Isdera es una marca conocida por dos modelos basados en Mercedes-Benz, el Imperator 108i y el Commendatore 112i. Ambos eran coches extraños tanto por su diseño como por algunas de sus soluciones técnicas. Y el Isdera Autobahnkurier 116i, aunque menos conocidos que sus otros dos hermanos, no se quedaba atrás. Era como un súper-coupé de la década de 1930. De hecho, los autores del proyecto declararon repetidamente que se inspiró en el Bugatti Royale (1927) y en el Mercedes Benz 540K Autobahn-Kurier (1936).
Unos días después de que los nazis tomaran el poder en 1933, Adolf Hitler aprobó un ambicioso proyecto para construir la primera red de carreteras de alta velocidad y de acceso controlado al mundo llamado Autobahnen. Para su construcción, nombró al ingeniero Fritz Todt, y pronto más de 100.000 hombres trabajaron en la construcción a lo largo de toda Alemania. El primer tramo, que conectaba Frankfurt con Darmstadt, se inauguró en 1935. Para celebrar el evento histórico, Mercedes-Benz creó el 540K Autobahn-Kurier con una carrocería especialmente aerodinámica.
Cuatro unidades fueron construidas para aprovechar las velocidades alcanzables en los nuevos tramos de autopista. Y aunque el objetivo no era hacerlo más “bonito”, ciertamente la firma de Stuttgart lo consiguió. Inspirado por su diseño, Eberhard Schulz, jefe de Isdera, decidió construir un nuevo superdeportivo en 2006. Llamado Autobahnkurier 116i, su gestación comenzó a partir de 1998, y se requirieron más de 20.000 horas de trabajo para su fabricación, que fue artesanal al completo. Bueno, en la mayor medida de lo posible, puesto que bajo la piel olía a Mercedes.
Schulz confesó en 2006 que anhelaba construir un coche de 16 cilindros y, en lugar de crear otro superdeportivo, recurrió a sus sensibilidades clásicas de Mercedes-Benz en busca de inspiración
Nuestro protagonista estaba basado en un chasis de acero derivado del Mercedes-Benz 500 SEC (C126), cubierto por una carrocería del mismo material inspirada en el diseño del 540K Autobahn-Kurier y al que se le había añadido una aleta aerodinámica en la luneta trasera. Este coche mide 5.650 milímetros de largo, 1.950 milímetros de ancho y 1.560 milímetros de alto, con una batalla de 3.610 milímetros. Como podrás imaginar, el peso era bastante elevado: 2.280 kilogramos.
Pero lo mejor estaba bajo el capó. Allí se escondían dos propulsores atmosféricos V8 de 5,0 litros (M117) conectados entre sí, literalmente uno junto al otro. Los motores se montaron en el coche de tal manera que pudieran funcionar en paralelo o apagarse cuando el conductor quisiera. Por ejemplo, el bloque marcado como “NR1” accionaba las ruedas delanteras, mientras que el “NR2” enviaba un tremendo par a las ruedas traseras. Los dos motores crearon un tándem de potencia V16 de 10 litros y 600 CV de energía que podían generar hasta 900 Nm de par motor máximo.
La carrocería del Isdera Autobahnkurier 116i se montaba en el chasis modificado del Mercedes-Benz Clase S Coupé (C126) que, a su vez, contaba con la mitad de la carrocería de un Volkswagen Beetle
Irónicamente, su diseñador limitó la velocidad a 242 km/h. ¿Por qué? De acuerdo con Schulz, en el Isdera Autobahnkurier 116i, la velocidad máxima estaba limitada debido al excesivo apetito de los cilindros al circular a más de 250 km/h. A pesar de que el coche tenía un depósito de gasolina de 145 litros, el consumo de combustible coqueteaba con los 30 l/100 km, lo que solo permitiría a los potenciales conductores del Autobahnkurier 116i cubrir un máximo por debajo de los 500 kilómetros con el depósito lleno. La transmisión era automática de cinco relaciones (5G-Tronic).
Dentro, todo son lujos, pero el ambiente clásico se diluye en parte, puesto que parece un espacio más cercano a los 80 que a comienzos del s. XXI. Aunque eso puede justificarse en que comenzó a gestarse en 1984. Entre las comodidades más destacadas encontramos elevalunas eléctricos, dirección asistida, tapicería de cuero o un climatizador automático, muchos elementos que no encontrarían los millonarios de los años 30 en sus coches. Sin embargo, a pesar de su tamaño, el Isdera Autobahnkurier 116i solo ofrece dos plazas y un escueto maletero de apenas 333 litros.
Presentado en 2006 en el Concours d’Elegance de Schwetzingen, parece mentira que este coche comenzase su vida como un Volkswagen Beetle partido en dos, ensanchado y con elementos varios de Mercedes-Benz, con algunos años a sus espaldas. Porque, además del motor y la transmisión, el Autobahnkurier 116i tiene el eje delantero es de un ML (W163) y el eje trasero se toma de un Clase S (W126). En total, fueron más de 20.000 horas de trabajo para dejarlo tal y como se ve en las fotos, y Schulz nunca ha tenido −ni parece que tenga− intención de deshacerse de su coche.
Luis Blázquez
Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.COMENTARIOS