Volvo tiene la excusa perfecta para volver a hacer familiares bajos

Volvo tiene la excusa perfecta para volver a hacer familiares bajos

Más les vale, porque los SUV cansan


Tiempo de lectura: 8 min.
Volvo lleva años vendiéndote SUVs porque son los que se venden, pero resulta que su nueva plataforma eléctrica SPA3 le permite volver a hacer coches bajos de verdad si le da la gana. Ahora mismo cinco de sus seis modelos son SUVs, y el sexto, el ES90 que se supone que es una berlina, va tan alto como cualquier crossover porque está montado sobre una plataforma adaptada de motores de combustión que no deja mucho margen de maniobra.

La SPA3 cambia las reglas del juego, porque ha sido diseñada desde cero para coches eléctricos y no arrastra las limitaciones de tener que meter un motor delante, un depósito detrás y un escape por algún sitio. Esto le da a Volvo libertad total para decidir si quiere hacer un coche alto, bajo, ancho o estrecho sin que la batería le dicte dónde tiene que ir cada cosa, así que técnicamente podrían resucitar berlinas y familiares como el S60 o el V90 que se cargaron hace unos años.

Como ya comentábamos al analizar por qué todos los coches actuales nos parecen iguales, la ingeniería suele ser la que dicta la forma. Sin embargo, el ingeniero jefe Anders Bell ha dejado claro que la plataforma permite hacer “coches muy bajos, bajos de verdad”, lo que abre la puerta a que Volvo vuelva a competir en el segmento de berlinas medias contra el BMW i3, el Mercedes Clase C eléctrico y el Audi A4 E-tron que están por llegar. La tecnología está, la capacidad también, ahora falta que alguien en Gotemburgo decida que merece la pena hacerlo.

Lo interesante no es solo que puedan hacer coches bajos, sino que puedan hacerlos sin renunciar a batería ni a espacio interior, porque han encontrado la forma de colocar las celdas donde antes era imposible y de meter garajes para los pies como los que usan Porsche y Audi en sus deportivos eléctricos.

Plataforma Volvo SPA3 ingeniería Por qué todos los eléctricos parecen SUVs bebé

El problema de muchos eléctricos actuales es que nacieron como coches de combustión y luego alguien decidió quitarles el motor y meterles una batería donde cabía. Esto funciona para salir del paso, pero te obliga a subir todo el habitáculo porque la batería tiene que ir debajo de los asientos y los pies de los pasajeros, así que al final te queda un coche que parece un SUV aunque intente disfrazarse de berlina.

El ES90 de Volvo es el ejemplo perfecto, porque usa la plataforma SPA2 que fue diseñada originalmente para aceptar tanto motores de combustión como eléctricos. La batería tiene que ir en un paquete plano que ocupa toda la distancia entre ejes, así que los asientos y los garajes para los pies van encima de ese paquete, lo que sube el coche unos 200 milímetros respecto a lo que sería natural. Por eso el ES90 parece una berlina alta en lugar de una berlina normal.

Bell lo explica sin rodeos: si tienes un paquete de batería plano y uniforme a lo largo de todo el coche, te comes una penalización en altura que no hay forma de esquivar. Es la razón por la que muchos eléctricos basados en plataformas de combustión parecen SUVs bebé aunque intenten ser elegantes, porque la altura viene dictada por dónde tienen que ir los pies del pasajero trasero.

Además, estas plataformas adaptadas tienen otro problema con el ancho, porque, como no puedes jugar mucho con la altura de la batería, la única forma de meter más capacidad es hacerla más ancha. Esto explica por qué los eléctricos cada vez son más anchos en general, no porque los diseñadores estén borrachos, sino porque la ingeniería no les deja otra opción.

Gama Volvo SUV y berlinas 2026 Cómo arregla el desaguisado la SPA3

La SPA3 se diseñó desde cero para eléctricos, así que no tiene que hacer concesiones a motores, depósitos ni escapes que ya no existen. Esto le da a Volvo libertad total para distribuir las celdas de la batería por sitios que antes eran intocables, y la clave está en que han conseguido meter parte del paquete por delante del cortafuegos, donde antes tenía que ir el motor.

Bell explica que han movido el punto de encuentro entre la batería y la estructura delantera de impacto hacia adelante, así que pueden meter como mínimo siete kilovatios hora del paquete más adelante sin renunciar a toda la parafernalia de seguridad que Volvo lleva décadas perfeccionando. Esto libera espacio en la zona de los asientos traseros, porque ya no necesitas que todas las celdas estén entre los ejes.

Al colocar celdas por delante del parabrisas, puedes crear garajes para los pies en la parte trasera igual que hacen Porsche con el Taycan o Audi con el E-tron GT, así que la posición de los asientos traseros puede ser la misma que en un coche de combustión. Esto significa que las líneas de ventanilla y techo pueden quedarse a la misma altura que en una berlina tradicional, porque ya no tienes que compensar la altura extra de la batería.

Los terminales de la batería también los han volteado para que miren hacia abajo en lugar de hacia arriba como era habitual, así que el colector de corriente puede ir distribuido uniformemente por todo el paquete sin tener que esquivar las incursiones de los garajes para los pies. Son detalles técnicos que suenan aburridos, pero que al final marcan la diferencia entre hacer un coche bajo de verdad o tener que conformarte con un crossover disfrazado.

Interior Volvo diseño SPA3 Qué podría volver si Volvo se anima

La flexibilidad de la SPA3 significa que Volvo podría desarrollar sin demasiado esfuerzo una berlina hermana del EX60 que sería el sucesor eléctrico del viejo S60, pero los jefes no sueltan prenda sobre modelos concretos porque todavía están tanteando el mercado. Un coche así les vendría bien para competir en el segmento de berlinas medias premium, donde BMW, Mercedes y Audi están preparando sus propuestas eléctricas.

Bell no ha confirmado nada sobre un supuesto ES60, pero ha dejado claro que la SPA3 permite hacer coches “muy bajos, bajos de verdad”, lo que sugiere que la vuelta a berlinas y familiares pegados al suelo como el S60 y el V90 es técnicamente viable si hay demanda comercial. La tecnología no es el problema, el problema es si Volvo cree que puede vender suficientes unidades como para que merezca la pena fabricarlos.

Un familiar eléctrico bajo al estilo del antiguo V90 tendría todo el sentido del mundo para Volvo, porque los suecos llevan décadas siendo referencia en familiares y sería una forma de diferenciarse en un mercado donde todos se empeñan en hacer SUVs cada vez más gordos. La plataforma les permitiría hacerlo sin renunciar a autonomía ni a espacio de carga, porque las baterías se pueden distribuir de forma más inteligente.

La competencia en berlinas medias eléctricas va a ser feroz en los próximos años, con BMW preparando el i3, Mercedes el Clase C eléctrico y Audi el A4 E-tron. Volvo podría plantarse ahí con un ES60 que combinara la elegancia de una berlina tradicional con la tecnología de la SPA3, y si encima se animan con un familiar ES60 Sportbrake o como quieran llamarlo, tendrían un nicho bastante jugoso para ellos solos.

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La SPA3 demuestra que hacer coches eléctricos bajos y elegantes es perfectamente posible si te molestas en diseñar la plataforma desde cero en lugar de adaptar lo que ya tienes. Volvo ha hecho los deberes en ingeniería, porque Bell y su equipo han conseguido una flexibilidad que les permite hacer prácticamente cualquier tipo de carrocería sin que la batería les ate las manos, así que ahora la decisión es puramente comercial.

Los SUVs se venden más, eso es innegable, pero el mercado premium siempre ha tenido espacio para berlinas y familiares bien hechos que ofrezcan algo diferente. Volvo tiene la oportunidad de volver a lo que mejor se le daba, que eran los familiares elegantes y las berlinas discretas, pero usando tecnología eléctrica de última generación que no les obliga a hacer concesiones en diseño.

La cuestión es si están dispuestos a arriesgarse, porque desarrollar un modelo nuevo cuesta dinero y tiempo, y nadie sabe con certeza si la gente va a comprar berlinas y familiares eléctricos o si va a seguir pidiendo SUVs hasta el infinito. Bell ha dejado las herramientas encima de la mesa diciendo “podemos hacer MPVs, berlinas bajas, lo que queráis”, pero de ahí a que Volvo se lance hay un trecho.

Lo que está claro es que la tecnología ya no es excusa para hacer solo SUVs altos, porque la SPA3 permite hacer coches tan bajos y elegantes como cualquier berlina de combustión sin renunciar a batería ni a espacio. Ahora veremos si Volvo tiene agallas para volver a sus raíces y plantar cara a los alemanes en su propio terreno, o si se conforma con seguir vendiendo SUVs porque es lo fácil.

Prototipo berlina Volvo eléctrica baja
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Sobre mí

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.
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