A finales de los 90, Audi marcó el calendario como un momento especial, como el momento en el que los alemanes demostraron que, a pesar de ser tíos muy serios, también podían crear cosas atractivas y originales. A finales de los 90, se presentaba el Audi TT y la firma de los aros se ganaba un hueco entre los fabricantes más innovadores en cuanto a diseño de automóviles se refiere. No era tan visceral como un Alfa Romeo –como los viejos Alfa Romeo, todo sea dicho–, ni tenía las proporciones de un BMW –sí, también de los viejos BMW–, pero no son pocos los que consideran que aquel coche merece ser recordado por sus firmas.
Las siguientes generaciones ganaron en madurez y perdieron parte de su encanto estético, aunque es evidente que se intentó mantener la esencia del modelo a toda costa, o casi. Hasta que, en pleno Siglo XXI y con la electrificación como mayor enemigo de los coches pasionales, Audi decidió que era buena idea dejar de fabricar el TT. Pero no solo eso, se atrevieron a decir que, en caso de regresar al mercado, el Audi TT lo haría como un coche eléctrico. Era el colmo de los colmos y las críticas no tardaron en llegar, aunque, viendo como han ido las cosas en Audi, las críticas les importan bastante poco y lo que pueda pasar con su imagen, les importa menos.
Audi no está en su mejor momento, de hecho, Audi da un poco de pena. Puede que no suene del todo bien esto que acabamos de decir, pero es la verdad. De lo que llegó a ser, a lo que actualmente es, Audi ha ido marcha atrás, solo hay que ver lo que han hecho en China para poder vender coches con cierta solvencia… No vamos a buscar culpables, nos falta información para saber si ha sido incompetencia de los responsables, la dichosa manía de Europa de creerse el oblgo del mundo o que, de verdad, las cosas están cambiando a marchas forzadas, pero seamos sinceros, todo parece un disparate.
Y si te parece poco, ojo a lo que viene a continuación, porque las cosas se ponen calentitas. Según parece, Audi tiene en el horno el que será el reemplazo del Audi TT, y también, del Audi R8. Un reemplazo que, como cabría esperar, sigue todas las tendencias actuales en cuanto a diseño, en cuanto a falta de personalidad y en cuanto a falta de alta o esencia. Solo se me ocurren palabras malsonantes para definir lo que, por cierto, puedes ver en la imagen que encabeza este texto. Según Massimo Frascella, el diseñador de Audi, ha sido quien ha dado la noticia y quien ha dicho que veremos el concept car al completo el día 2 de septiembre, al final de día.
De todas formas, y siendo realmente veraces, al tiempo que dejamos gustos personales e ideas a un lado, hay que aclarar un par de cosas. El coche será un concept car que busca adelantar los futuros rasgos de diseño de Audi y estará acompañado por un lema que dice algo así como “esforzarse por lograr claridad” –strive for clarity, en inglés– y, como siempre suele ocurrir en estos casos, se han hecho guiños al pasado de la marca en un vídeo que afirma cosas como “las leyendas de ayer son el modelo para el mañana”, al tiempo que muestra imágenes del Audi TT y del espectacular Audi Avus de 1991.
¿Veremos en producción este coche que nos mostrará la maca? Según Gernot Döller, director ejecutivo de Audi, “la compañía no mostrará más estudios”, así que, imaginamos que quiere decir que todo lo que nos enseñen tendrá su versión de producción, ¿no?


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Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".COMENTARIOS