Me pregunto si a la pecaminosa Sphere le nació esa misma cara de asombro e inocencia que pone cuando los monoplazas pasan volando a velocidades de elegidos una vez por año. En ese caso, imaginamos que no debió apuntar su mirada al asfalto, sino a los cielos. Mientras el Gran Premio de Fórmula 1 oscilaba entre la lluvia hostil y las especulaciones sobre neumáticos, a metros un superdeportivo jamás visto llegaba a un hotel casino suspendido cual O.V.N.I. –este sí volaba– de un helicóptero.
Desconozco quién estaba al control de este último, de manera tal que me quedaré con las ganas de conocer las sensaciones de aquel piloto encargado de transportar una cifra de venta récord materializada en un biplaza de exclusivísima edición limitada. ¿Lo habrá notado? ¿Habrá sido consciente de que debajo suyo colgaba y se balanceaba el primero de los S1 LM 2026? Me recuerda al momento en el que el Dodge Demon 170 y los más de 1.000 caballos de su HEMI V8 se presentaron en público por primera vez.
Pero la diferencia entre aquel caso y este reciente la marca el peso. Una tonelada de distancia, para que anoten y archiven. Insisto. ¿Qué influencia habrá tenido en la carga de ese helicóptero la nueva bestia británica? Una pluma, una completa pluma. Y en silencio, atada y sedienta por no poder liberar los más de 700 caballos de su V12 de aspiración natural. Los neumáticos, impotentes en el aire de Nevada.
El homenaje a la saga del McLaren F1 es integral. La ligereza como punto de partida innegociable ha evolucionado. De los 1.140 kg del F1 original, pasando por los 1.062 kg de la versión LM, hasta esta fresca ocurrencia de Gordon Murray, ¿quién, si no?. “El creador ve la creación” deslizó en sus redes RM Sotheby’s, poniendo en palabras la congraciada expresión de un hombre cuya camisa floreada es la síntesis de su presente: un Murray que hace lo que se le antoja –si es que alguna vez no lo hizo–.
A propósito de la casa de subastas, cierto, lo olvidaba. Estamos ante la venta por subasta más cara para un coche nuevo en la historia. Y antes que lo preguntes, sí: el McLaren S1 LM rinde tributo a aquel que homenajeara la gloria en Le Mans hasta en la cantidad de unidades (6). Cuanto más resistencia y rigidez, menos kilos encima. Una receta de más de 30 años que no pierde vigencia. Sé honesto: jamás habías visualizado un McLaren LM que registrase menos de una tonelada en la báscula. Esta versión te lo dibuja para que no pierdas tiempo en imaginar ese escenario que hasta ahora parecía inverosímil. Bueno, lo sigue siendo.
Para alcanzar los 957 kg finales, la clave es su carrocería a base de paneles de fibra de carbono ultraligeros de seis décimas de milímetro de espesor, la obtención posterior de su paso por la arcilla al detalle, que a su vez, visto el resultado final, fue un ataque escultural ejecutado sobre la premisa de un no toquemos demasiado: los cambios en este Gordon Murray Special Vehicles S1 LM –no es, en definitiva, un McLaren oficial– se limitan a la obligada reinterpretación temporal, mientras que basta con echarle una ojeada a la parte trasera y a cómo la carrocería se estrecha ligeramente en el centro como para notar que respeta ciertos rasgos de aquella inagotable fuente de inspiración de los años noventa.


Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.COMENTARIOS