Si algo nos enseñó la generación W126 del Mercedes-Benz Clase S es que ni su esencia de lujo más pura se salvó de ser distorsionada por las tres siglas del tuning alemán. Bueno, digamos que, en su tiempo, tal cometido no representaba inverosimilitud alguna. Hablamos de los años ochenta. Es decir, de la década en la que AMG ya inscribía su nombre en los modelos de Mercedes-Benz aún con años por delante para que se consumara la colaboración con posterior fusión corporativa.
Ya sea en modo batalla extendida y coupé, el W126 en su expresión mecánica tope, el 560, fue una mula de pruebas para la casa de Affalterbach. ¿El objetivo? Llevar el V8 M117 5.6 a una cilindrada de seis litros. El SEL fue sometido al pasatiempo de AMG, que lo hizo consagrarse en su tiempo como la primera berlina de cuatro puertas en superar los 300 km/h. La cara más viva de esta especie es un ejemplar modelo 1991 preparado originalmente por AMG Japón y vendido en 2023 con sus característicos paneles de madera, sus intenciones de limusina y su exterior de supersedán.
Al coupé, el 560 SEC, la firma de tuning le hacía lo mismo. No sorprende que Renntech transite la misma senda. Con sede en Florida, Estados Unidos, esta casa preparadora conoce en profundidad aquella tradicional filosofía de AMG porque dedicó toda su vida a imponer su impronta sobre los coches del fabricante alemán, apuntando tanto a clientes de la era de la submarca como a propietarios de ejemplares de AMG anteriores a la fusión, pero también porque se fundó en 1989, al calor de aquellas conversiones. Sabe que si toma de base un 560 SEC no se puede permitir desestimar un aumento en el desplazamiento.
Sí, un Mercedes de los ’80 con motor V12
La empresa norteamericana repite la historia, pero a su manera y con nombre contundente: Renntech Sledgehammer V12. ¿Quién no creería que retirando el V8 original para instalar un M120 V12 sería tarea suficiente, si esos 5,6 litros pasan a seis, pero tomando el primer doce cilindros de producción de Mercedes –el del W140– y haciendo posible un coche oficialmente inexistente: un Mercedes W126 SEC con V12 debajo del capó? Un título como para presumir. ¿Pero qué clase de taller de tuning experto en Mercedes y AMG sería si no fuera por más, es decir, si no aplicara el incremento por sus propios medios y objetivos? Doce cilindros, 12 ejemplares, 12 clientes que se llevarán una cilindrada sin precedentes.
El mismísimo M297 6.9 del Mercedes CLK GTR entra en el espejo retrovisor de este restomod en la carrera de los cubicajes en el momento en que este último se entromete con sus 7,5 litros, que, respetando su lema Desempeño sin compromiso, es lo que en las instalaciones de Florida piensan ejecutar para cada unidad del Renntech Sledgehammer V12, destinado a darle al coupé más potente de la segunda generación del Clase S una fórmula mecánica jamás recibida de Stuttgart ni de AMG… pero destinado algo más que un desconocido motor y que los 660 CV que entregará.
Como lo hizo con los Clase S de segunda generación, AMG jugó en sus días dorados a introducir motores de seis litros a la primera generación de la Clase E, de manera tal que aquella W124 también supo lo que significa ser un supersedán. Conocidos como AMG Hammer, la versión coupé no se quedó al margen y es la que hoy sirve de inspiración para la criatura de carrocería ensanchada que espera completar su producción limitada en 2027.


Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.COMENTARIOS