En agosto de 2011, RM Sotheby’s subastó en Monterey un Mercedes-Benz que muy poca gente había visto nunca en persona. El lote 244 era un 540K Spezial Coupé de carrocería Sindelfingen, chasis número 130944, fabricado en 1936. Se vendió por 3.080.000 dólares. No fue la cifra más alta de aquella subasta –el 540K Spezial Roadster del mismo evento alcanzó los 4.620.000 dólares–, pero el coupé tenía algo que el roadster no podía tener: era, según la documentación disponible, uno de apenas siete 540K carrozados con carrocería coupé cerrada en toda la historia del modelo. Y era el primero de los siete en salir de Sindelfingen.
El coche más exclusivo de la Alemania de los años 30
El Mercedes-Benz 540K era, en 1936, el coche más caro y más ambicioso que podías comprar en Europa. Presentado en el Salón de París de ese mismo año, su precio de 28.000 Reichsmarks –unos 6.000 más que los modelos estándar de la gama– lo ponía deliberadamente fuera del alcance de casi todos. Solo se fabricaron 419 unidades en total, sobre chasis vendidos a carroceros para que los vistieran según el gusto del cliente. La inmensa mayoría recibieron carrocería abierta: cabriolés en sus variantes A, B, C y D, y los escasísimos Spezial Roadsters. Los coupés cerrados fueron una rareza incluso dentro de un coche que ya era una rareza.
Mecánicamente, el 540K era una obra de ingeniería sin concesiones. Su motor era un ocho cilindros en línea de 5.401 cc que desarrollaba 115 CV en aspiración natural, pero que con el compresor Roots activado –bien manualmente o pisando el acelerador a fondo– alcanzaba los 180 CV. En 1936, eso equivalía a una velocidad máxima de alrededor de 170 km/h, cifra reservada en aquella época a los coches de carreras. La suspensión era completamente independiente en los cuatro extremos, lo cual lo convertía en uno de los mejores coches del mundo también en comportamiento dinámico.
La historia del chasis 130944
Este coupé concreto –el que RM Sotheby’s vendió en Monterey– tiene una historia documentada que añade otra capa de valor a su rareza mecánica. Fue el coche que Mercedes-Benz eligió para representar a la marca en el Salón de París de 1935 –presentado con un año de anticipación al resto de la producción del modelo–, lo que lo convierte no solo en el primero de los siete coupés sino en el primer 540K que el mundo vio. Después de su exhibición en París fue entregado a Jean-Claude Solvay, heredero de la dinastía química belga de ese nombre. En los años 60 pasó a manos de la coleccionista americana Connie Bouchard, que lo restauró, y posteriormente a John Mozart. La familia Lyon lo adquirió a finales de los años 90 y lo mantuvo en propiedad durante más de dos décadas, con mantenimiento profesional y almacenamiento climatizado, hasta que llegó a Monterey.
Que el propio departamento Mercedes-Benz Classic de Alemania inspeccionara el coche antes de la subasta –con conclusiones positivas sobre la originalidad de sus componentes pese a la restauración– no es un detalle menor. En el mercado de coches prewar de este nivel, la trazabilidad documental y la validación de la propia marca pesan tanto como las cifras técnicas.
Lo que vale un coupé frente a un roadster
La diferencia de precio entre el coupé –3.080.000 dólares– y el roadster –4.620.000 dólares– de aquella misma subasta de 2011 refleja una lógica de mercado que se mantiene hasta hoy. Los Spezial Roadster son los 540K más deseados porque su silueta abierta y sus proporciones son las más espectaculares; el récord de la familia lo tiene un ejemplar de 1936 vendido por 11.770.000 dólares en Gooding & Company en 2012. Pero los coupés tienen el argumento de la rareza absoluta: si los roadsters eran escasos, los coupés eran casi inexistentes. Siete unidades en toda la producción del modelo. El primero de ellas, el que estuvo en el Salón de París, vendido en Monterey por tres millones de dólares.
Hay coches que son caros porque son buenos. Y hay coches que son caros porque son únicos. El 540K Spezial Coupé chasis 130944 es las dos cosas a la vez, y eso, en el mercado de clásicos de este nivel, no tiene precio fácil de calcular.




Javi Martín
Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".COMENTARIOS