Coche del día: Talbot Horizon

Coche del día: Talbot Horizon

El Horizon que le susurró al oido a Carroll Shelby


Tiempo de lectura: 4 min.

El desarrollo de este vehículo se debió a la francesa Simca, que por entonces pertenecía a la división europea del gigante Chrysler, con la idea de convertirlo en un coche global, un concepto muy de moda actualmente. Además, hizo historia por ser el primer coche de tracción delantera de Chrysler. En diciembre de 1977 se lanzó el Horizón bajo la marca Simca en Francia y Chrysler en el resto de los mercados europeos, y de forma simultánea en Estados Unidos con las denominaciones Plymouth Horizon y Dodge Omni.

Por estos tiempos Chrysler no andaba lejos de la bancarrota y para sanear sus cuentas decidió vender su división europea al grupo PSA, al tiempo que recuperó el nombre de la histórica Talbot. De esta manera su  popularidad en Europa creció como la espuma y el Talbot Horizon fue nombrado Coche del Año en 1979 recibiendo en España el mismo galardón en 1981. Aquí se fabricó en la madrileña factoría de Peugeot Talbot en Villaverde, hogar actual del C4 Cactus.

El éxito del Horizon tanto en Europa como Estados Unidos consiguió salvar a Chrysler de una inminente bancarrota

Este modelo compacto de Talbot se vendió en Europa con una gama de motores bastante simple, con mecánicas de gasolina entre 45 y 90 CV y una diésel de 65 CV de naturaleza indestructible, todas atmosféricas. En EEUU no se comercializaron los modelos impulsados a gasóleo y los de gasolina tampoco eran un prodigio de potencia, el más potente era un 2.2 litros atmosférico de 93 CV.

En los 12 años que estuvo en venta en el mercado norteamericano bajo las marcas Plymouth y Dodge se vendieron 961.508 unidades, cifra nada despreciable para ser el primer coche de tracción delantera vendido en gran volumen en un mercado dominado de forma absoluta por la propulsión trasera.

Aprovechando el tirón de este coche, Chrysler utilizó la vieja y efectiva fórmula de ofrecer una versión deportiva, pero de verdad. Lee Iacocca, ex presidente de Ford y nuevo mandamás de Chrysler, recuperó a Carroll Shelby para que cogiera el Dodge Omni con el motor 2.2  para transformarlo en un deportivo; le dotó de un turbo Garret elevando su potencia hasta los 148 CV, cifra nada despreciable para un coche que rondaba la tonelada de peso. Se puso a la venta en 1984 en Norteamérica con el nombre de Dodge Omni GLH, abreviatura en inglés de “Goes Like Hell”, algo así como corre que se las pela.

El compacto de referencia en Europa en ese momento era el Volkswagen Golf GTI, que solo tenía 112 CV. Imaginamos quién ganaría esta comparativa.

Este lobo con piel de cordero tenía unas cualidades dinámicas muy interesantes, aderezado con mejoras como unos discos de freno ventilados en el eje delantero, unos neumáticos Goodyear 195/50 HR-15, una dirección más directa, que junto con una suspensión más firme conseguía un elevado agarre en curvas rápidas, y unos cambios de dirección muy rápidos y estables.

La guinda del pastel se la llevó la versión GLHS. La empresa Shelby Automóbiles cogió 500 unidades del Dodge Omni GLH y se los llevó a su fábrica de Whittier, en California, y le añadió un apellido cuyo significado es dudoso, no se sabe si simplemente era la inicial de Shelby, o completaba la expresión “Goes Like Hell Some more”, corre que se las pela aún másEstéticamente se caracterizaba por una carrocería de color negro, un faldón delantero, taloneras con la palabra Shelby de color plateado y la inscripción GLHS en el pilar C junto con un adhesivo con el apellido Shelby en su parabrisas.

Aquí os presento un vídeo estático de este coche:

https://youtu.be/SrJLyrD7HG8

En su interior nos encontrábamos con unos asientos backet, una palanca de cambios firmada por Momo y un volante forrado en piel. Además llevaban su placa identificativa con su número de serie limitada. En su corazón se le añadió un turbo más grande, un nuevo intercooler y diferente gestión del escape y motor hasta alcanzar los 177 CV.

Este Horizon hormonado se completó con unos amortiguadores Koni regulables, unos muelles más duros y un calzado de 205/50 R15, algo inusitado en esta época. Cubría el 0-60 mph (96 km/h) en 6,7 segundos. ¡No estaba mal! Que quieres más, pues coge la opción Mopar Perfomance Stage II Computer, que le añade más sobrealimentación al turbo hasta los 208 CV, todo en un compacto de unos 1.000 kg en 1986…

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Me llamo Jaime Peralta Sánchez y soy estudiante de Comunicación audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.