Alguien va a llevarse -por ahora- un Mazda RX-7 FD con 602 CV a las ruedas por lo que cuesta un utilitario nuevo -el Dacia Sandero cuesta unos 14.000 €-. La subasta lleva abierta un día en Collecting Cars y el precio actual ronda los 13.250 euros con solamente 13 pujas en el tablero, aunque todavía quedan 6 días y pueden pasar muchas cosas hasta entonces. El coche está en Orgon, al sur de Francia, lleva volante a la izquierda y monta un 13B-REW reconstruido de arriba abajo con un turbo BorgWarner EFR8374 que aprieta más del doble de lo que Mazda puso de serie. La preparación la ha documentado Gamma Speed Shop en dos vídeos de YouTube, así que no estamos ante un proyecto misterioso de garaje porque hay pruebas en banco, facturas desde el año 2023 y una carpeta con todo el historial de las modificaciones.
El RX-7 FD es uno de esos coches que se presentan por sí solos, porque Mazda fabricó menos de 70.000 unidades entre 1991 y 2002, todas con motor rotativo biturbo y tracción trasera, y el resultado fue uno de los deportivos más equilibrados, radicales, y míticos de su generación. El precio medio de venta de un FD ronda hoy los 45.000 euros según los datos de Classic.com, y los ejemplares muy modificados se mueven en torno a los 65.000-70.000 euros de media, así que, que este coche esté por debajo de los 15.000 euros con la subasta recién arrancada es bastante curioso.
El corazón rotativo entiende de razones que la cabeza ve como un gasto brutal
El 13B-REW es un motor de doble rotor y 1,3 litros que Mazda equipó de serie con dos turbocompresores secuenciales para entregar unos 255 CV, pero este ejemplar ha ido bastante más allá. Rotary Secret Garage reconstruyó el bloque con portado grande para uso en carretera, sellos de vértice Goopy Performance, espárragos Turboblown y una bomba de agua Z de aluminio mecanizado, así que la base mecánica es sólida y está pensada para durar dentro de lo que cabe en un Wankel, y no solo para molar en un banco de potencia.
El sistema de sobrealimentación es donde la cosa se pone seria, porque el turbo es un BorgWarner EFR8374 de carcasa 0,92 con colector corto Turboblown, intercooler GReddy en montaje en V personalizado, dos radiadores de aceite Setrab de 25 filas y un escape a medida de 3,5 pulgadas. La alimentación corre a cargo de unos inyectores ID2600 e ID1700, un sistema de combustible Radium con doble bomba Walbro de alto caudal y una ECU MaxxECU Race con mapeo completo en banco para combustible flexible. El resultado son esos 602 CV a las ruedas, una cifra que en caballos al cigüeñal se traduce en algo cercano a los 700 CV.
El vendedor reconoce que el coche tiene una pequeña fuga de aceite en el cárter -lo dicho, es un Wankel- y otra de líquido de dirección asistida, aunque lo presenta como algo menor. La cubierta de plástico del motor no encaja bien y habría que sustituirla, pero eso es cosmética pura. La última revisión la hizo Gamma Speed Shop en octubre de 2024, con su cambio de aceite, filtro, juntas del cárter delantero, la junta de la bomba de agua y el sensor de temperatura. El mantenimiento posterior ha incluido neumáticos nuevos, purgado de frenos, cambio de aceite de caja y diferencial, y la sustitución reciente de la bomba de combustible auxiliar.
El chasis acumula unos 150.000 km reales, aunque el cuentakilómetros marca 23.743 porque se cambió en algún momento por el de MazdaSpeed. No estamos ante un coche de exposición con pocos kilómetros, sino ante una máquina que ha rodado y que alguien ha decidido reconstruir a conciencia para seguir disfrutándola al límite.
Más que un motor con ruedas
La preparación de este FD no se limita al tren motriz, porque el chasis y la suspensión han recibido el mismo nivel enfermizo de atención. Los amortiguadores son unos HSD Monopro con muelles de 10k delante y 9k detrás que van acompañados de brazos de control Japspeed, casquillos Powerflex en todo el coche, un diferencial trasero AutoExe con refuerzo del subchasis del motor y soportes reforzados BANZAI para la caja de cambios y SIKKY para el diferencial. Los frenos montan discos y pinzas de 314 mm de las versiones Type RS y RZ, con discos y pastillas Dixcel y latiguillos trenzados.
El exterior mantiene un aspecto sorprendentemente contenido para un coche de 600 CV. El parachoques delantero y el alerón trasero son componentes originales de la actualización de 1999, los emblemas Efini son originales y las modificaciones aerodinámicas -labio delantero Re-Amemiya, faldones laterales a juego y difusor trasero de fibra de carbono- complementan las líneas sin destrozarlas. Los pasos de rueda se han ensanchado de forma sutil y sin cortar el chasis para alojar las llantas Yokohama Advan RGD2 de 18 pulgadas con neumáticos Michelin Pilot Sport 4S.
El interior conserva un carácter cercano al original, con los asientos Recaro RZ de fábrica retapizados según las especificaciones del fabricante, un reposabrazos JDM original y unas alfombrillas RZ con motivos de flores de cerezo que le dan un toque muy japonés. Las concesiones a la preparación son un volante Nardi, un velocímetro Mazdaspeed con esfera de 300 km/h y una pantalla de doble DIN integrada en el salpicadero que muestra los datos de la ECU en tiempo real. El aire acondicionado funciona gracias a una conversión con elementos del RX-8, así que el coche es perfectamente utilizable a diario si uno tiene el valor de sacar 600 CV al tráfico.
La pintura es el Vintage Red original repintada por completo en 2019, aunque el vendedor no se anda con rodeos a la hora de enumerar los defectos: hay marcas de gravilla en el splitter y los pasos de rueda, algún arañazo menor y una quemadura sobre la salida del escape trasero derecho provocada por las llamas que el coche escupía antes de la preparación de Gamma Speed Shop. El vendedor ha decidido no repintar esa zona porque forma parte de la historia del coche, y la verdad es que tiene su punto.
La gran pregunta: ¿Es una ganga?
El precio actual de 13.250 euros es difícil de explicar, porque solo la reconstrucción del motor y la preparación mecánica superan con creces esa cifra. Un rebuild básico de un 13B-REW a especificaciones de serie ronda los 4.000-6.000 euros, pero este motor lleva portado, retenes de competición, espárragos reforzados, turbo BorgWarner de gama alta, sistema de combustible completo Radium y una ECU MaxxECU Race con mapeo profesional. La factura de piezas y mano de obra para llegar a 602 CV de forma que el motor no haga “PUM” se va a las decenas de miles de euros, y eso sin contar la suspensión, los frenos, el diferencial y todo el trabajo de carrocería.
El mercado de los RX-7 FD se ha mantenido fuerte en los últimos años, aunque los precios bajaron ligeramente en 2024 respecto al pico de 2023. El FD más caro vendido en subasta alcanzó los 148.000 dólares en 2023 y era un modelo del 94 casi de serie con solo 11.000 km, mientras que el más barato de 2024 se fue por 15.500 dólares y era un coche preparado para circuito. La media de venta para los FD modificados ronda los 65.000-70.000 euros, así que este ejemplar debería acabar muy por encima de su precio actual si los pujadores se atreven.
La subasta sale sin reserva, que es el dato clave aquí. El vendedor acepta el pago en garantía y el coche viene con matrícula francesa, documentación europea y cuatro llaves. La prima del comprador para España es del 6% con un máximo de 7.000 euros, así que los costes adicionales están acotados. El coche llegó originalmente de Grecia y se encuentra ahora en la Provenza francesa, a una distancia razonable para que un comprador español pueda ir a verlo o recogerlo sin grandes dramas logísticos.
Quedan seis días de subasta y la guerra de pujas apenas ha empezado. Los primeros movimientos son tímidos -la puja arrancó en 100 euros y tardó en despegar-, pero el salto de 4.000 a 13.000 euros en las últimas horas indica que los compradores serios ya se han olido la oportunidad que representa. Lo cierto es que un RX-7 FD con esta preparación, con volante a la izquierda, documentación europea y un historial detallado de los trabajos merece la pena a 13.000 euros, merece la pena a 30.000 y probablemente siga siendo una compra interesante a 50.000.
El que se lleve este coche va a tener en sus manos un deportivo japonés mítico con más potencia que un Porsche 911 Turbo actual, un chasis de los que ya no se fabrican y un motor rotativo reconstruido por especialistas. Todo eso por una fracción de lo que costaría replicar el proyecto desde cero.
Si quieres curiosear la subasta, puedes hacerlo aquí.

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Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS