Coche del día: BMW Z3 1.9i

Coche del día: BMW Z3 1.9i

Quizá tuviera "solo" 140 CV, pero ofrecía un equilibrio dinámico inigualable por las versiones más potentes


Tiempo de lectura: 4 min.

El BMW Z3 1.9i representaba, con sus 140 CV, la opción más potente de la gama en su lanzamiento. Y no debería haber necesitado mucho más para cumplir su cometido, aunque ya sabemos que con el tiempo acabaría recibiendo motores bastante más grandes. Aun así, el Z3 1.9i era un coche mejor de lo que muchos se atreven a reconocer. Su equilibrio lo hacía verdaderamente interesante.

Despertar de los roadster

Siempre se dice que el Mazda MX-5 salvó el segmento de los roadster gracias a su planteamiento. Y razón no les falta. Era, en esencia, una reinterpretación moderna del descapotable clásico de dos plazas y enfoque dinámico que tanto habían cultivado los británicos. Pero lo pensaron, lo diseñaron y lo desarrollaron japoneses. El Miata, también conocido como Mazda Roadster en algunos mercados, devolvió a la vida un tipo de coche que parecía condenado al olvido. Abrió la puerta a nuevas propuestas de otras marcas.

Desde Italia llegó el FIAT Barchetta. Ofrecía mucho estilo y una conducción interesante. Pero contaba con tracción delantera. Eso le restaba parte del purismo que muchos esperaban en este tipo de coches. Alfa Romeo también renovó su Spider sobre la base del GTV 916. Era una obra de Pininfarina que, al menos de inicio, apostaba por motores de 150 CV y 16 válvulas. Igualmente contaba con tracción delantera.

BMW Z3: James Bond y propulsión

Después, en 1996, llegó el BMW Z3. James Bond lo pilotaba en la piel de Pierce Brosnan. Ahí sí, con propulsión trasera y una configuración mucho más fiel a la receta clásica. El Z3 nació como la respuesta de BMW a un concepto que había vuelto a ponerse de moda gracias al descapotable japonés. Su planteamiento inicial estaba claramente pensado en torno a dos versiones de acceso, con 115 y 140 CV. Esas cifras lo situaban frente al MX-5. Aunque contaba con una imagen de marca más aspiracional y una calidad general algo más refinada.

No era un coche concebido para deslumbrar por potencia. Seducía por equilibrio. Los roadster siempre han ocupado un lugar especial en la historia de la Bayerische Motoren Werke. Aunque hasta la llegada del Z3 habían quedado algo aparcados por pura lógica de mercado. Los fabricantes son empresas, no fundaciones románticas. No recuperaron este tipo de coche hasta que el mercado mostró interés real. BMW no partió de cero. Aprovechó mucho material de la Serie 3 E36, tanto en la plataforma como en la mecánica.

BMW Z3 1 9 i

Motor del 318is: 140 CV puros

En concreto, el 1.9i montaba el motor del BMW 318is posterior al restyling. Era un cuatro cilindros de 1.895 centímetros cúbicos. Contaba con culata de cuatro válvulas por cilindro y doble árbol de levas. La admisión DISA y la inyección electrónica completaban el sistema de alimentación. En el Z3 1.9i entregaba 140 CV a 6.000 revoluciones y 180 Nm a 4.300 revoluciones. La potencia llegaba al eje trasero a través de un cambio manual de cinco velocidades. No contaba con ayudas electrónicas de por medio.

Daba como resultado unas prestaciones correctas, aunque sin excesos. La velocidad máxima oficial alcanzaba los 205 kilómetros por hora. Según la revista Automóvil, completaba el 0 a 400 metros en 16,48 segundos. El kilómetro lo hacía en 30,73 segundos. Las recuperaciones en quinta tampoco estaban mal. Un desarrollo de 33,62 kilómetros por hora por cada 1.000 revoluciones ayudaba bastante. Desde 50 kilómetros por hora, el 400 metros se cubría en 18,8 segundos. El kilómetro en idénticas condiciones tardaba 36,05 segundos.

Sensaciones por encima de cifras

Pero las cifras no contaban toda la historia. El BMW Z3 1.9i era, sobre todo, un coche de sensaciones. La misma revista señalaba que solo en condiciones muy adversas se podía descolocar el eje trasero. En general, resultaba un coche muy satisfactorio por agilidad y diversión al volante. El único pero serio estaba en el precio. BMW pedía 4.590.000 pesetas.

Esas cifras lo situaban como un escalón intermedio dentro de la gama. Por debajo quedaba el 1.8i de 115 CV. Por encima llegarían después los seis cilindros, primero el 2.8 de 193 CV en 1997. El Z3 1.9i encarnaba el equilibrio perfecto entre imagen, precio y prestaciones. Justo lo que necesitaba un roadster aspiracional.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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