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Coche del día: SEAT León Cupra 4 (1M)

Un compacto ideal para corretear por la montaña

Coche del día: SEAT León Cupra 4 (1M)

El SEAT León Cupra 4 era el hermano molón del León 4 20v de 180 CV, la version 4×4 de la primera generación (1M). Si querías diferenciarte de él y llevar el anagrama Cupra en el portón tenías que abonar 27.000 euros (4.500.000 pesetas) por él, unos 5.000 euros más (830.000 pesetas) que su hermano pequeño. La diferencia de prestaciones y equipamiento no justificaba esta diferencia, pero ya sabemos que la exclusividad tiene un precio.

Ambos se distinguían principalmente por algunos elementos decorativos a nivel exterior e interior, y en otros más específicos, como unas llantas o unos asientos diferentes. El paragolpes delantero llevaba tres grandes tomas de aire, y el trasero también era diferente; igualmente eran específicos los estribos laterales, y un spoiler en el portón trasero con una función aerodinámica. Objetivamente no resultaba muy recargado estéticamente.

Su paso por el “laboratorio” Cupra le sentó muy bien, resultando incluso más agresivo que sus hermanos Ibiza y Córdoba. Sus asientos delanteros llevaban la firma Recaro, realizados en cuero, de una gran calidad y nivel de sujeción; el asiento trasero tenía una configuración 2+1, según SEAT, o lo que es lo mismo, configurado para dos personas adultas y si acaso un niño. También destacaba un volante con un tacto muy bueno y una consola con un recubrimiento de plástico imitando al titanio. El pedalier era de aluminio.

SEAT León Cupra4 6

Las cualidades dinámicas ofrecidas no eran muy diferentes a las del León 4, pues llevaba el mismo equipo de frenos y de suspensión. Las prestaciones eran muy similares en ambos, a pesar de la diferencia de potencia de 24 CV (de 180 a 204 CV), y el mayor peso del Cupra, que alcanzaba en báscula el valor de 1.575 kg, un valor elevado para un compacto deportivo de poco más de cuatro metros (4.184 mm x 1.742 mm x 1.457 mm). Tal vez el 1.8 20VT tenía algo más de garra.

Su relación peso/potencia era de 7,6 kg/CV, frente a 8,1 kg/CV del León 4. Llamaba la atención que su primo noble, el Volkswagen Golf V6 4Motion de cinco puertas pesaba 114 kg menos, con el mismo motor y transmisión

A pesar de estas aparentes desventajas, resultaba mucho más eficaz que el Golf, gracias a sus llantas de 17 pulgadas y al tarado especifico de su suspensión. Su medio natural eran las carreteras con curvas, sorteando por igual curvas cerradas que de amplio giro, haciendo honor a su nombre –León- moviéndose con agilidad felina por estas carreteras.

Debajo de su capó delantero encontrábamos de lo mejorcito del grupo Volkswagen, un motor atmosférico 2.8 (2.792 cm3) de seis cilindros en V estrecha. Rendía 204 CV a 6.200 RPM y un par máximo de 270 Nm a 3.200 RPM. El bloque estaba realizado en fundición de hierro y la culata en aluminio. Contaba con doble árbol de levas en culata (DOHC) y su alimentación era por inyección indirecta. Se homologó para consumir gasolina de 98 octanos, aunque podía utilizar sin problema gasolina de 95 octanos, lo que suponía una merma de 3 CV.

Llevaba asociada una caja de cambios manual de seis relaciones, que permitía un mejor escalonamiento de las marchas, minimizando los saltos entre ellas, y un mejor aprovechamiento de la potencia del motor, junto a un sistema de tracción total conectable de forma automática a través de un embrague Haldex, complementado con control de estabilidad de serie. En consonancia a sus valores de potencia y par, resultaba algo glotón. Su consumo homologado en ciudad era de 15,5 l/100 km, 8,2 l/100 km en extraurbano, con un valor medio de 10,9 l/100 km.

El motor ofrecía una gran suavidad y elasticidad como características más importantes. El V6 permitía sin problemas una conducción relajada, a baja velocidad y en marchas largas, respondiendo con contundencia cuando pisábamos el acelerador

SEAT León Cupra4 5

Con todos estos elementos conseguíamos una conducción fácil y segura, siempre y cuando no superásemos las leyes de la física, independientemente del estado del firme o del tipo de carretera. Con la ayuda de unos neumáticos de medidas 225/45 R17, que ofrecían una gran pisada y agarre, el coche obedecía con total fidelidad a las órdenes del conductor, ofreciendo una trazada de una gran precisión.

En carreteras de firme perfecto y de amplias curvas, el paso por curva se podía realizar a una velocidad casi endiablada, sin detectar en ningún momento movimientos extraños que pudiesen restar confianza al conductor, pues incluso forzando el coche, la trasera mantenía fielmente la trazada marcada por las ruedas delanteras. La frenada del coche estaba asegurada por cuatro frenos de disco, todos ventilados, con 312 mm delante y 256 mm detrás; necesitaba 36,37 metros para detener el coche desde 100 km/h, y 67 metros desde 130 km/h.

En cuanto a sus prestaciones, destacamos las siguientes:

  • Velocidad máxima real: 224 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 7,7 segundos
  • Recuperación de 80 a 120 km/h: 7,1 segundos en cuarta, 8,7 segundos en quinta y 11,9 segundos en sexta
SEAT León Cupra4 2

Como hemos comentado anteriormente, la exclusividad tiene un precio, y si querías llevar de lo mejor que ofrecía Volkswagen a nivel mecánico -grupo propulsor, transmisión, frenos…-, SEAT te ofrecía en el León Cupra todo ello, perdiendo también algo de ese aspecto poligonero que mantenían las versiones «deportivizadas» del León.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Jose
Invitado
Jose

Creo que a este León Cupra le pasará como le está pasando ahora a los Kadett GSI; una vez superado un purgatorio como coche macarra, mal tuneado, zurrado a más no poder….los que queden en estado original serán coches muy bien considerados como futuros clásicos, o al menos como youngtimer apreciados.

sergio
Invitado
sergio

Los que queden en buen estado, van a ser joyas, igual que el 206, 306, Megane coupe, esos tuneados, sientan fatal, ademas de estar reventados.
En cuanto al coche, no era mal producto, lastima que la tracción 4×4 se quedara por el camino, y el V6, también en favor del mítico también 1.8 20VT, solo espero que alguno este en su estado original y bien mimando, es un tesoro.

Javier Costas
Editor

¡¡Están a menos de 5.000 euros!! ¡¡Qué tentación!!

Rest
Piloto
Rest

Y te gastas el tres veces su valor en darlo un repaso de mucho cuidado. No existirá uno en condiones medio saludables por mucho del «se la cambiado tal y pascual» o el manido «en perfecto estado».


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

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Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

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Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.