La tristeza no admite emociones contrapuestas ni aproximadas. Casi como si el propio Horacio Pagani nos hubiese dejado. Tal es el lazo que lo une con sus bellas e hiperdeportivas criaturas, que el hecho generó que la comunidad toda se resignara al lamento inevitable. No habrá restauración que cicatrice la herida. Eventualmente, con el paso del tiempo, lo hará, pero el daño al corazón es más profundo que el material. “Seguro que volverá a la vida”, concluye Varryx, cuenta que reportó el accidente de este Zonda. Costará.
Es uno de los 25 ejemplares fabricados del Pagani Zonda F, pero no uno cualquiera. A Horacio se le admira su obra y los detractores no abundan, pero hay momentos en que las circunstancias ameritan acompañarlo en sentimiento. El “NO” estirando la o se repite en los comentarios de lectores, porque es el Zonda F que pertenece a la cochera del argentino; alguno va más allá y considera a su siniestro “una de las peores tragedias en la comunidad del automóvil hasta la fecha”, mientras que otros mandan flores de condolencias y un rest in peace.
Esos últimos son conscientes de lo dicho: la gravedad es primero simbólica y luego una cuestión de daños y costes de restauración. Pero no faltan los que, además de la desolación, entran en pánico, porque temen que, con la reconstrucción en camino, este Zonda F adopte la configuración 760, la que la marca ejecutó en un total de cinco unidades. Luego replicada por un abanico más amplio de clientes, la 760 divide opiniones y muchas de ellas se pronuncian en contra. Es la demanda popular, que pide que Horacio mantenga en su coche la configuración original del Zonda F tras su paso por taller.
“El famoso Pagani Zonda F n° 4 de 25, parte de la colección personal de Horacio, acaba de estrellarse en Italia durante la Pagani Raduno 2025; no se han reportado heridos, pero ambos coches están en muy mal estado, lamentablemente”, informó Varryx, que había estado cubriendo el mencionado encuentro de propietarios de ejemplares Pagani, sobre el accidente del codiciado Zonda F en acabado “Bianco Benny”.
Días después, este medio especializado actualizó el parte publicando un vídeo del momento del infortunio. Allí se lo ve al Zonda F perdiendo el control bajo –las condiciones climáticas no ayudaron, desde ya– sobrevirando al tomar una curva a la izquierda, cruzándose de carril e impactando primero contra un muro y luego contra un minivan azul.
Un ejemplar que, en su tiempo, fue propiedad del primer cliente y amigo de Pagani, Benny Caiola, a quien inmortalizó asignándole al Huayra BC sus iniciales. Luego, el número 4 posteriormente fue adquirido por el propio Horacio y agregado a su colección, donde pertenece en la actualidad. Toda un flash informativo rompecorazones, como esos que cuesta difundir en vivo y en directo, porque no es una noticia más. Para la comunidad del motor, no ha sido una noticia más.


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Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.