Algo es seguro a juzgar por las fotos espía tomadas en los meses finales del año pasado. El nombre vuelve, pero también un poco de los principios estéticos de su antepasado. La recta final en forma de calendario, porque se estipula que a principios del 2027 será lanzado. Entonces, hay tiempo para extender el período de desarrollo, así también como para seguir esperando las confirmaciones oficiales de sus datos. Sin embargo, al futuro Audi A2 e-tron ya podemos ir dándole forma.
Y la forma misma es lo que no requiere de certezas técnicas. El camuflaje no puede ocultar que, debajo, el espíritu del fugaz A2 de los dos mil seguirá vivo. Más aerodinámico y en modo totalmente eléctrico. Distinto, por lo tanto, a las viejas motorizaciones de gasolina y diésel y a la figura ahuevada que conocimos décadas atrás, pero renacerá al fin. Por lo difundido por Autocar, medio al acecho de sus pasos previos a la producción, me dirijo a la comunidad pendiente de una pregunta que vuelve a repetirse: ¿cómo será recibido y cómo impactará en el mercado tratándose de un revival a batería?
Al respecto, tres apreciaciones a tener en cuenta. Uno: el recurso, aunque por momentos agotador, demuestra que en determinados casos funciona; respetar la filosofía de un modelo con pasado consagrado es importante. Pregúntenle, si no, al Renault 5 E-Tech. Dos: el nuevo A2 e-tron tendrá la oportunidad de hacer algo que el hatchback original, que no fue precisamente un consagrado en las concesionarias, no logró en su ciclo comercial de cinco años: registrar cuantiosas ventas. Tres: su condición de all-electric no le impedirá ser el modelo de entrada a la gama Audi, retirando a los Audi A1 y Audi Q2 a finales de este 2026, y entrando sin pedir permiso en la línea de las 30.000 libras esterlinas, según adelantó la revista británica, fundada en información recibida de “altos cargos” de la marca.
El Audi A2 e-tron 2027: su lenguaje anti-moda podría ser una de las claves
En este nuevo e-tron influye el ID.3, pues será sobre la plataforma MEB del compacto de Wolfsburgo que Audi producirá el A2 2027. Esto quiere decir que nos espera una arquitectura de 400 voltios y un sistema de propulsión trasera, pero al mismo tiempo una autonomía que podría alcanzar o superar los 600 kilómetros. La idea de un eléctrico de acceso que hable el idioma premium de los cuatro aros genera cierta expectativa, pero no hay tres sin cuatro y he aquí una cuarta apreciación: un lenguaje anti-moda que, tal vez, pueda aportar a inclinar la balanza a su favor.
El cinco puertas vendido entre 1999 y 2005 tenía un sentido –aún desentendiéndose de la impronta deportiva de sus Audi contemporáneos–, ya que aquellos eran tiempos de una industria con alta presencia de diseños monovolúmenes sin prejuicios. Su sucesor espiritual no solo buscará transitar su propio camino sin desestimar lo más valioso de la funcionalidad del primer A2 –practicidad, visión familiar, sabiduría en situaciones de tráfico urbano– y no solo aplicará elementos y equipamiento modernos a un concepto estético en el que, salvando las diferencias, la herencia pesa, sino que esta misma herencia avanza hacia una declaración de intenciones ligada al presente puro y duro.
Porque la marca no sustituirá a los diseños de los modelos salientes en la zona baja de la gama con un nuevo diseño que respete las tendencias. Valorable, pues si algo nos demuestran los fabricantes en la actualidad es su inclinación a entregarse a las tendencias. Aunque mirando para atrás tenga lógica que el Audi A2 e-tron se dirija hacia la silueta que hoy muestra, no deja de presentarse como una propuesta auspiciosa, osada y fuera de contexto para los tiempos que corren. Fue atinada la observación de los colegas de Híbridos y eléctricos cuando en 2025, comparando con el que de momento sigue siendo el eléctrico de Audi más asequible, deslizaron: “No será un AQ4 e-tron ‘en miniatura’, sino que su aspecto será más parecido a lo que Volkswagen hizo con el ID.3”.
Audi A2 e-tron 2027 camuflado. Foto: Autocar
Esencia de monovolumen, ¿pero más deportivo?
Creado sobre las conclusiones sacadas de los test drive bajo camuflaje, el render publicado por Autocar (imagen de portada) puede que genere falsas expectativas, pero si debajo de ese velo preliminar se descubre un coche que, además de recoger el legado del monovolumen original, se aproxima a los ligeros toques deportivos con los que los británicos nos ilusionan, la línea de montaje cada vez más cercana le abrirá sus puertas al optimismo. Entonces, quizás el Audi A2 e-tron logre establecerse en el mercado como el hatchback de hace 25 años no pudo.


Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.