Renault acaba de cumplir la promesa que hizo hace dos años cuando presentaron el show-car del nuevo Twingo eléctrico, y la cifra es exactamente la que dijeron: 19.500 euros para la versión Evolution como precio oficial y sin aplicar descuentos ni ayudas gubernamentales, que ya sabemos que a algunos les gusta liar con eso. Estamos hablando de un coche eléctrico urbano de cinco puertas, con batería de 27,5 kWh y 263 kilómetros de autonomía homologada que cuesta menos que muchos utilitarios térmicos del segmento A.
Los pedidos ya están abiertos para la versión Techno y la Evolution llegará en primavera de 2026.
Un equipamiento de serie que es cosa seria
La versión Evolution incluye de fábrica una pantalla del conductor de 7 pulgadas, una pantalla multimedia de 10 pulgadas con duplicación inalámbrica para smartphone, regulador de velocidad, frenada automática de emergencia, asistente de mantenimiento de carril, sistema de vigilancia de la atención del conductor, freno de estacionamiento automático, asientos traseros deslizantes de forma individual, asiento del conductor regulable en altura, climatización manual, ayuda al aparcamiento trasero y cable de recarga modo 3. Toda esa ristra de cosas viene de fábrica por 19.500 euros, y es exactamente el tipo de estrategia que necesita el segmento de eléctricos asequibles para dejar de ser un nicho marginal al alcance solamente de cuatro progres con complejo de profeta.
La versión Techno sube a 21.100 euros y añade el sistema multimedia openR link con Google integrado, regulador de velocidad adaptativo con Stop & Go, climatización automática, conducción One Pedal para el que sea más torpe que un árbol, asiento del pasajero delantero abatible y cámara de marcha atrás digital. El openR link con Google es una primicia en el segmento A, y la función One Pedal resulta especialmente útil en ciudad, donde la regeneración más agresiva que un macarra de discoteca te permite conducir prácticamente solo con el acelerador.
Renault ha calculado bien el salto entre versiones, porque 1.600 euros por todo ese equipamiento adicional te hacen pensar en rascarte el bolsillo un poquito más, especialmente considerando que el openR link con Google en otros coches del grupo cuesta bastante más como opción individual.
Además, todos los modelos se benefician del Certificado de Ahorro Energético con hasta 800 euros adicionales que bajan el precio efectivo todavía más para los compradores finales.
Batería LFP y carga flexible
El Twingo E-Tech monta una batería LFP de 27,5 kWh. Es una química que sacrifica densidad energética a cambio de mayor durabilidad y coste reducido, y sinceramente, sobra porque para un coche urbano de 3,79 metros de longitud, estos 263 kilómetros WLTP cubren desplazamientos diarios, recados y trayectos al trabajo durante toda la semana cargando solo el fin de semana. El motor eléctrico entrega 60 kW que son equivalentes a 82 CV y más que suficientes para moverte con soltura en tráfico urbano y periurbano.
El cargador de serie es de 6,6 kW en corriente alterna, que da para cargar del 10 al 100 por ciento en aproximadamente 4 horas y 15 minutos, y para quienes necesiten cargas más rápidas existe un pack Advanced Charge opcional por 490 euros que incluye un cargador AC de 11 kW bidireccional y un cargador DC de 50 kW.
Con este pack cargas el 80 por ciento de la batería en 30 minutos, y el cargador de 11 kW habilita la funcionalidad V2L que permite conectar dispositivos de 220 V hasta 3700 W directamente a la batería del coche por si te vas al pueblo y se cae la luz.
Lo mejor es que el pack Advanced Charge cuesta exactamente lo mismo en ambas versiones: 490 euros, y eso significa que puedes tener un Twingo E-Tech Evolution con carga rápida DC todavía 10 euros por debajo de los 20.000 euros. La cifra psicológica es fundamental para la percepción de asequibilidad, y Renault lo sabe perfectamente.
Diseño funcional y versatilidad a la altura de la leyenda
El Twingo mantiene el ADN visual de la primera generación con unas formas redondeadas y expresivas, con el frontal alegre y mirada pícara característica de la familia aunque actualizado con faros y pilotos en X con tecnología LED. Los 3,79 metros de longitud esconden una habitabilidad sorprendente gracias a la arquitectura de propulsión trasera, que libera espacio en el habitáculo al no tener que acomodar motor térmico y transmisión en la parte delantera. Un poco como sucedía con el alegre Twingo de 1993.
Las cinco puertas facilitan el acceso, y los asientos traseros independientes y deslizables de serie le aportan una modularidad propia de monovolúmenes o SUV de segmentos superiores, algo que tampoco es nuevo. El maletero ofrece hasta 360 litros de capacidad, que son una barbaridad en un coche de este tamaño, y si abates el respaldo del asiento del pasajero delantero en la versión Techno puedes cargar objetos largos atravesando todo el habitáculo. Lo que no tengo claro es si sirve para las aficiones horizontales como servía el primero.
La propulsión trasera también le aporta un comportamiento dinámico más equilibrado que los típicos utilitarios de tracción delantera mediante un reparto de pesos más neutro y una tendencia menos marcada al subviraje en curvas cerradas.
En cuanto a colores, hay cuatro: rojo absoluto, verde absoluto, amarillo mango y negro brillante, y se añadirán el blanco glaciar y el gris pizarra cuando se abran pedidos de la versión Evolution en primavera. Y sí, a mí también me faltan aquí los colores de Benetton del original. Las llantas de serie son de 16 pulgadas, pero existe opción de subir a 18 pulgadas, un tamaño prácticamente inédito en el segmento A que transforma completamente las proporciones del coche.
La democratización real del eléctrico
El Twingo E-Tech nos trae por fin un eléctrico nuevo con cinco puertas, equipamiento decente y un precio inferior a 20.000 euros sin necesidad de aplicar descuentos agresivos o hacer trampas al MOVES. Queda claro que las decisiones como el usar una batería LFP de menor densidad pero más barata y dimensionarla para uso urbano real en lugar de perseguir autonomías de 500 kilómetros, se puede fabricar un eléctrico urbano que compita en precio con térmicos equivalentes.
En serio, la versión Evolution de 19.500 euros es más barata que muchos utilitarios térmicos del segmento B bien equipados y además ofrece ventajas operativas claras como un coste por kilómetro mucho menor considerando el precio de la electricidad frente a la gasolina (siempre que cargues en casa), un mantenimiento reducido al no tener motor de combustión con sus consumibles, y acceso a zonas de bajas emisiones que cada vez restringen más la circulación de los motores térmicos en los centros urbanos. Para alguien que hace 30 o 40 kilómetros diarios en ciudad, el Twingo E-Tech puede amortizarse frente a un térmico equivalente en pocos años simplemente por el ahorro en combustible y mantenimiento.
Renault está apostando fuerte por posicionar el Twingo E-Tech como una opción real en Europa, y la verdad es que, con 82 CV, 263 kilómetros de autonomía, un equipamiento de serie generoso y un precio de entrada inferior a 20.000 euros, este coche puede convertirse en el primer eléctrico de mucha gente que no se plantearía pagar 30.000 o 40.000 euros por un eléctrico de mayor tamaño.
Ya era hora de que un fabricante europeo comprendiese que no es que odiemos al eléctrico, sino que necesitamos versiones asequibles y sin trampas. Ah, y de regalo, os dejo el anuncio del Renault Twingo original:


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS