Coche del día: Volvo C70 2.3T

Coche del día: Volvo C70 2.3T

Aunque fue el coche de la película El Santo, en el fondo, tenía más de demonio que de santo


Tiempo de lectura: 4 min.

El Volvo C70 2.3T se colocaba en lo más alto de la gama y contaba con unas capacidades sobradas para plantar cara a coches como el Mercedes CLK 320. Era un coupé potente, con una imagen muy dinámica y hasta musculosa, que demostró en su momento que la compañía sueca podía hacer algo más que coches muy seguros, también podía hacerlos muy bonitos y sí, muy potentes y veloces. Sirva de adelanto su sprint hasta los 100 kilómetros/hora: 6,9 segundos.

A mediados de los 90, el mercado europeo y, en general, el mercado mundial del automóvil, no estaba infestado de SUV. Eso no quiere decir que no hubiera modelos en las calles, el caso es que todavía no había estallado esa obsesión por ir sentado a un metro del suelo. De hecho, a mediados de los 90 se podía presumir de tener una nutrida y especialmente atractiva oferta de coupés; se podría decir que entre mediados de los 90 y los primeros compases del siglo XXI, fue la edad de oro del coupé de alta gama, y no tan alta gama, no olvidemos la pléyade de modelos firmados por FIAT, Peugeot o Volkswagen. BMW Serie 3 Coupé –el E46 especialmente–, el Mercedes CLK, el Saab 9-3 –si es que se puede considerar coupé la carrocería de tres puertas… –, el Peugeot 406 Coupé, el Rover Coupé…

Y entre todos ellos, un modelo que rompió algunos moldes y cambio la imagen de una marca durante muchos años: el Volvo C70. El coupé sueco se salía del estándar de Volvo en aquellos años, pero tenía una razón de peso para ello. Al parecer, los directivos de aquel momento se cansaron de que la firma sueca fuera relacionada con coches cuadrados y muy seguros, pero faltos de carácter y de cualquier ambición más allá de ofrecer automóviles fiables, fáciles de conducir y extremadamente seguros. Así, pusieron en marcha una estrategia para cambiar esa percepción, cuyo primer producto fue el ya mítico Volvo 850, que se vio acompañado de una serie de modelos que, poco a poco, cambiaron la percepción de la gente. El culmen de todo eso fue, quizá, el Volvo S60, aparecido muchos años después del cese de producción del 850, pero, sin lugar a dudas, uno de los coches que mejor representan esa idea de cambio es el Volvo C70.

Con la firma del señor Ian Callum en sus trazos, el C70 logró lo imposible: jubilar las escuadras y los cartabones de Volvo para crear una escultura que hoy sigue siendo cátedra de diseño

Volvo C70 2 (2)

La puesta en escena del coupé sueco fue toda una revolución. De entrada, lo metieron de lleno en el mundo del cine al ser parte protagonista en el remake de la película El Santo –en la original, el protagonista también conducía un Volvo coupé, un P1800–, para rematarlo con una gama de motores que terminaban con lo que, en aquellos años, era bastante bestia: el C70 2.3T, también conocido como Volvo C70 T5. Una variante capaz de acelerar de 0 a 100 kilómetros/hora en menos de siete segundos y de tocar el limitador electrónico de velocidad, calibrado a 250 kilómetros/hora, con muchísima facilidad. No en balde, tenía un corazón de lo más especial.

Bajo el capó, en posición transversal, un cinco cilindros turbo con 2.319 centímetros cúbicos torturaba los neumáticos delanteros. Tenía dos árboles de levas, cuatro válvulas por cilindro, un turbo tarado a 1,66 bares y un intercooler, para poder alcanzar los 240 CV a 5.100 revoluciones y los 33,6 mkg a 2.700 revoluciones, que se enviaban a las ruedas delanteras mediante un cambio manual de cinco relaciones –la quinta tenía un desarrollo de 41,57 kilómetros/hora a 1.000 revoluciones–. Era una verdadera bestia que superaba el agarre de las ruedas en las tres primeras marchas a poco que se pisara el acelerador más de la mitad de su recorrido. Es más, algunas revistas llegaron a registrar cifras como 15,14 segundos para los 400 metros con salida parda, 10,07 segundos para el 80 a 120 kilómetros/hora en quinta o bien, 34,48 segundo para los 1.000 metros desde 40 kilómetros/hora en quinta.

Datos más que respetables, tanto como su consumo. Oficialmente, el gasto medio de gasolina era de 10,8 litros cada 100 kilómetros, un dato bastante realista si tenemos en cuenta que las revistas hablaban de entre 10,7 y 11,5 litros en conducción “real”. También se encontraron con un motor capaz de rozar los 260 CV en banco, así como los 40 mkg de par, aunque hay una leyenda que habla sobre motores potenciados en los coches que se cedían a la prensa. La rivalidad y la competitividad en aquellos años era demencial y destacar en algunos apartados era clave para convencer a los compradores. Sobre todo cuando se habla de un coche que superaba los siete millones de pesetas. Concretamente, el Volvo C70 2.3T costaba 7.340.000 pesetas, 44.115 euros de 1997, unos 84.700 euros de 2026.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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