¿Qué ha sido del CUPRA Formentor? De estar en todas partes a compartir protagonismo

¿Qué ha sido del CUPRA Formentor? De estar en todas partes a compartir protagonismo

El primer modelo propio de CUPRA sigue siendo el más vendido de la marca, pero la llegada de nuevos modelos y el paso del tiempo han cambiado su papel


Tiempo de lectura: 9 min.

El CUPRA Formentor es un coche clave en el paisaje de nuestras carreteras. Está en las calles, en los aparcamientos y en las redes sociales, pero hay un detalle que cambia la percepción: muchas de las unidades que encontramos pertenecen a la primera generación. El coche que puso a CUPRA en el mapa sigue muy presente; el modelo actualizado, en cambio, todavía no parece haber ocupado el mismo espacio.

La sensación resulta curiosa porque el Formentor no ha desaparecido ni se ha convertido en un fracaso comercial —ni mucho menos—. Continúa como uno de los pilares de CUPRA y es el modelo más vendido de la marca. Lo que ha cambiado es su papel. Ya no es el único coche que representa a CUPRA y tampoco disfruta del efecto sorpresa que acompañó a su llegada. El Formentor sigue ahí, pero quizá ya no está en todas partes de la misma manera.

El coche que inventó una marca

Cuando apareció el Formentor, CUPRA todavía estaba en plena búsqueda de una identidad propia. La marca había nacido como una derivación deportiva de SEAT, pero necesitaba demostrar que podía ser algo más que una colección de versiones con más potencia, llantas grandes y detalles cobrizos.

El Formentor fue la respuesta. No era simplemente un SEAT modificado —aunque por sus rasgos se pareciera muchísimo a un SEAT—. Se convirtió en el primer modelo diseñado y desarrollado específicamente para CUPRA, y esa diferencia tenía más importancia de la que podía parecer.

La marca no empezó con una berlina convencional ni con un SUV tradicional. Escogió una carrocería difícil de clasificar, a medio camino entre un compacto, un crossover y un SUV coupé. CUPRA lo define como un CUV, siglas de Coupé Utility Vehicle. Era más bajo y estilizado que muchos rivales, pero ofrecía una posición de conducción elevada. Tenía una imagen deportiva sin llegar a ser un coche radical y podía encajar tanto en la vida diaria como en una carretera de curvas.

Esa mezcla funcionó muy bien. Lo hemos comprobado en varias ocasiones, como en nuestro Battle SUV o durante aquella ruta por el Valle de la Iruela. El CUPRA Formentor VZ, con sus 310 CV, también nos dejó un buen sabor de boca.

El Formentor no necesitaba ser el más práctico, el más barato o el más rápido. Su principal virtud era que parecía distinto y se conducía muy bien. En un mercado lleno de SUV que empezaban a compartir proporciones, alturas y soluciones, el Formentor tenía una personalidad más marcada. Durante un tiempo, bastaba con verlo llegar para saber que no era un SUV cualquiera.

CUPRA Formentor MK1

De novedad a paisaje

Como cabe esperar, el éxito llegó con rapidez. CUPRA comunicó más de 120.000 unidades entregadas en todo el mundo durante 2023, un 23% más que en 2022, y presentó el Formentor como el modelo más vendido de la marca y uno de los líderes de su categoría en Europa. En 2024 mantuvo su posición como el vehículo más popular de CUPRA, con 111.300 unidades entregadas a escala mundial. Al año siguiente, la cifra global bajó a 104.400 unidades, pero el Formentor se mantuvo como el modelo más vendido de la marca.

En España ocurrió algo parecido. El Formentor cerró 2025 con 9.714 matriculaciones, un 10,4% menos que el anterior, pero continuó a la cabeza de las ventas de CUPRA. El León quedó por detrás, con 8.744 unidades, mientras que el Terramar alcanzó 6.032 matriculaciones.

Los datos cuentan una historia bastante más matizada que la percepción de la calle. El Formentor vende menos que antes en algunos mercados, pero no ha dejado de ser importante. CUPRA, de hecho, matriculó 26.589 unidades en España durante 2025, un 18,5% más que en 2024. La marca crece mientras el Formentor pierde algo de peso relativo. Esa es la clave. Cuando llegó, casi cada Formentor nuevo reforzaba la imagen completa de CUPRA. Ahora la marca tiene más modelos y cada uno ocupa una parte de ese espacio.

La primera generación sigue al mando

Hay también una explicación temporal. La primera generación acumuló varios años de ventas antes de recibir una actualización. Sus unidades siguen siendo relativamente recientes y no han empezado a desaparecer de las calles; tampoco lo harán en mucho tiempo. Al contrario: se encuentran en el mercado de segunda mano, en flotas de empresa y en manos de conductores que los compraron cuando el modelo vivía su mejor momento.

Por eso el Formentor se ve por todas partes, pero la mayoría de los ejemplares pertenecen a la primera etapa. El original ha tenido tiempo de construir su presencia; el actualizado todavía está empezando a hacerlo. La diferencia puede apreciarse incluso sin consultar las matriculaciones. La primera generación tiene una presencia acumulada mucho mayor, mientras que el modelo renovado necesita varios años para igualarla. Aunque sus ventas fueran buenas desde el primer momento, no podría competir todavía en número de unidades visibles. El primer Formentor todavía domina el paisaje porque llegó antes y porque su éxito fue lo bastante grande como para dejar una huella muy reconocible.

Un diseño que ya no sorprende igual

También influye el cambio de diseño. El Formentor original tenía una imagen muy clara: carrocería baja, pasos de rueda marcados, una línea lateral tensa y una proporción que lo separaba de los SUV convencionales. El modelo actualizado ha adoptado el nuevo lenguaje visual de CUPRA. El frontal incorpora el llamado diseño de nariz de tiburón, una parrilla más agresiva, grupos ópticos triangulares y el logotipo integrado en el capó. En la parte posterior, el emblema iluminado ocupa el centro de la firma luminosa.

El resultado es más moderno y encaja mejor con los últimos productos de la marca. También es claramente reconocible como CUPRA. Pero quizá tiene menos personalidad propia que el original. El primer Formentor era la identidad de CUPRA, mientras que el actual representa una identidad que ya existía antes de su llegada. Esa diferencia puede parecer pequeña, pero tiene importancia. Cuando un modelo es el primero en abrir un camino, sus rasgos se convierten en parte de su atractivo. Cuando otros coches adoptan el mismo lenguaje visual, el pionero deja de parecer tan excepcional. El nuevo Formentor parece más integrado en la familia, pero esa integración también puede hacer que llame menos la atención.

CUPRA Formentor MK1 B

CUPRA ya no depende de él

La ampliación de la gama era inevitable. Ninguna marca puede construir su futuro alrededor de un solo modelo, por exitoso que sea. CUPRA necesitaba crecer y ofrecer alternativas con diferentes carrocerías, sistemas de propulsión y niveles de precio.

El Born abrió la vía eléctrica, aunque el proyecto se presentó inicialmente como SEAT el-Born antes de convertirse en un modelo de CUPRA. El León mantuvo el vínculo con la base original de SEAT, mientras que el Ateca fue el primer modelo independiente de la marca. El Tavascan aportó una imagen más tecnológica y una carrocería de mayor tamaño. El Terramar llegó como un SUV más espacioso y convencional, capaz de atraer a clientes que quizá no encontraban suficiente espacio en el Formentor. El Raval, por su parte, busca acercar la marca a un público más joven. Cada modelo cumple una función. El problema es que el Formentor ya no concentra todas las miradas.

Los datos de 2025 muestran hasta qué punto ha cambiado el escenario. El Terramar alcanzó 66.000 entregas en su primer año completo a escala mundial, mientras que el Formentor se quedó en 104.400 y continuó como líder de CUPRA. El nuevo SUV todavía está lejos de arrebatarle el trono, pero ya ha empezado a repartir el protagonismo. El Formentor no ha perdido necesariamente su importancia. Ha dejado de ser la única respuesta cuando alguien piensa en CUPRA.

El precio de haber tenido éxito

La situación tiene algo de paradoja. El Formentor se ve menos como novedad porque se ha visto mucho como producto consolidado. Su presencia anterior fue tan fuerte que ahora cualquier descenso parece más acusado. También ha cambiado el contexto. Cuando apareció, un crossover deportivo con una imagen tan marcada todavía tenía algo de descubrimiento. Hoy casi todos los fabricantes ofrecen SUV con estética deportiva, versiones híbridas enchufables y diseños que intentan alejarse del concepto de vehículo familiar tradicional.

El Formentor ayudó a normalizar esa fórmula. En cierto modo, su propio éxito contribuyó a que dejara de ser tan especial. Además, el precio de las versiones actuales lo sitúa en una zona cada vez más exigente. El modelo puede seguir con motores de gasolina, variantes híbridas y versiones de altas prestaciones, pero ya no es una propuesta tan sencilla de explicar. El comprador tiene más opciones y también compara con más rivales. El primer Formentor podía venderse como una idea. El actual tiene que venderse como un producto dentro de una gama completa.

No ha desaparecido: ha cambiado de lugar

La pregunta inicial mantiene todo su sentido, pero la respuesta no es que el CUPRA Formentor se haya hundido. Los datos no sostienen esa conclusión. Continúa como el modelo más vendido de CUPRA y, en España, mantiene una posición central dentro de la gama. Lo que ha cambiado es su protagonismo. Cuando llegó al mercado, el Formentor se posicionó como el modelo que mejor representaba la imagen de CUPRA, pero la versión actual ya no necesita cargar con esa responsabilidad, porque la marca cuenta con una gama mucho más amplia.

Es una diferencia que se aprecia en las calles: el Formentor está presente, pero muchas de las unidades pertenecen a la primera generación. El original acumula la visibilidad de sus mejores años, mientras que el actualizado todavía necesita tiempo para construir su propia imagen. Es posible que el modelo actual no se vea menos porque haya dejado de gustar; quizá se vea menos porque ya no tiene que cargar él solo con toda la identidad de CUPRA. El Formentor fue el coche que permitió a la marca dejar de ser una promesa, ahora CUPRA tiene suficientes modelos para repartir el protagonismo entre ellos. Esa es la paradoja de su historia: el Formentor no ha desaparecido; ha conseguido que la marca deje de depender exclusivamente de él.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".
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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Soy un apasionado de los coches desde que era muy pequeño, colecciono miniaturas, catálogos, revistas y otros artículos relacionados, y ahora, además, disfruto escribiendo sobre lo que más me gusta aquí, en Espíritu RACER.

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Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.