Menu

ParlaMentaCar te llevará gratis por España

Los parlamentarios conducirán sus coches, una alternativa democrática a BlaBlaCar

ParlaMentaCar te llevará gratis por España

BlaBlaCar, empresa de referencia en viajes de coche compartido (ride sharing) en España y tropecientos países de Europa, ha decidido dar el salto a la política, pero no en el sentido que estáis pensando. La empresa ha encontrado un filón a raíz del caso de dos parlamentarios andaluces.

Primero fue Andrés Samper (Ciudadanos), después José Luis Cano Palomino (Adelante Andalucía). Ambos diputados autonómicos fueron acusados de lucrarse al compartir viajes en coche en BlaBlaCar a la vez que percibían dietas del Parlamento de Andalucía, lo que a todas luces es ilegal. Los dos acabaron dimitiendo tras conocerse el escándalo.

Vincent Rosso, cofundador y Managing Director de BlaBlaCar, anunció una nueva modalidad del servicio llamada ParlaMentaCar. Para los usuarios, los viajes a través de ParlaMentaCar serán gratuitos, ya que viajarán con diputados y senadores de todos los partidos políticos que quieran viajar acompañados.

«Estamos muy ilusionados con el nuevo proyecto. Se trata de una relación win-win, los parlamentarios ya no viajarán solos, los ciudadanos podrán viajar gratis -ya lo pagan con sus impuestos- y de paso podrán charlar amistosamente con sus representantes para trasladarle sus realidades durante el viaje», declaró Rosso.

No existe ninguna ilegalidad posible en ParlaMentaCar, ya que no hay ánimo de lucro por parte de los conductores, que todos han de ser diputados elegidos democráticamente. De hecho, se prevé que haya tortas por subirse a sus coches, que suelen ser de buena gama y normalmente son modelos con pocos años. Las dietas se seguirán cobrando como es habitual, pero el viaje será gratuito para los pasajeros.

«Los primeros viajes los ofrecerán Isabel Celáa, que tiene un Toyota Auris híbrido, así como Santiago Abascal, con un espacioso Jeep Commander con tapicería rojigualda de piel de toro, o Iñigo Errejón con un un Opel Corsa de su edad sin ningún equipamiento más allá de las ruedas o el volante», añadió Rosso. Lamentablemente, Pedro Sánchez no compartirá los viajes en el Falcon por rollos de seguridad y esas cosas.

La aplicación podrá filtrar los políticos por su partido, para que no haya mezclas raras a bordo

ParlaMentaCar supondrá una revolución democrática en España, pues los parlamentarios conocerán de primera mano los problemas de los españoles, de los que suelen estar bastante desconectados excepto en campañas electorales. Además, también prestarán un servicio a los ciudadanos, que suelen usar BlaBlaCar por razones económicas y cómo no, para socializar.

NOTA: lo que acabas de leer es una noticia ficticia, total o parcialmente, únicamente con propósitos humorísticos. espíritu RACER se ampara en la figura legal del animus iocandi, es simplemente humor, chanza y coña. Cualquier persona nombrada, hecho o situación que coincida con la realidad es pura coincidencia.

COMPARTE
Sobre mí

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

1
COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
el más nuevo el más antiguo
Notificar de
Txesz
Mecánico
Txesz

Creo que hubiese sido más adecuando llamar al servicio BlaBlaBlaBlaCar, porque menudo monólogo les espera a los usuarios.


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.