Coche del día: El Volvo S80 2.9

Coche del día: El Volvo S80 2.9

Destacaba por cosas como un seis cilindros transversal


Tiempo de lectura: 3 min.

El Volvo S80 2.9 se posicionaba en el centro de la gama del novísimo, en 1998, sedán sueco. Se había puesto en las tiendas para reemplazar el “viejo” Volvo S90 y con el motor de 2,9 litros presumía de buenas prestaciones y consumos, digamos, correctos. No olvidemos, que a finales de los 90, los motores turbodiésel empezaron a dominar el mercado europeo y a eclipsar por completo a los propulsores a gasolina.

A finales de los 90, el mercado del automóvil estaba en plena vorágine, aparecieran muchos coches que marcaron el rumbo de todo lo que vendría después: Volkswagen Golf IV, Citroën Xsara, Ford Focus, SEAT León y en las altas esferas, automóviles como el BMW Serie 5 E39, el Audi A6 C5, el imponente Mercedes Clase S W220 y entre ellos, el menos recordado, pero igualmente importante, Volvo S80. El sedán sueco suponía la confirmación de que Volvo dejaba atrás sus clásicos diseños cuadrados y abrazaba una nueva imagen, la cual también se acompañaba de una nueva visión para la marca.

El cambio lo inició el Volvo S40 y su versión familiar, el Volvo V40, pero el S80 fue un poco más allá con un diseño más atrevido y con soluciones muy peculiares, como el motor del S80 2.9, un bloque de seis cilindros en línea, colocado de forma transversal. Era una posición totalmente atípica, que obligó a diseñar una caja de cambios manual de cinco relaciones muy compacta – con desarrollos algo largos; la quinta era de 39,5 Km/h–. Moda, por cierto, es una evolución del que montaba su antecesor, el Volvo S90.

Lo que más destacaba del Volvo S80, era el diseño, de lo más atrevido que había tenido un coche de la marca desde el 480

Volvo S80 2 9 (2)

Hablamos de un bloque con 2.922 centímetros cúbicos, dos árboles de levas, cuatro válvulas por cilindro, inyección y un rendimiento de 204 CV a 6.000 revoluciones y 28,6 mkg a 4.200 revoluciones. Todo ello se enviaba a las ruedas delanteras de forma que podría alcanzar los 233 km/h, los 100 km/h desde parado en 8,6 segundos y los 1.000 metros, también con salida parada, en 29,7 segundos. Los consumos, según la revista Top Auto, no se podían considerar disparatados para un coche de su calibre, con cifras que rondaban los 11 litros.

Donde sí era en Volvo “de siempre” era en el apartado dinámico. El Volvo S 80 era codo de autopista, un comedor de fondo con una puesta a punto enfocada al confort, aunque según la mencionada revista anteriormente, afirmaba en su prueba – publicada en el número 110–, que la estabilidad era muy alta, incluso en condiciones límite. Lo mismo se decía de la frenada, pero no de la dirección, que, al parecer, era algo lenta.

Frente a él, el BMW 528 i, el Audi A6 2.8 y el Mercedes E280. De todos, con un precio de 6.664.000 pesetas, era el más barato, aunque no por ello estaba mal equipado: ABS de gestión electrónica, cuatro airbags, control de estabilidad y de tracción

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

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