Coche del día: Ferrari 512 BB

Coche del día: Ferrari 512 BB

El primer Ferrari con motor bóxer de 12 cilindros en posición central trasera


Tiempo de lectura: 5 min.

El Ferrari 512 BB (Belinetta Bóxer) se estrenó en el Salón del Automóvil de París de 1976. Contaba con un motor bóxer de 5 litros y 12 cilindros (de ahí, 512). Este nuevo motor daba menos potencia, pero a menos revoluciones, entregaba más par y ofrecía una respuesta más suave que el que llevaba su antecesor, la última versión del 365 GT4/BB. Su carrocería, diseñada por Pininfarina, solo era ligeramente diferente al de su predecesor, pero suficiente para mejorar la refrigeración del motor y lo dotaba de una mayor elegancia y distinción. Realmente era una actualización del 365 GT4/BB.

Su denominación rompió la tradición de Ferrari de bautizar a sus criaturas indicando el cubicaje de un cilindro, de forma que resultaba más fácil y sencillo recordar el nombre. Se mantuvo en producción hasta 1981, momento en el que fue reemplazado por el 512 BBi, sustituyendo el sistema de alimentación por carburación por la más moderna inyección electrónica.

En estos cinco años se fabricaron un total de 929 unidades, con unos chasis con numeración que empezaba en el 19.677 y terminaba en el 38.487, todos impares. Debajo del capó nos encontrábamos un motor de mayor cilindrada respecto al 365 GT4/BB, que tenía 4,4 litros.

Ferrari 512 BB 2

Las principales diferencias de su exterior se centraban en el morro, con faros escamoteables, y en la zaga. La parte inferior del morro incorporaba un spoiler, y en la trasera se sustituyeron los pilotos por otros circulares, así como los triples tubos de escape por dos escapes a cada lado. La parrilla trasera se sustituyó por otra con láminas horizontales pintadas en negro satinado. Las rejillas del capó del motor también se modificaron. En los laterales de la carrocería se instalaron unos conductos tipo NACA que enviaban el flujo de aire a los pasos de rueda traseros y refrigerar el sistema de escape.

Con el 512 BB Ferrari rompía varias tradiciones: la posición del motor -que pasó de delantera a central trasera-, el tipo de motor -abandonando la arquitectura V12 y pasando al tipo bóxer o longitudinal con cilindros a 180o-, y la nomenclatura de los modelos: el 5 indica la cilindrada en litros y el 12 el número de cilindros. BB significa Berlinetta bóxer

Respecto a sus dimensiones, tenía 4.400 mm de largo, 1.830 mm de ancho y 1.120 mm de alto. Su batalla alcanzaba los 2.500 mm, y sus vías eran de 1.500 y 1.563 mm delantera y trasera, respectivamente. Su peso en seco -sin ningún tipo de líquidos, como aceite, combustible, líquido de frenos o de la servodirección- era de 1.400 kg.

El chasis tenía una estructura tubular de acero, que contenía una célula central monocasco. Las llantas de aleación de serie mostraban un diseño de cinco radios a modo de estrella, sujetas mediante una tuerca central, bien de tipo Rudge, bien de tipo octogonal, dependiendo de la legislación de cada país. Nunca se llegó a hacer una versión para el mercado norteamericano, aunque sí 101 unidades para el británico, con el volante a la derecha.

Ferrari 512 BB 5

Su elaborada y novedosa suspensión, independiente en ambos ejes, contaba con triángulos superpuestos y brazos oscilantes de diferente longitud, muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos telescópicos, que eran dobles en el eje trasero. Las barras estabilizadoras estaban presentes en ambos ejes. El equipo de frenos estaba dotado de cuatro discos ventilados con doble circuito hidráulicos y servoasistidos. Iba calzado con neumáticos de medidas 215/70 VR15 delante y 225/70 VR15 detrás.

Con 4.943 cm3 y 12 cilindros entregaba 340 CV y podía superar los 300 km/h, necesitando 24 segundos para recorrer los 1.000 metros desde parado

Vayamos al grano de lo más interesante, su motor. Era novedoso por dos aspectos: por su situación, en posición central trasera, algo a lo que se oponía el fundador de Ferrari, “el carro no podía ir delante de los bueyes”, y en segundo lugar, abandonando la disposición en uve. Esta joya mecánica era un bóxer de 12 cilindros, o motor longitudinal con los cilindros a 180o.

Su cilindrada total era de 4.943 cm3, y entregaba 340 CV a 6.800 RPM, 20 CV menos que el 365 GT4/BB. La distribución era mediante un doble árbol de levas en cabeza por cada bancada de cilindros, y dos válvulas por cilindro. La alimentación se realizaba a través de cuatro carburadores Weber 40 IF3C.

Ferrari 512 BB 6

La potencia se transmitía a las ruedas traseras mediante una caja de cambios manual de cinco marchas. El embrague de doble disco gestionaba mejor el incremento de par y era de accionamiento hidráulico. El motor contaba con un sistema de lubricación por cárter seco, que evitaba la falta de aceite del motor en las curvas muy cerradas. Sus prestaciones oficiales eran una velocidad máxima de 302 km/h y tardaba 24 segundos para cubrir los 1.000 metros desde parado.

El Ferrari 512 BB también hizo sus pinitos en competición. Compitió mayormente en la categoría GT de Le Mans, desde finales de los 70 hasta mediados de los 80. Esto pudo ser posible gracias a un concesionario de la marca en Estados Unidos, pudiéndose materializar una versión de carreras conocida como 512 BB LM, de la mano de Luigi Chinetti.

Este coche fue fabricado por el Departamento de Asistencia al Cliente de Ferrari, situado en Módena. Este modelo era muy diferente al de calle, con una aerodinámica específica para competir, desarrollado y evolucionado por Pininfarina. Su sucesor generacional fue el no menos mítico Ferrari Testarossa.

Calcula cuánto cuesta asegurar un Ferrari 512 BB con nuestro comparador de seguros.

Comparador de seguros de coche
COMPARTE
Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ignasi Puig

Es curioso que me entusiasme cualquier actividad relacionada con los coches ¿El escribir? Para trasmitir. Trasmitir conocimiento, pasión y sensaciones; hacerte llegar aquello por lo que me vuelvo loco. Súmale que aprendes y ya es una terrible adicción.

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba', algo digno de que me cortaran los dedos. Pero hoy me gano un sueldo como redactor, ¡las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores la charla sería de órdago y si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Javier J. Navarro

Javier es más conocido por hablar de finanzas y economía, pero ha estado obsesionado con los coches desde que sabía pronunciar los nombres de los modelos.

Elena Lebrón

Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto : ¡Gas amigas!