Coche del día: Peugeot 604 V6 SL

Coche del día: Peugeot 604 V6 SL

Diseño de Pininfarina, motor PRV de 136 caballos, chasis equilibrado y un consumo voraz en los años setenta


Tiempo de lectura: 6 min.

El Peugeot 604 V6 SL apareció cuando los grandes sedanes franceses todavía tenían un gran reconocimiento en Europa. Tenía argumentos para mantenerlo, pero nunca dispuso de la opción real de explotarlos; no todo estaba a la altura, y el primer problema era un propulsor demasiado sediento y no tan potente como su configuración y cubicaje hacían esperar.

Durante muchos años, sobre todo en la década de los 70, el automovilismo francés podía estar orgulloso de ser una de las referencias europeas y, en gran parte, también a nivel internacional, con presencia —aunque algo difusa— al otro lado del Atlántico. En el segmento de los sedanes medio-grandes, eran apreciados por esa obsesión por el confort que les llevaba a montar asientos extremadamente mullidos y suspensiones blandas y largas que hacían flotar la carrocería. Ruteros incansables que, por otro lado, podían ser un auténtico dolor de cabeza si les daba por presentar problemas eléctricos o electrónicos.

Los sedanes franceses tenían imagen de prestigio, de cierto nivel de lujo incluso frente a modelos alemanes de BMW o Mercedes, a quienes lograban superar, en alguna ocasión, gracias a una relación calidad-precio-prestaciones muy interesante. Esa situación llevó a Peugeot a mirar un poco más allá y a barajar la opción de presentar batalla en un segmento más alto. Hasta aquel momento, entre finales de los años 60 y comienzos de los 70, lo más grande que tenía la firma del león era el Peugeot 504, un sedán de casi 4,5 metros de largo con una buena fama de coche cómodo y fiable, que se quedaba ligeramente atrás frente a la competencia más reciente.

El proyecto E24 y la guerra fratricida del motor PRV

El proyecto E24, que daría lugar al Peugeot 604, comenzó en 1970. En Francia, los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial fueron de prosperidad económica y Peugeot decidió dar continuidad al 601, cuarenta años después. No fue su primer intento de sedán grande: en 1966, con el Citroën DS en pleno apogeo comercial, la marca del león se unió a Renault para producir un modelo conjunto, el proyecto H, que nunca llegó a término. La crisis petrolífera de 1973 modificó las prioridades, pero los trabajos continuaron hasta la presentación oficial.

La puesta de largo del Peugeot 604 no estuvo exenta de líos, de egos y de guerra fratricida entre marcas rivales. La gama del 604 se articulaba en torno al motor PRV, un bloque desarrollado de forma conjunta con Volvo y Renault, que Peugeot decidió estrenar de tapadillo a finales de 1974 bajo el capó del 504 Coupé para «probar» su popularidad. En realidad, era la respuesta de la marca francesa al Volvo 264, un coche que llegó al mercado con el mismo propulsor antes que ninguno de los modelos franceses. Aquella jugada, sumada a las filtraciones, rompió los esquemas de la alianza. Al enterarse de los movimientos de sus supuestos socios, Renault contraatacó y programó la puesta de largo la puesta de largo de su innovador Renault 30 TS —que empleaba el mismo motor— con la clara intención de robarle todo el protagonismo comercial a los de Sochaux. Para evitar que el rombo se llevase la exclusiva mediática, en Peugeot adelantaron la presentación oficial del 604, lo que desató el cabreo monumental en los despachos de los que, en teoría, eran sus aliados.

El motor PRV era un V6 a noventa grados con bloque de aluminio y culatas de hierro, un diseño que permitió compartir piezas y desarrollar un propulsor capaz de instalarse en infinidad de modelos. El ángulo de noventa grados era impropio de un seis cilindros y explicaba un funcionamiento más áspero del esperado. La crisis del petróleo de 1973 obligó a recortar dos cilindros de un motor que originalmente había sido diseñado como V8. El resultado fue un propulsor nacido de compromiso que acabó como el alma de la berlina francesa.

peugeot 604 45

Desarrollado a partir de un motor V8 que tuvo que ser recortado deprisa y corriendo debido a la crisis del petróleo de 1973, el Peugeot 604 V6 SL recurría a un bloque PRV de 2,7 litros y 136 caballos con diseño de Pininfarina, destacaba por un confort de marcha sobresaliente y un comportamiento en curva inesperadamente ágil a pesar de rozar la tonelada y media de peso

Equipamiento, motor V6 SL y consumos

La gama del Peugeot 604, cuando se iniciaron las ventas, arrancaba con el V6 SL —por «Super Luxe»—, una versión que a España llegó con cuentagotas por su elevado precio —algo más del doble de lo que costaba un SEAT 131, provocado, en parte, por los aranceles a la importación— y porque un coche tan grande apenas tenía cabida en el mercado español de los años 70. El equipamiento del SL incluía dirección asistida, servofreno, elevalunas eléctricos en las cuatro puertas y climatización opcional. La carrocería, diseñada con Pininfarina, heredaba líneas limpias de la familia Peugeot de los años setenta, sin adornos excesivos. El maletero ofrecía 498 litros de capacidad, suficientes para viajes largos y maletas de gran tamaño.

El 604 V6 SL tenía la versión más modesta del propulsor, con 2.664 centímetros cúbicos alimentado por dos carburadores de doble cuerpo. Dos árboles de levas en cabeza movían las válvulas y el bloque entregaba 136 caballos a 5.750 revoluciones por minuto. El par máximo de 21,1 metros-kilogramo aparecía a 3.500 vueltas, una cifra que en la época garantizaba respuestas agradables sin exigir regímenes extremos. La transmisión era convencional para su categoría, con una caja de cambios manual de cuatro velocidades sincronizadas o una variante automática de tres.

La revista Velocidad, en su número 769, documentó exhaustivamente muchos datos del coche tras 2.000 kilómetros de pruebas y obtuvieron algunas cifras esclarecedoras. Por ejemplo, a 110 kilómetros por hora, el consumo se situaba en nada menos que 12,2 litros cada 100 kilómetros, mientras que podía superar los 14 litros a poco que se pisara el acelerador con algo de alegría. Podemos decir que esa condición de bebedor era un serio problema, pues según la misma publicación, el comportamiento del coche era soberbio.

Comportamiento dinámico, reparto de pesos y conclusión

A pesar de ser un bicho de 4,72 metros y casi tonelada y media de peso, la prueba destaca que en carreteras secundarias y tramos revirados te olvidabas por completo de sus dimensiones. La dirección asistida —de cremallera y 3,5 vueltas— y un reparto de pesos casi perfecto —740 kilos delante y 715 detrás— hacían que el coche fluyera con una agilidad inesperada y hasta permitía adentrarse en carreteras que, a priori, no eran las más adecuadas para un coche como el 604. Además, el aislamiento y las suspensiones lograban que circular por carreteras rotas fuera casi tan cómodo como ir por autopista. El viento lateral apenas le hacía cosquillas y el aplomo en vías rápidas era proverbial.

Peugeot esperaba vender el 604 como símbolo de la recuperación económica francesa tras la crisis. El mercado respondió con cautela: las cifras de venta fueron aceptables pero no espectaculares. El modelo aguantó diez años en catálogo gracias a la versión turbodiésel, que se convirtió en la más vendida de la gama.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".
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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

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Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.