urban Cruiser

Un urbano con alma aventurera


Tiempo de lectura: 4 min.

La moda de los monovolúmenes fue como una burbuja que acabó pinchándose, pero Toyota supo aprovecharla bien llegando a ofrecer hasta cuatro modelos de manera simultánea (Yaris Verso, Corolla y Avensis Verso o el Previa). Conscientes de que la tendencia tomaba un camino diferente, abandonaron la versión Verso más pequeña y la sustituyeron por una suerte de crossover que combinaba una carrocería de utilitario, detalles de la versatilidad de un monovolumen y rasgos de todocamino. El modelo en cuestión fue el Toyota Urban Cruiser.

Producido en Japón desde 2007 (por su segunda generación ya), aquí lo conocimos a finales del año siguiente. Medía 3,93 metros de longitud, 1,72 de anchura y tenía una altura de 1,52. Resultaba, por tanto, más pequeño que modelos como el Fiat Sedici/Suzuki SX4 o Kia Soul, coches que también apuntaban a la moda crossover.

En el diseño del Urban Cruiser primaban unas formas cuadradas con líneas robustas como en el macizo pilar C o los abultados paragolpes. La carrocería estaba pintada en un solo color y las únicas concesiones offroad venían por unas discretas molduras de plástico negro en los paragolpes, aunque como accesorio se podrían montar unas protecciones de plástico negro que recorrían el contorno lateral decorando los pasos de rueda para dotarle de un aspecto más aventurero.

Toyota Urban Cruiser 4

El interior transmitía la solidez típica de la marca pese al uso extendido de plásticos duros, aunque de buena apariencia. Había alguna licencia al diseño más desenfadado tanto en la consola como en la instrumentación, bastante escueta por otro lado al contar con una única esfera central que albergaba el velocímetro y el cuentavueltas.

Su carácter práctico se reforzaba con los numerosos huecos donde dejar objetos, la guantera doble y, sobre todo, la banqueta trasera deslizante para priorizar el espacio de los ocupantes de la segunda fila o la capacidad de carga. Esta oscilaba entre 314 o 388 litros manteniendo las cinco plazas, ampliándose con la posibilidad de abatir los respaldos traseros.

En cuanto al espacio en sí, para cuatro no estaba mal por altura o centímetros disponibles para las rodillas, aunque pecaba de una anchura demasiado justa para incorporar un quinto ocupante.

Toyota Urban Cruiser

A nivel mecánico, el Urban Cruiser estuvo disponible con un motor de gasolina 1.33 de 100 CV y un 1.4 Diesel con 90 CV. Este último se combinaba con la tracción delantera o total, lo cual le convertía en un coche aún más polivalente para aquellos que pudieran aprovecharla, ya fuera por climatología o interés en adentrarse en zonas un tanto rotas. En este sentido, las limitaciones provenían de sus cotas TT (aunque su altura era 15 mm más elevada que los 4×2) o los neumáticos con llantas de 16 pulgadas.

Heredado del RAV4, el sistema 4×4 equipaba un control activo del par y un bloqueo del diferencial central conectable a toque de botón y que se desactivaba cuando superábamos los 40 km/h

Con todo, el comportamiento era una de sus virtudes, pues se mostraba eficaz en carretera con un gran aplomo a pesar de sus dimensiones y elevada altura, y al mismo tiempo ágil y cómodo en ciudad. En definitiva, no le hubiera venido mal un motor algo más potente con el que poder extraer unas prestaciones más dignas fuera de la urbe.

Para este uso, sin duda el Diesel resultaba más adecuado por su superior valor de par. De hecho, con las cifras oficiales en la mano, Toyota homologaba casi 1 segundo menos en el 0 a 100 km/h en el 1.4 D-4D y la misma velocidad punta. Sin embargo, donde brillaba era en las recuperaciones a la hora de adelantar, ya que el 1.33 requería tirar del cambio y reducir dos o tres marchas para poder sacarle algo de chicha, pues además su transmisión era de seis velocidades.

Toyota Urban Cruiser

Para ciudad el gasolina resultaba recomendable por su agrado de funcionamiento, pero ya hemos visto que el Urban Cruiser era un coche polivalente capaz de enfrentarse a varios terrenos.

No llegó a triunfar en nuestro mercado, quizá por ser un adelantado a su tiempo, o quizá porque el precio que pedía la marca japonesa no era especialmente barato. Partía de unos 15.000 euros en el caso del gasolina, mientras que el diésel medianamente equipado rozaba los 18.000 euros, así que se metía en tarifas más propias de coches compactos que de utilitarios.

Quizá ahora sea el momento de volver a intentarlo con tecnología híbrida y viendo el éxito que está cosechando el C-HR un escalón por encima.

Calcula cuánto cuesta asegurar un Toyota Urban Cruiser con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ignasi Puig

Es curioso que me entusiasme cualquier actividad relacionada con los coches ¿El escribir? Para trasmitir. Trasmitir conocimiento, pasión y sensaciones; hacerte llegar aquello por lo que me vuelvo loco. Súmale que aprendes y ya es una terrible adicción.

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Me gusta mucho la historia del automóvil y actualmente estoy creando una biblioteca personal dedicada, en exclusiva, a la historia del motor en España, sin olvidarnos de las motos que tanto servicio dieron en nuestra "vieja" España. También cuento con una enorme colección de material escaneado.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Javier J. Navarro

Javier es más conocido por hablar de finanzas y economía, pero ha estado obsesionado con los coches desde que sabía pronunciar los nombres de los modelos.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto : ¡Gas amigas!