Coche del día: Citroën Karin

Coche del día: Citroën Karin

Una pirámide acristalada con ruedas tremendamente futurista


Tiempo de lectura: 4 min.

El Citroën Karin es un ejemplo más de la capacidad de la marca del doble chevrón en ofrecer vehículos con soluciones tecnológicas inéditas y adelantarse al futuro. Este concept car se dio a conocer en el Salón del Automóvil de París de 1980, y ofrecía un aspecto innegablemente futurista. Fue una creación de Trevor Fiore, junto a su compañía de diseño Fiore Design.

Citroën jugaba en casa y buscaba un modelo que sorprendiese de nuevo al público en general y a los medios especializados, y lo consiguió claramente. También era verdad que Citroën no tenía ninguna novedad que presentar ese año en el salón. Lo primero que se preguntaban los visitantes era “¿Verdad que parece una pirámide de cristal con ruedas?”. Lo cierto es que las superficies acristaladas dominaban la mayor parte de la carrocería, permitiendo una configuración del habitáculo atípica.

La luna delantera de forma trapezoidal estaba muy avanzada sobre el capó, de forma que este último resultaba muy corto. El frontal estaba presidido por dos grandes grupos ópticos alargados de forma trapezoidal, separados por el logotipo de la marca parisina en el centro. Había un claro dominio de las líneas rectas, por no decir que las únicas curvas del exterior que podías encontrar en las ruedas.

Citroën Karin Concept 1980 (1)

Aunque fue un mero ejercicio de diseño que mostraba la capacidad creativa e innovadora de Citroën, sin intención de comercializarse, ciertos rasgos de diseño del Karin se emplearon para materializar a modelos tan conocidos de la marca como el AX, BX y XM

Las enormes lunas laterales entroncaban con una línea de cintura muy baja, tan solo separadas de la luna delantera por unos finísimos marcos a modo de pilar A. La luna trasera envolvente partía del pilar B, rodeando toda la zaga. Como decíamos, el conjunto parecía una pirámide de cristal truncada en su cima.

Al habitáculo se accedía a través de unas puertas con sistema de apertura de mariposa que presentaba también una configuración atípica, con el asiento del conductor situado en posición central. El resto del salpicadero formaba una estrecha banda horizontal que recorría todo el ancho del vehículo, con dos pequeñas pantallas digitales en los extremos. También contaba con unos monitores en los paneles de las puertas, algo verdaderamente sorprendente por entonces.

Citroën Karin Concept 1980 (3)

Se aplicó de forma notoria el minimalismo para su diseño. También se tuvo en cuenta la elección de unos colores cálidos para el exterior y el interior, aplicando un tono beige para la carrocería y unos tapizados bitono en el interior, uno para la moqueta y otro más claro para los asientos y salpicadero. Los mandos principales se agrupaban alrededor del volante de un solo brazo doble en una distribución semicircular, aparte de una botonera situada en la parte central del volante. También existían dos piñas situadas a las nueve y cuarto. A ambos lados del asiento del conductor se situaban, ligeramente retrasados, los asientos de los dos acompañantes.

Su amplia superficie acristalada de forma piramidal y su habitáculo con tres plazas en línea –con el asiento del conductor en medio ligeramente adelantado– eran sus notas más características. El volante monorradio agrupaba a su alrededor casi todos los mandos necesarios para el controlar el vehículo

En el apartado mecánico, el Karin montaba un propulsor de cuatro cilindros. No sabemos su cilindrada ni su potencia, pero estamos seguros de que se alimentaba por gasolina, y transmitía la potencia al eje delantero. La suspensión era hidroneumática era similar a la empleada en el Citroën DS. Pero, aunque realmente se podía conducir, estaba pensado más como una obra de arte ingenieril que como un vehículo al uso, como muchos prototipos.

Citroën Karin Concept 1980 (2)

Y aunque el Citroën Karin no pasó de la fase de prototipo, sirvió de inspiración para un modelo de gran éxito para la marca, que se lanzó al mercado en 1986: el Citroën AX, que compartía elementos de diseño como el afilado frontal, los aerodinámicos tapacubos o los pasos de rueda. Igualmente sirvió en las décadas 80 y 90 del siglo pasado como modelo a seguir para otros dos modelos icónicos de la marca, el BX y el XM.

Absolutamente todo en este concept car se subordinó al diseño, rayando lo futurista y extravagante, y z pesar de que no pasó a la historia del automóvil, lo podemos considerar un vehículo único y pura expresión artística con ruedas: solo se diseñó y presentó como un vehículo futurista, sin planes de ser comercializado.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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