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Coche Del Día: Suzuki Swift GTI

Un nipón pequeño, pero matón

Coche Del Día: Suzuki Swift GTI

Corrían los años ochenta y los “molinillos japoneses” hacían aparición en nuestro territorio peninsular, mientras que en Canarias ya los conocían hace tiempo. Entre ellos apareció el Civic de Honda o el Sunny de Nissan; pero del que os hablaré hoy es el más pequeño y escurridizo Suzuki Swift.

El pequeño utilitario Japonés llegó a España solo en su versión Suzuki, pues existió bajo el paraguas de Subaru con el nombre de Cultus con una versión de 115 CV de potencia y tracción a las cuatro ruedas en su país de origen. La versión GTI del modelo japonés existe desde su primera generación en 1985, con una carrocería cuadradota, propia de los diseños de entonces.

La generación más conocida fue la segunda, que son leves lavados de cara duraría hasta 1998. Esta sería la última en llevar el apellido GTI para dejar paso a los Sport de 2004. Todos estos pequeños “juguetes” nipones equipaban un propulsor 1.3 con doble árbol de levas en cabeza y 16 válvulas, capaz de desarrollar 101 CV de potencia a 6.450 RPM. Como podéis ver se trata de un motor de alto régimen, lo que obligaba a jugar con el cambio produciendo enormes dosis de satisfacción.

El Suzuki Swift GTI llegó en un momento dulce para los utilitarios de corte deportivo, hace treinta años las calles se llenaban de pequeños vehículos que cumplían la función de llevarte al trabajo sin muchos lujos. Entre ellos, y para atraer a los más jovenes, surgieron las versiones de altas prestaciones, normalmente alineadas con el equipamiento superior; algunos de ellos fueron: Peugeot 205 Rallye o 205 GTi, Citroën AX Gti, Corsa GSI, Renault 5 Copa… Modelos que entusiasmaban a los más jóvenes de entonces.

Suzuki Swift GTI 2

El Suzuki no iba a ser menos, y llegaba lleno de equipamiento para la época con aire acondicionado, cierre centralizado o elevalunas eléctricos. Además, su arquitectura era bastante compleja para tratarse de un utilitario, con suspensión independiente en las cuatro ruedas mediante esquema McPherson en el eje delantero y un sistema de ruedas de arrastre en el trasero, además de frenos de disco en ambos ejes, ventilados delante y macizos atrás. Esto, acompañado de su bajo peso (790 kg), hacían que el GTI más pequeño procedente de Asia fuese un auténtico juguete.

Mención a parte merece su propulsor: G13B; pequeño, pero matón. De sus 1.298 centímetros cúbicos se extraían 101 CV de potencia a 6.450 RPM, 115 en algunas versiones japonesas, un par de 112,78 Nm a 4.950 RPM; construido íntegramente en aleación de aluminio para disminuir su peso y con un sistema de camisas húmedas que nos permitirán cambiarlas y rescatar el bloque en caso de avería.

A diferencia de los motores F y G de Suzuki, con la culata biárbol del GTI sí hay posibilidad de interferencia -el pistón en punto muerto superior (PMS) puede colisionar con las válvulas abiertas. Esto es, se parte la correa de distribución, fallo catastrófico que normalmente manda el coche al desguace o toca la sustitución completa del motor.

Suzuki Swift GTI 3

El motor tenía alimentación mediante inyección electrónica multipunto, es decir, cada cilindro contaba con su propio inyector en el colector de admisión, algo que las marcas europeas de vehículos generalistas llegarían a anunciar con vinilos sobre sus vehículos, los famosos MPI. Un detalle curioso es que la centralita de control del motor (ECU) cuenta con una perilla giratoria que permite enriquecer la mezcla desde el interior del habitáculo.

Este motor se asociaba con una caja de cambios manual de cinco relaciones, relativamente cerradas, que le proporcionaban una velocidad punta de 188 km/h a 6.500 RPM en quinta velocidad, siendo esta su única transmisión disponible.

En su interior podían alojarse cuatro adultos, destacando los asientos deportivos con el reposacabezas integrado en el respaldo. El cuadro de mandos no era gran cosa, con un tacómetro para con el comienzo de la zona roja a 7.500 RPM, un indicador para conocer la velocidad a la que circulamos y otros dos para temperatura del agua y el volumen de combustible disponible. Sencillo, hasta espartano, pero práctico y útil, con 290 litros de maletero; así era el habitáculo de este pequeño vehículo capaz de llevarte de curvas o al trabajo.

Es cierto que su elevado precio entonces (muy superior al millón y medio de pesetas) hizo que no fuese demasiado popular, pero todavía es posible verlos circulando por nuestras carreteras con el mismo ánimo y capacidad que cuando llegaron en el barco.

No se trata de vehículo caro de mantener, su consumo no es elevado y las piezas no son caras, aunque pueden ser algo escasas. En el mercado de segunda mano los hemos visto por debajo e los 1.000 euros, pero hoy sería muy difícil encontrar una unidad en buen estado por ese importe llegando hasta los 3.000 o 4.000 euros.

¿Quizá sea el momento de comprar una pelotilla? Fijaos lo que se cuenta Sarah Boop (@boop_sarah) sobre su Swift GTI del 95 en el vídeo superior.

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Sobre mí

Carlos Pascual

El olor a lubricantes y gasolina quemada han atraído a Carlos desde su niñez, por ello decide consagrar su vida a los coches: una forma de comunicarse, de disfrutar, de vivir.

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COMENTARIOS

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Elputoamo
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Elputoamo

Ni puta idea de swift,solo lucrarse ese clan eso si hace buenas fotos boops giant de influencer jajajajaj

Txesz
Invitado
Txesz

Hay un pequeño lío con lo de las vávulas…

Hasta donde se, los motores F y G de Suzuki son no intrusivos. Esto es que los pistones no llegan a tocar las válvulas aunque el primero esté en el PMS y las segundas abiertas a tope.

La excepción es precisamente la versión de culata biárbol, la que monta el Swift GTI. Si rompe la correa, liado se ha.


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