Morizo imagina coches y conducciones pasionales, pero su otro talento es saber manejar los tiempos. Y para él, el Tokyo Auto Salon suele ser un reducto de fin de cuenta regresiva –o de principio, según como lo veamos–. El evento que cada año abre el calendario de exposiciones le funciona como excusa para saldar deudas o bien cumplir promesas. Hay rumores de versión personalizada, de restomod a la vista. No sería la primera vez.
En la edición del 2023, Toyota sorprendió con dos versiones amigables con el medio ambiente –una con motor de gasolina y alimentación de hidrógeno, la otra totalmente eléctrica–, utilizando los diseños originales de los AE86 Sprinter Trueno y Levin, clásicos de culto de los ochenta identificados por sus faros retráctiles y fijos, respectivamente. Era una posibilidad. Ahora bien, dado lo adelantado por la marca, todo parecía indicar que, de una forma u otra, a modo de antesala o de modelo concreto, un Toyota MR2 iba a ser mostrado en sociedad.
La ilusión se posaba sobre el segundo camino posible: la resurrección del biplaza con motor central-trasero. Y no hablo de regreso del coupé, porque si el pasado nos dio una variante de antología en modo targa con techo T-Top, nada hará que renuncie a la expectativa de volver a ver dicha configuración en la gama de serie algún día.
Akio Toyota imagina coches y divisiones de alto rendimiento. Y maneja tiempos, como los que se recuerda así mismo cada vez que a Toyota se lo asocia con la movilidad eléctrica, como los que se tomó para, al volante de su azul Supra A80, finalmente fundar Gazoo Racing casi dos décadas atrás. Maneja los tiempos, porque con precisa sincronización un regreso del MR2 llenaría el vacío en el casillero de los biplazas con alto poder de fuego a poco del retiro del GR Supra.
Toyota MR2: un regreso inevitable, ahora o en el transcurso del 2026
Las previsiones de calendario ratificaban el talento adquirido del genio. El 2026, el año preestablecido para el comienzo de la producción de este modelo. Todo parecía marchar sobre ruedas. ¿MR2? Si no se recuperaba la nomenclatura al cien por ciento, era probable que al menos se llevase a cabo parcialmente. “Creo que va a ser un MR-algo”, fue lo que declaró Hiroaki Ishiura, piloto del equipo Toyota Rookie Racing, durante la revelación del GR Yaris M Concept en el Salón de Tokio 2025.
Un GR Yaris experimental no con motor de tres cilindros detrás, sino con uno de cuatro, lo que alimentó las intenciones de certezas acerca del retorno que, a esta altura, resultaba inevitable. No importaba que se diera o no ahora mismo en el centro de convenciones Makuhari Messe. “¿Cuál es el nuevo biplaza con motor central que #Morizo ha conseguido? ¿Estará lista la personalización a tiempo para el Salón del Automóvil de Tokio?”, había publicado días atrás la cuenta de X de Toyota Gazoo Racing, resumiendo una puesta en escena en la que Morizo difundía información.
Que el coche fuese un restomod o algo por el estilo no alteraba el destino sentenciado. El regreso del MR2, repito, es un regreso inevitable. La hora de la verdad llegaba al momento de esta publicación. Restaba despejar dudas respecto de qué tan cercano se presentaría en relación con el concepto Toyota FT-Se 2023. Hasta me conformo con menos, con algo más discreto en términos estéticos. Si este no era el momento de dar con su forma, pues de todos modos es, como Morizo nos ha enseñado, una cuestión de tiempo.


Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.COMENTARIOS