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Coche del día: BMW 130i 5p (E87)

Único en su especie: compacto, 3.0 L6, atmosférico y trasera

Coche del día: BMW 130i 5p (E87)

Con este modelo, el BMW más pequeño de la casa bávara nos mostraba su faceta más deportiva. Hasta poco tiempo atrás hablar de un compacto con poco más de 100 CV era sinónimo de deportividad. El BMW 130i 5p (E87) supera esta barrera con creces, pues nos obsequió con 265 CV. Nos referimos a la primera serie, fabricada entre 2006-2007, antes del primer restyling.

A nivel estético queda clara su apuesta por la discreción y la sencillez. Puedes tenerlo de serie sin el más mínimo aditamiento aerodinámico, sin casi nada que lo delate o lo diferencie de sus hermanos, o darle un toque deportivo y discreto. Delata su condición de seis cilindros la parrilla cromada en su totalidad, la doble salida de escape y las llantas de aleación exclusivas del 130i.

Como buen germano, su interior es oscuro y sobrio, sin apenas diferenciarse de sus hermanos de gama, salvo con pack M. La lista de accesorios para dotarlo de exclusividad y deportividad es larga y carísima, así que el que los quiera, que los pague. Lo único que lo diferencia del resto es un equipo de sonido de calidad superior y unos asientos de corte deportivo con tapicería de piel.

BMW 130i 5p E87 4

La postura de conducción es la típica de la marca, alcanzando un nivel elevado de ergonomía y comodidad, con todo tipo de reglajes para facilitar la conducción a todo tipo de tallas. Para el precio del coche los acabados se nos pueden antojar solo aceptables dependiendo del lugar al que dirijamos nuestros ojos y nuestras manos.

El espacio para los ocupantes delanteros es suficiente, con 137 cm para los hombros, quedando el retrovisor muy cercano a la cabeza si eres de elevada estatura, mientras que los pasajeros traseros se tienen que conformar con los centímetros justos en todas sus cotas (66 cm para las piernas y 132 para los hombros), y por supuesto pensado en dos ocupantes. Al menos cuenta con la versatilidad que le otorgan sus cinco puertas (E87).

También se ofreció el 130ik en carrocería de tres puertas (E81), coupé de dos puertas y cuatro plazas (E82) y hasta descapotable de cuatro plazas con techo de lona (E88)

El maletero cuenta con 330 litros de capacidad, ampliables hasta los 1.150 litros si abatimos los respaldos traseros. Respecto a su equipamiento, todo lo importante referido a comportamiento dinámico, seguridad y prestaciones viene de serie, con elementos como luz de freno de intensidad variable, EBD, ABS, TCS, ESP y control de frenada en curva (CBC). A nivel de confort lleva lo imprescindible, como el cierre centralizado, elevalunas y retrovisores eléctricos, climatizador dual y un ordenador de a bordo. El resto de equipamiento BMW lo considera como caprichos y por tanto hay que pagarlos aparte.

BMW 130i 5p E87 5

Lo cierto es que los ingenieros de BMW se lo trabajaron bien para introducir un motor de seis cilindros en línea en posición longitudinal en un coche de medidas tan contenidas (4.227 mm de largo, 1.751 mm de ancho y 1.430 mm de alto), destacando sobre todo su batalla -2.660 mm-.

Con 3 litros de cilindrada (2.996 cm3), cuatro válvulas por cilindro, distribución variable y aspiración natural -es un motor atmosférico- eroga 265 CV a 6.650 RPM y un par máximo de 315 Nm a 2.750 RPM. La alimentación de la gasolina se realiza mediante inyección indirecta. Un ejemplo de la calidad empleada en su construcción es el hecho de que el bloque está construido en aluminio y magnesio, y la culata en aluminio.

Lo que más impresiona de él es la mezcla de rabia y suavidad con la que entrega la potencia, rabia porque reacciona de inmediatez a la presión del acelerador -hay que tener cuidado a las salidas de los semáforos- y suavidad porque carece de la brusquedad propia de los motores turboalimentados. Demuestra todo su poderío desde bajo régimen, y sus prestaciones así lo atestiguan.

BMW 130i 5p E87 2

Alcanza una velocidad máxima oficial de 250 km/h y tarda 6,1 segundos para alcanzar los 100 km/h desde parado; para acelerar de 80 a 120 km/h necesitaba solo 4,5 segundos en tercera, y las recuperaciones en marchas largas no eran lentas, con unos registros de 8,8/10,5/15,7 segundos en recuperar de 80 a 120 km/h en cuarta, quinta y sexta, respectivamente.

Su caja de cambios es manual de seis velocidades, con el tacto característico de BMW, muy directa, de recorridos cortitos y tremendamente precisa.  La palanca tiene el tamaño justo y está totalmente a mano. La energía se transmite a las ruedas traseras, con lo que las buenas sensaciones de conducción están garantizadas. También se ofrecía la opción de una caja automática de seis marchas.

Su comportamiento solo merece elogios. Por ciudad se mueve de maravilla gracias a su recortado tamaño, tan solo condicionado por su elevado consumo en este territorio (cercano a los 14 l/100 km). Por vías interurbanas prácticamente se reduce a la mitad, con menos de 7 l/100 km. Estos valores son los homologados según el ciclo NEDC.

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En autopistas y autovías sorprende el aplomo que demuestra a alta velocidad, con una sensación de seguridad, rigidez y control altísimos, más propias de un coche grande. La dureza de la suspensión (con tres tipos diferentes) colabora eficazmente a abordar las curvas abiertas de estas vías a una velocidad asombrosa con una seguridad total, siempre y cuando el firme esté en perfecto estado, pues por carreteras degradadas no resulta fácil de conducir al límite, con la intrusión del control de estabilidad al acelerar a la salida de las curvas o en rectas. Su estabilidad en línea recta en buen firme a alta velocidad es igualmente envidiable.

Una dirección precisa, unos potentes frenos de disco ventilados delante y macizos detrás (330 mm y 300 mm de diámetro delante y detrás), una dirección precisa, un buen chasis, junto a un motor que empuja de forma casi ilimitada y una estupenda palanca de cambios con tacto deportivo aseguran una deportividad envidiable y diversión asegurada. Al abordar los tramos revirados se siente la rigidez de su chasis, y los frenos no muestran síntomas de fatiga en ningún momento, sujetando perfectamente la trasera sin sentir que vaya a descolocarse.

La propulsión trasera añade su granito de arena, con menores pérdidas de tracción que los coches con “todo delante” y más divertido de conducir que un coche con tracción integral. Desde pocas vueltas ofrece una respuesta contundente y rápida, lo que unido a su progresividad hacen que podamos desconectar los controles de estabilidad y tracción, convirtiendo en una delicia su conducción por curvas, algo que resulta difícil encontrar hoy en día en un compacto. Para este modelo nos sirve perfectamente el eslogan «¿Te gusta conducir?»

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Jorge LE
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Jorge LE

No sé si la discreción será punto a favor o no, supongo que para gustos. Pero la verdad es que a simple vista, cualquiera podría pensar que está viendo un 120d cualquiera.
Hasta que lo conduces, o lo ves conducir. La verdad que es una pasada (hablando del 3 puertas que conozco, supongo que el 5 será exactamente igual). El sonido, limpio y bronco en bajas, pasando al característico sonido BMW más arriba. Lo progresivo que es, como buen atmosférico. Como empuja, lo fácil que es salir cruzado de cualquier curva, en casi cualquier marcha…

Javier Costas
Editor

Tuve la suerte de haber probado ese coche, hace ya 13 años. Fue una de las sensaciones más intensas de mi vida llevando un compacto, nada que ver con -salvando las distancias- el Audi TT 3.2 quattro, que iba tan sobre raíles que no era lo mismo. Este 130i era al límite un coche ya que pedía manos y experiencia sobre lo que se lleva. Las plazas traseras no serán buenas, pero motorazos como ese no volverá a haber nunca. No se me ha olvidado cómo suena, y mira que ha pasado tiempo. Una experiencia de conducción solo apta para… Leer más »

Jose
Invitado
Jose

Me encanta todo del 130i. Hasta que sea discreto, es verdad que parece un 120 pelao. Pero de verdad, que es de los mejores coches que he conducido. Que equilibrio, que finura, que todo. Que delicado también, ojo. El amigo mío que lo tiene (ya con más de 200.000km se niega a venderlo), dice ningún BMW de ahora le da esas sensaciones.


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

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Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.