El reconociemiento del Ferrari 250 GT California Spider LWB 1959: primero aceleración, luego flashes y, finalmente, la historia resguardada

El reconociemiento del Ferrari 250 GT California Spider LWB 1959: primero aceleración, luego flashes y, finalmente, la historia resguardada

Vida y obra de un biplaza destinado a abrirse a la fama


Tiempo de lectura: 4 min.

El archivo existe. Está hecho de papeles, fotos de época, números de serie… Está en Marcel Massini, quien reconstruye el pasado de Maranello como pocos y no se permite vacíos. La certificación de Ferrari Classiche termina de cerrar el círculo en este Ferrari 250 GT California Spider LWB 1959. Motor, transmisión, carrocería… Todo sigue siendo aquello que salió de la casa matriz.

Es 2023 y aparece listo para ser subastado en Amelia Island, donde la autenticidad se respalda por ese conjunto de pruebas. Es el 17° ejemplar de los 50 fabricados de la versión passo lungo y uno de los 30 con faros cubiertos, gesto que enaltece a aquellos clásicos de calle cercanos a las pistas. Y no es el primero ni será el último en venderse por millones. Sin ir más lejos, este otro, aunque en su faceta SWB –batalla corta– se marchará a principios del 2026 por 14 de los grandes. Por el contrario, jamás se confirmará la oferta final del ejemplar en cuestión, pero se estima que el martillo ha bajado entre los nueve y los 11 millones de dólares.

¿Una razón génesis? El coche cambia de manos sin necesidad de reconstruir su pasado. Llega completo, con menos de 500 millas recorridas en su etapa más reciente y cada década transitada bajo un marcado reconocimiento en ámbitos varios. En enero de 1959, el coche sale de fábrica con una configuración poco habitual: motor de competición, admisión optimizada, instrumentos Borletti en millas –lo más lógico dado el destino inevitable–. Cruza el Atlántico en el transatlántico SS Augustus bajo la gestión de Luigi Chinetti –¿quién, si no?– y desembarca en Nueva York. Allí le esperan los años del vértigo y todo gracias a un joven de 18 años para el que poco importan los archivo, premios y certificaciones porvenir. Hay un Ferrari nuevo y la voluntad de usarlo donde el muchacho cree –y coincidimos– que corresponde.

Ferrari 250 GT California Spider LWB 1959: el reconocimiento en pista y alfombra roja

En las pistas de aceleración, el chasis 1203 GT empieza a construir una reputación informal. Corre en drag strips, se enfrenta a otros vehículos… Se deja ver, pero no en clave exhibicionista. Sin embargo, se abre a la fama sin buscarlo. De inmediato, la revista Sports Car Illustrated lo toma prestado y en un artículo lo compara con una berlinetta del Tour de France. No hay estrategia de marketing, sino una honesta observación nacida en contexto de prueba de conducción. El coche demuestra en circuito un comportamiento que no encaja del todo con la idea de un spider de lujo.

Los años sesenta lo cambian todo y representan el comienzo del fin como el biplaza desarraigado que había demostrado ser. El siguiente propietario es un piloto y considera utilizarlo en las 12 Horas de Sebring, pero al elegir otro chasis lo condena a quedar fuera de la competencia oficial. En 1965 cambia nuevamente de manos y se traslada a Detroit. Su nuevo dueño, entonces, lo introduce en su segunda gran vida: la de las exhibiciones. Lo pinta de rojo, el Blu Genziana original desaparece y lo presenta en encuentros del Ferrari Club of America. El Ferrari 250 GT California Spider LWB 1959 empieza a ser analizado con otros ojos.

Luego, la hora de brillar en los Concursos de Elegancia. Luego, una etapa de pasamanos fugaces entre coleccionistas. Luego, la restauración integral. El proceso no sólo lo devuelve a un estado mecánico y estético sobresaliente ahora con acabado Amaranto e interior Saddle, sino que también impulsa una búsqueda fundamental. En 2012, los propietarios encargados de la merecida puesta a punto logran contactar a Schur, el primer dueño, aquel joven para el cual solo había importado el ruido, la velocidad sin flashes y ganar a quien se presentase a duelo. Él es el que conserva los manuales originales y acepta venderlos. Es cuando la historia de esta reliquia italiana queda resguardada para siempre.

COMPARTE
Sobre mí

Mauro Blanco

Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.

COMENTARIOS

avatar
2000
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Redaccion

Jesus Alonso

Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

Javier Gutierrez

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.