El Duesenberg Model JN de Clark Gable: amor, tragedia y glamour de Hollywood a subasta

El Duesenberg Model JN de Clark Gable: amor, tragedia y glamour de Hollywood a subasta

El exclusivo descapotable de 1935 que el 'Rey' del cine compartió con Carole Lombard sale a la venta en Monterrey por una cifra estimada de entre 5,75 y 8 millones de dólares


Tiempo de lectura: 5 min.

En la década de 1930, Hollywood era el epicentro absoluto del glamour mundial, y pocas figuras encarnaban mejor su esplendor que Clark Gable, el indiscutible “Rey” de la pantalla grande. Su presencia magnética y su estilo inconfundible lo convirtieron en un icono de masas. Como todo monarca, necesitaba una montura digna de su estatus social. Esa montura no fue otra que un Duesenberg Model JN Convertible Coupe de 1935, un automóvil que no solo se postuló como una obra maestra de la ingeniería de entreguerras, sino también como el testigo silencioso de uno de los romances más apasionados de la historia del cine: el de Gable y la deslumbrante Carole Lombard.

Los Duesenberg eran, en sí mismos, auténticas estrellas del firmamento automotriz. Fabricados exclusivamente para la élite, eran sinónimo de lujo artesanal, potencia desmedida y exclusividad. Poseer uno era una declaración de intenciones, un pasaporte directo al club más selecto de la alta sociedad. A pesar de ello, Gable no se conformó con un modelo de serie. El suyo, uno de los apenas 4 convertibles carrozados por Rollston de la serie JN, fue sometido a una personalización exhaustiva. El actor, en estrecha colaboración con el diseñador W. Everett Miller, imprimió su propia visión estética al coche. De este modo, lo dotó de un parabrisas más inclinado, una capota de lona más baja, una carcasa del radiador pintada en el color de la carrocería, faldones en los guardabarros traseros y dos ruedas de repuesto montadas en la zaga. Cada detalle reflejaba el buen ojo de Gable para el diseño, una profunda reforma que transformó un automóvil ya excepcional en una extensión de su propia personalidad.

Un escenario rodante para el romance del siglo

Semejante joya sobre ruedas fue mucho más que un simple medio de transporte; se convirtió en un escenario rodante para el romance. El coche que Gable y Lombard compartieron durante los años previos a su matrimonio en 1939 mutó en el símbolo perfecto de su amor apasionado y su acomodada vida social. Las carreteras de California fueron testigos de sus escapadas de fin de semana, con el viento en el pelo de Lombard y el rugido del potente motor de ocho cilindros en línea como banda sonora. Era la imagen viva de la felicidad de la meca del cine, un cuento de hadas moderno con un final trágicamente abrupto.

Lamentablemente, la historia de amor de la pareja terminó de forma devastadora. En 1942, apenas 3 años después de pasar por el altar, Carole Lombard falleció en un trágico accidente de avión. El dolor de Gable fue inmenso, y el Duesenberg, que había sido el gran emblema de su felicidad, se transformó en un recordatorio insoportable de su pérdida. Incapaz de conservarlo en su garaje, Gable vendió la montura. A partir de ahí, el coche inició un largo viaje a través de varias manos y estados, desde Nuevo México hasta Florida, pasando por Illinois, Wisconsin y Nueva York.

Duesenberg Model JN Convertible Coupe by Rollston and Bohman & Schwartz (2)

La serie JN de Duesenberg es una de las más raras del mundo debido a las exigencias de su época. En 1935, la marca intentó rejuvenecer el diseño del mítico Model J instalando ruedas más pequeñas de 17 pulgadas (en lugar de las de 19 tradicionales) y bajando la carrocería sobre el bastidor para darle un aspecto más aerodinámico. Solo se llegaron a fabricar 10 chasis con la especificación JN, y Rollston vistió únicamente a 4 de ellos con esta carrocería descapotable, lo que convierte al coche de Gable en un unicornio absoluto de la automoción

Rescate, restauración y destino en Monterey

Afortunadamente, el diario de bitácora de este coche no terminó en el olvido. En la década de 1970, Charles Johnson, un entusiasta coleccionista de Florida, adquirió el vehículo y se embarcó en una meticulosa restauración. Su objetivo principal era devolverle el esplendor original de sus días de gloria, para recrear con total fidelidad el aspecto exacto que tenía cuando Gable y Lombard lo conducían por los valles californianos. El resultado final fue tan impresionante que la pieza ha sido galardonada en los eventos más prestigiosos del planeta, como el Pebble Beach Concours d’Elegance en 2007 y el Amelia Island Concours d’Elegance en 2008, hitos que consolidaron su estatus como una pieza única de la historia automotriz y cinematográfica.

Por todo ello, este icónico Duesenberg se prepara ahora para escribir un nuevo capítulo en su legendaria existencia. La prestigiosa casa RM Sotheby’s lo ofrecerá en subasta pública durante la Monterey Car Week, del 13 al 15 de agosto. Los analistas esperan que alcance un precio de salida de entre 5,75 y 8 millones de dólares, una cifra astronómica que refleja no solo su extrema rareza y su impecable estado de conservación, sino también el incalculable valor histórico de su procedencia. Es una oportunidad única para poseer no solo un automóvil de colección, sino un pedazo tangible de la Edad de Oro de Hollywood, testigo de un amor de leyenda y símbolo de una época de glamour y excesos.

Adquirir este Duesenberg es, en última instancia, mucho más que comprar un coche; es invertir en una leyenda de la cultura pop. Es hacerse con un trozo de la historia del celuloide, un objeto que evoca la elegancia, la pasión y la tragedia de una era irrepetible. Para el afortunado nuevo propietario, este automóvil no será solo un vehículo de exposición, sino una auténtica máquina del tiempo capaz de transportarlo a los días en que el “Rey” de Hollywood y su reina dominaban el mundo, tanto en las pantallas de cine como en el asfalto de las carreteras.

COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

COMENTARIOS

avatar
2000
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

Redaccion

Jesus Alonso

Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

Javier Gutierrez

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.