Lo rápido que se pasó este primer cuarto de siglo hizo que me detuviera en sucesos que reverencian frente a la palabra. Los récords de velocidad datan de los primeros tiempos del automóvil, de cuando corrían con forma de bala… o de habano –¡larga vida al Blitzen-Benz! Imposible olvidar también al Dodge Daytona número 88 que, en Taladega 1970, hizo historia al convertirse en el primer coche NASCAR en superar las 200 millas por hora.
De europeos y americanos se trata esta entrega, pero no de coches en sí, no de comparativas de fichas técnicas ni rankings de velocidades máximas que se definen en el papel. Los récords se forjan en acontecimientos, en momentos llenos de épica. Del 2000 a este 2025 que se va, los hubo y con heterogeneidad, con contextos varios y fines distintos. Les propongo, a continuación, una selección de tres, sin más límites de requisitos que el de la gasolina.
Más allá haberlo decidido por los beneficios de la eficiencia de sus motores y sus baterías, a los eléctricos los he dejado al margen de este repaso porque podrán algún día viajar a la velocidad de la luz y, sin embargo, jamás tendrán poder de fuego. Hay veces que esta última expresión no es solo metafórica. En mis libros, no existe el poder de fuego sin la más maravillosa música, por ejemplo, que solo te la da la combustión interna.
Récords históricos. No importa aquí el orden en cuanto a velocidades máximas, no importa qué tanto fueron modificados los coches para realizarlos. Tampoco si fueron logros buscados por los propios fabricantes oficiales o por apasionados con sangre en las venas de sobra. Superdeportivos desatados. Sí, bajo control, pero desatados. Esa es la fórmula en común.
3) 2007: SSC Ultimate Aero TT
Año 2007. Desierto y pastizales. El mundo ya estaba al tanto del potencial de los superdeportivos del nuevo milenio, tras la ruptura que había significado el cercano antecedente del Bugatti Veyron rompiendo la barrera de los 400 km/h en Ehra-Lessien. Lo sé, quizás esperabas al entrañable biplaza del 2005 integrando este selecto grupo, pero casos hay de sobra y me incliné, finalmente, por algunos más llamativos.
Entonces llegó el SSC Ultimate Aero TT, no solo para desplazar del récord a ese bello experimento que había convertido en serie el Grupo Volkswagen, sino también para echar por tierra los 388 km/h que en Nardò, Italia, venía de registrar el Koenigsegg CCR.
No es un pájaro, tampoco es un avión lo que casi dos décadas después se sigue viendo pasar en lo que, por qué no, podría considerarse uno de los primeros vídeos de Youtube. Sí, como para atesorar. Año 2007. Desierto y pastizales en el Estado de Washington y un fabricante dispuesto a hacer historia.
Allí la escribió el Ultimate Aero de Shelby Super Cars, con un corazón indiscutible, su V8 biturbo tomado del Corvette y ajustado para la ocasión –el resultado, una potencia de 1.183 CV– y dos pasadas de 413,83 km/h y 409,71 km/h tras las cuales acabó obteniendo el récord mundial con una velocidad media de 411,76 km/h.
2) 2019: Bugatti Chiron Super Sport 300+
Les prometí casos no tan renombrados y no pienso defraudar. Consideremos al del SSC Ultimate Aero como una primera parte de la paga, pero hagamos una excepción de medio término. Hablar de récords de velocidad en este siglo XXI es hablar del Chiron y por eso no podía faltar en este top 3.
Por más que ya no sea el dueño, por más que conforme pasen los años vaya quedando relegado en la lista, el Bugatti Chiron Super Sport 300+ será siempre sinónimo de récord de velocidad. Y si cada tanto aparecen nuevos exponentes –sí, la referencia es para el Bugatti W16 Mistral que en 2024 se convirtió en el descapotable más veloz del mundo– su recuerdo es cada vez más indeleble.
Ehra-Lessien, cuándo no, el epicentro de la velocidad. Había sido la tierra de la consagración de aquel primer Veyron 16.4 del 2005, le había devuelto el título al Veyron, con el 16.4 Super Sport, en el 2010 –durante un “hermoso día soleado”, en palabras de la propia marca francesa–, después del atrevimiento manifestado por el SSC. Y en 2019 fue el turno del mencionado Chiron en la pista de pruebas alemana –más que una pista de pruebas, creo que ha quedado claro–.
El caso del Chiron Super Sport 300+ es un caso de récord no oficial, dado que la unidad utilizada presentó modificaciones en relación con el modelo de serie, como una altura al suelo retocada y las barras antivuelco, pero quién le quita lo bailado a Andy Wallace, el hombre de las proezas, que llevó el coche hasta los 490 km/h.
1) 2021: Dodge Viper “Juggernaut”
Permítaseme una excepción a la regla. Hablemos aquí de récords, pero de aceleración. Bienvenidos a las drag race norteamericanas, donde las víboras se desenvuelven como pez en el agua, donde, claro, en la tierra del nunca es suficiente, los entusiastas a carga convierten al superdeportivo de Dodge en completas bestias de más de 3.000 CV.
Digamos que la empresa Nth Moto, con sede en Minneapolis, nació para transformar unidades en biplazas salvajes que compitieran como ningunos en los cuartos de milla. Para ello, hace años ha preparado a sus juguetes favoritos, a sus dos caballos para la batalla. Uno es el denominado Dodge Viper ACR “Kratos”, un modelo 2016 que en 2022 supo tocar el cuarto de milla en 6,9 segundos, lo que lo convirtió en el primer Viper de quinta generación en realizarlo en un pase de seis segundos.
Pero tan envidiable marca no fue suficiente para batir el récord que el año anterior había establecido el Dodge Viper “Juggernaut” 2001, un Viper de primera generación, pero con motor GEN 5 para experimentar la hazaña y ser nada menos que el Viper más rápido del mundo. La antesala fue un registro de 6,8 segundos a una velocidad de punta de 205 mph, lo que equivale a 330 km/h. Meses después llegaría el récord que hace que se siente en esta mesa chica junto al Chiron y al Aero TT.
En enero del 2021, este Viper tardó 6,6 segundos en atravesar los 400 metros, y lo hizo a una velocidad de 220 mph, unos 354 km/h. Antes, claro, de desplegar el paracaídas de frenado instalado para la ocasión. Recomiendo pasar a este vídeo, subir el volumen y observar el momento récord desde diferentes tomas. Sí, un récord de aceleración, pero ¿acaso no valía la pena que integrase esta selección? ¿Qué otros récords recuerdas de estos últimos 25 años?


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Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.COMENTARIOS