El DS 7 era el coche que mantenía viva a DS Automobiles, el modelo que más se vendía y el que justificaba que la marca siguiera existiendo como algo más que un experimento de Stellantis. Su sucesor, el DS Nº7, acaba de presentarse con más tamaño, tres versiones eléctricas y una híbrida que no estaba en los planes originales pero que probablemente sea la que más se venda. Así están las cosas.
Más grande por dentro, igual de francés por fuera
La plataforma es la misma que la del modelo anterior, aunque remodelada, así que el ancho se queda en 1,90 metros y la altura en 1,63, pero la longitud crece siete centímetros hasta los 4,66 metros y casi todo ese incremento va a la distancia entre ejes, que pasa a 2,79 metros. No es un capricho: DS sigue vendiendo en China, donde el espacio entre filas es una de las primeras cosas que miran los compradores, y eso se nota en las decisiones de diseño.
Por fuera sigue la línea que marcó el DS Nº8, con parrilla de degradado cromado, faros muy finos y esos pilotos en forma de colmillo que ya son seña de identidad de la marca. Las ventanillas traseras crecen un 30% y el techo de cristal un 40%, lo que junto al mayor paso entre ejes convierte el habitáculo en un sitio bastante más agradable que el del modelo anterior, sobre todo si viajas detrás.
El interior es prácticamente idéntico al del DS Nº8, con la misma pantalla ancha y fina para las funciones principales, el mismo diseño minimalista y sofisticado y la misma calidad percibida alta. Los asientos delanteros tienen masaje, ventilación, calefacción y hasta un sistema que emite calor hacia la nuca, además de cristales laminados acústicos en las puertas para aislar el habitáculo del exterior. El maletero llega a 560 litros dependiendo de la motorización, con doble fondo ajustable para crear una superficie plana al abatir los asientos traseros.
La lista de tecnología incluye conducción semiautónoma de nivel 2, visión nocturna con detección de animales y peatones hasta 300 metros, suspensión controlada por una cámara que analiza el firme en tiempo real y carga bidireccional V2L para alimentar dispositivos externos desde la batería. La pantalla central de 16 pulgadas integra ChatGPT para comandos de voz, que es la clase de detalle que DS considera imprescindible en un coche de este segmento.
Tres eléctricos y un híbrido que se coló en el último momento
La gama de motorizaciones tiene una historia curiosa porque el DS Nº7 iba a ser únicamente eléctrico, pero las dudas sobre el ritmo de adopción del eléctrico en Europa convencieron a la marca de añadir una versión híbrida ligera de 145 CV que combina un tres cilindros de 1,2 litros con un motor eléctrico de 28 CV integrado en la caja de cambios. Consume 5,4 litros a los 100 km y DS asegura que en ciudad circula hasta el 50% del tiempo en modo eléctrico, lo que la diferencia de otros sistemas de hibridación ligera menos trabajados. Tendrá etiqueta Eco de la DGT y será, con diferencia, la opción más barata de la gama.
Los tres eléctricos van de 230 a 350 CV, con baterías de 73,7 o 97,2 kWh según la versión. La más capaz en autonomía es la de tracción delantera con la batería grande, que homologa 740 km en ciclo WLTP combinado, mientras que la variante con tracción total y los mismos 97,2 kWh se queda en 679 km pero acelera de 0 a 100 en 5,4 segundos. La carga rápida del 20 al 80% tarda 27 minutos a un máximo de 160 kW, y en alterna acepta 11 kW de serie con 22 kW como opción.
Resulta llamativo que no haya híbridos enchufables en la gama, porque los del DS 7 anterior funcionaron muy bien en ventas y eran uno de los argumentos habituales del modelo frente a rivales como el BMW X1 o el Volvo XC40. La decisión de saltarse ese paso e ir directamente de la hibridación ligera a los eléctricos puros es una apuesta arriesgada, aunque quizá la presencia de la versión híbrida de acceso cubra parte de ese hueco.
Las baterías de las versiones de mayor autonomía se ensamblan en Francia, los motores eléctricos también, y el montaje final se hace en la planta de Melfi, en Italia. Los precios no se han anunciado aún, pero DS confirma que serán algo inferiores a los de las versiones equivalentes del Nº8, lo que sitúa el punto de entrada probablemente por encima de los 40.000 euros sin muchos esfuerzos de imaginación.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.