Coche del día: TOMS Toyota LMP “Lumpy”

Coche del día: TOMS Toyota LMP “Lumpy”

Un prototipo de competición muy barato y eficiente


Tiempo de lectura: 4 min.

La historia de la participación de las marcas japonesas en competiciones deportivas, en especial en carreras de resistencia, parece una montaña rusa, y el Toyota Lumpy fue uno de los proyectos poco o nada conocidos fuera de Japón. También se conocía como TOMS Toyota LMP, su nombre oficial.

TOMS (de Tachi & Oiwa Motor Sport) es uno de los principales preparadores nipones para las carreras de resistencia. Esta escudería se creó por los “tuneadores” y fabricantes de accesorios para Toyota y Lexus. En la actualidad están muy involucrados en las competiciones de Super GT, Super Fórmula y Fórmula 3 en Japón.

En 1975 Toyota Motor Company reconoció de forma oficial a TOMS como proveedor de piezas y elementos de tuneo autorizado. Continuó su expansión abriendo varias sucursales en 1987 en la ciudad inglesa de Norfolk. En este mismo año abrió también en Inglaterra una fábrica para producir motores para la F3. Entre 1991 y 1997 también fabricaron chasis para la F3.

TOMS Toyota LMP Lumpy 4

Con presupuesto muy reducido, unos 450.000 euros, tenían que desarrollar un prototipo para poder correr en la mítica 24 Horas de Le Mans, intentando un nuevo asalto en 1996, cuando se estaba realizando el paso del Grupo C a la categoría LMP1. Con un presupuesto tan bajo no se podían hacer alardes tecnológicos, siendo su verdadero objetivo considerarlo como un interesante ejercicio de desarrollo comparándolo con otro modelo que estaba desarrollando Toyota, el GT-One. Con todo, TOMS evolucionó el Lumpy como si fuese a competir.

En su diseño se emplearon unos materiales “humildes”, como un chasis monocasco, una carrocería de fibra de carbono y un fondo plano de acero de 5 mm de grosor adosado al chasis. Con ello se consiguió un coche resistente y rígido, con una resistencia a la torsión de unos 68.000 Nm/grado, con un peso final de 790 kg.

Salió del lápiz de Andy Thorby, un diseñador que anteriormente trabajó para Lola y March. El Lumpy se ensambló en la sede de TOMS en Gran Bretaña. El coche se probó en la pista de pruebas de Snetterton, con buenos resultados, mejorando mucho el consumo respecto al 88C y mostrando una elevada fiabilidad. El coche se probó al menos tres veces, una de ellas por el piloto Tom Kristensen, nueve veces ganador de las 24 Horas de Le Mans.

TOMS Toyota LMP Lumpy 3

No se podían permitir el lujo de fabricar modelos a distintas escalas y probarlos en un túnel del viento. Se intentó de buscar la máxima carga con la menor resistencia aerodinámica posible, pero sin alternativas complejas. El objetivo era reducir la sustentación sobre la parte superior de la carrocería, en especial la parte delantera, sin aumentar la resistencia. En esta línea de buscar la máxima eficacia de los distintos elementos de la manera más simple, la refrigeración del equipo de frenos aprovechaba las entradas de aire de los radiadores y redirigir el flujo de este aire a los frenos.

El propulsor fue proporcionado por Toyota, el conocido 3S-GT, un bloque de cuatro cilindros en línea de 2,1 litros de cilindrada turboalimentado que equipaba el Toyota 88C y entregaba 560 CV. La caja de cambios empleada era una Xtrac de origen Peugeot mejorada.

Su final fue trágico e inesperado. El LMP “Lumpy” se envió a la sede que Toyota Motorsport GmbH poseía en Colonia (Alemania), para analizar su rendimiento y su futuro. La cuestión es que este encierro se rodeó de un gran hermetismo y nada se supo del “Lumpy” hasta que, en una foto publicada en 1999, donde aparecía la mayor parte de la carrocería colgada en una pared de la planta de montaje de Racing Technology Norfolk, lugar donde se encontraba en proceso de construcción el Audi R8C para competir en las 24 Horas de Le Mans.

TOMS Toyota LMP Lumpy 2

Parece ser que al final el Toyota Lumpy fue destruido de forma total o parcial, aprovechando Toyota parte de las piezas para otros modelos. De acuerdo al propio Thorby en la web Mulsanne’s Corner, “Hice algunas preguntas para saber del Lumpy, y parece ser que Toyota en Colonia lo destruyó después de hacer lo que sea que hicieron con él”. Triste final para un prototipo tan prometedor.

Fotografías cortesía de Andrew Thorby

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Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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