De culto. Eso es el BMW Z3. Un coche de culto. Basta con echarle una repasada a su influencia en mercados tan vitales como el norteamericano. Algo así como una obra maestra en muchos sentidos. Por cómo se llevó a cabo la estrategia de lanzamiento, por su esencia de fun car para la cual fue concebido, por concepto de diseño…
Aunque fue el cerrado el que marcó una consagración definitiva en cuanto a estética. Al BMW Z3 cupé se lo podrá considerar un “zapato de payaso” a raíz de las singulares líneas que dan vida a su estilo de carrocería shooting brake, pero ese clown shoe, por más atrevido y rompedor que haya resultado al momento de su estreno, tiene su explicación y su ancestro de competición: esa zaga constituida por el diálogo entre el perfil del techo, su caída y el comienzo de la línea de cintura es la herencia misma del BMW 328 Kamm Coupé.
Motivados por su desaparición hace más de 70 años, de la leyenda de la Mille Miglia 1940 nos tocará hablar en alguna entrega a futuro, pero, como diría un gladiador, not yet. La reinterpretación, quedémonos ahí, en la reinterpretación. Nunca es suficiente admiración para el que supo sorprender en 1998. Y ya que mencioné la parte posterior a la altura de la línea de cintura, nunca es suficiente contemplación la cintura lateral, cómo congenia con la versión cerrada en sí misma, cómo se pronuncia cuando entra en contacto con los pasos de rueda traseros. Porque en el convertible está, pero en el cupé es otra cosa. Una belleza.
Poco menos de 18.000 unidades cupé sacó de su fábrica la marca alemana. Del Z3 M, sumando ambas carrocerías, un total de 21,6 mil ejemplares. El BMW Z3 M Coupé fue una minoría, limitada a 6.291 hasta el final del ciclo comercial del modelo en 2002. Algunos coleccionistas, o simplemente compradores de deportivos que ya no se fabrican, van por alguna unidad correspondiente al último año de producción, con el fin de obtener la evolución definitiva y la tecnología más avanzada. Este Z3 M Coupé 2002 llena el casillero, pero además cuenta con un atributo más en la mecánica.
Es que lleva el motor más potente de toda la saga debajo del capó: el S54 3.2 de seis cilindros en línea, de 325 CV para el mercado europeo y 320 para el estadounidense. Una configuración que solamente llevaron 1.112 ejemplares. El acabado exterior en Amarillo Fénix, toda una carta de presentación. Con certificación BMW Classic, actualmente figura a la venta donde todo comenzó, Múnich, donde esperan que por él se pague entre 80 y 100.000 euros.


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Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.