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Coche del día: Mercedes-Benz C 320 Sportcoupé (CL203)

El “marqués” de los compactos

Coche del día: Mercedes-Benz C 320 Sportcoupé (CL203)

Ahora sí que sí. Tras hacer el recorrido completo a través de BMW, su 323ti Compact (E36) y 130i (E87); VAG y su SEAT León Cupra4 (1M), Volkswagen Golf R32 (1K) y Audi A3 3.2 (8P); y, llegado desde Italia, el Alfa Romeo 147 GTA; esta semana finiquitamos el repaso histórico a los compactos de seis cilindros gasolina con uno llegado desde Stuttgart. Hablamos del Mercedes-Benz C 320 Sportcoupé, el hermano compacto y de tres puertas del  C 320 (W203), la segunda generación de la berlina compacta de la casa de la estrella.

Estaba quizás destinado a un público que ya peinaba canas y poco propicio a comprarse un compacto -y encima de tres puertas-

Era una época diferente y anterior al “¿qué está pasando en Mercedes?”; una época en la que el apellido “sport” para los de Stuttgart significaba únicamente una carrocería de tres puertas, pero nada de un mayor dinamismo o emoción en la conducción.

Fabricado con esta motorización entre el año 2001 y 2005; perdurando la generación al completo hasta 2008, y, experimentando por el camino un restyling en el año 2004, era de los compactos más grandes de la categoría -es lo que tenía derivar de un modelo del segmento D-.

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Mercedes-Benz C 320 Sportcoupé (2001)

Con esta motorización, y como hemos visto, su andadura sería muy breve, ya que sería sustituido por el C 350 de 3,5 litros tras el lavado de cara y por el CLC 350 en 2008 -nueva nomenclatura para un modelo casi idéntico que abrazaba los nuevos rasgos estilísticos de la marca-, y que equipaba la misma motorización del restyling del C Sportcoupé, un 3.5 V6 de 272 CV.

En las tripas de este C 320 Sportcoupé encontrábamos un seis cilindros, en este caso en V, y en posición longitudinal. Tenía una capacidad de 3.199 cc, inyección indirecta, una culata de solo tres válvulas por cilindro y un único árbol de levas; no era un prodigio de modernidad ni tecnología.

Sus cifras: entregaba 218 CV a un régimen de 5.700 vueltas, cortando inyección a 6.000 y una buena cifra de par de 310 Nm, entre 3.000 y 4.600 vueltas. No era un motor al que le gustara girar demasiado alto. Alcanzaba 248 km/h de velocidad máxima gracias a su cuidada aerodinámica, acelerando hasta los 100 km/h en menos de 8 segundos.

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Mercedes-Benz C 320 Sportcoupé (2001)

Observando sus cifras no era un misil, destacando más bien por el refinamiento y buenas maneras a las que nos tenía acostumbrados Mercedes-Benz con esta mezcla de motor V6, chasis cómodo, asientos confortables y un excelente aislamiento acústico.

Estéticamente, destacaba por encima de todo su parte trasera, muy desenfadada para ser un Mercedes-Benz de los de antes: con un alerón integrado en el maletero que partía la luneta trasera en dos -muy al estilo Kammback-. A nivel de diseño quedaba bonito, pero empeoraba considerablemente la vista del conductor a través del espejo retrovisor central.

En el frontal un morro algo más bajo, pero con la misma mirada con faros “en forma de cacahuete” que el sedán; mientras que en el lateral mostraba una línea ascendente de cintura, rematada por una ventanilla trasera alargada y acabada en forma casi triangular.

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Mercedes-Benz C 320 Sportcoupé (2001)

Dándonos una vuelta por el habitáculo, veíamos cómo compartía al completo su interior con el del sedán; lo que significaba buenos ajustes, plásticos blandos y agradables al tacto

Se diferenciaba de este por montar una banqueta trasera con cabida para dos pasajeros, por aquello de dotarle de un carácter más deportivo, además de premiarles con una mejor cota de anchura. Estos también disfrutaban de una buena cota longitudinal gracias sobre todo a sus 2.715 milímetros de batalla, viéndose penalizados en la de altura por la caída del techo.

Si tenemos que referirnos a su transmisión, equipaba de serie una caja de cambios manual de seis velocidades que movía las ruedas traseras; estando disponible en opción una automática. Con la caja manual tenía un consumo homologado en ciclo mixto de algo menos de 11 litros a los 100 km -no muy difícil de lograr-, dado el carácter tranquilo de este compacto.

De precio, como buen Mercedes-Benz, estaba al alcance de pocos: 38.000 euros del año 2002 -casi 52.000 euros actuales y en pole en cuanto a coste de adquisición dentro de  los compactos de seis cilindros-, aunque al menos iba bien equipado, teniendo como extras principales el asiento del conductor eléctrico, techo corredizo panorámico, asientos de cuero o navegador. Aún así, era un auténtico pastizal para este gentleman de los compactos.

Hoy en día es una de las mejores formas de acceder a uno de estos “dinosaurios” compactos de seis cilindros; ya que te puedes hacer con Mercedes-Benz C 320 Sportcoupé de 2005 en buen estado por en torno a 5.000 euros. Una joya, como el resto de sus rivales que hemos repasado, que no se va a repetir nunca jamás.

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Sobre mí

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

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Pablo
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Pablo

Tengo uno en muy buenas condiciones q adquiri hace tres años y encantado con su suavidad, su sonido y equipamiento!

Adrian Iniesta
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Hola Pablo,
Cuídalo y que te dure muchos años. ¡Buen coche que tienes!
Un saludo.


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