Retro Designs es un taller de Carolina del Norte que se dedica a coger coches clásicos y meterles mecánicas modernas sin que el resultado parezca un Frankenstein. Su último trabajo es un Mercedes 280SE de la serie W111 al que le han implantado el V8 de 5.4 litros que AMG usó durante años en media gama alta de Mercedes, y el resultado tiene ese punto de descaro elegante que solo consiguen los restomods que se toman en serio tanto la restauración como la modificación.
El W111 es uno de esos diseños que no necesitan presentación entre quien sepa algo de coches clásicos. En este cupé, las líneas son limpias, las proporciones son perfectas y el conjunto transmite un lujo discreto que Mercedes perdió en algún momento de los noventa y no ha vuelto a recuperar del todo.
El M113 donde antes había un seis cilindros
El corazón de la operación es el M113, el V8 de 5.4 litros que AMG montó en configuraciones muy distintas a lo largo de su vida útil. Retro Designs no ha especificado qué versión concreta han utilizado ni cuántos caballos entrega, algo que resulta un poco frustrante porque ese motor dio desde unos 300 CV en sus versiones más tranquilas hasta más de 500 en las más rabiosas, y la diferencia no es precisamente menor.
La instalación ha requerido un arnés eléctrico a medida, un sistema eléctrico de especificación motorsport, una centralita nueva y un escape completo en acero inoxidable. La caja es una automática de cinco velocidades, una elección lógica para un coche que apuesta por el gran turismo contundente y no por la deportividad pura. Retro Designs también ha reforzado la suspensión y ha añadido un servofreno con freno de estacionamiento eléctrico, porque meter esa cantidad de caballos en un chasis de los sesenta sin tocar los frenos sería una temeridad.
El interior mantiene la esencia Mercedes clásica pero con mejoras que buscan la usabilidad diaria: asientos con tapizado cosido a mano y calefacción, paneles de puertas nuevos, madera restaurada, moqueta nueva, techo solar, climatizador y equipo de sonido moderno. La entrada sin llave es el detalle que chirría un poco porque rompe la ceremonia de abrir un coche clásico con su llave original, aunque se entiende la conveniencia.
El conjunto es un restomod que apuesta por la sutileza en lugar del espectáculo. Vista desde fuera, Retro Designs ha elegido un verde oscuro que le sienta especialmente bien, ha restaurado toda la cromería y le ha puesto unas llantas de bala que completan el aspecto sin caer en la tentación de modernizar la carrocería. La diferencia con un 280SE original restaurado es mínima, y eso es exactamente lo que buscan los talleres que entienden que el atractivo de estos coches está en la forma original.
Un formato que no se agota
La fórmula de meter un motor moderno en un clásico Mercedes no es nueva ni mucho menos. El propio 280SE con V8 AMG se ha hecho varias veces, y talleres como Icon, Singer o Eagle llevan años demostrando que el restomod bien ejecutado tiene un público fiel y dispuesto a pagar cifras serias. Retro Designs no ha comunicado el precio de este trabajo, pero teniendo en cuenta el nivel de detalle y que el coche base ya tiene un valor importante como clásico, la factura no será precisamente modesta.
Lo que diferencia a los buenos restomods de los malos es el criterio a la hora de decidir qué se toca y qué se deja como estaba. Retro Designs parece haber acertado en casi todo: el motor aporta potencia y fiabilidad moderna, la suspensión y los frenos acompañan esa potencia, el interior gana en confort sin perder el carácter y el exterior apenas se ha modificado.
El M113 es además un motor que envejece bien en términos de mantenimiento. Cualquier taller especializado en Mercedes puede trabajar con él, las piezas son relativamente accesibles y la mecánica no tiene la complejidad electrónica de los motores AMG más recientes, así que el coche se puede usar de verdad y no acaba convertido en un objeto de colección que sale del garaje tres veces al año.
El mercado de los restomods sigue creciendo porque cada vez más aficionados quieren la estética clásica sin renunciar a la experiencia de conducción moderna. Este 280SE no reinventa nada, pero ejecuta una idea conocida con el nivel de cuidado que merece: el W111 es un coche demasiado bonito para dejarlo con un motor original que se queda corto, y el V8 AMG de 5.4 litros es un propulsor demasiado bueno para olvidarlo en un desguace. Juntarlos era de sentido común, y Retro-Designs, tiene de eso.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS