Si hubo un coche en los ochenta capaz de amargarle el día al dueño de un deportivo, ese fue el Mercedes-AMG Hammer. Por fuera era una berlina formalita, cuatro puertas y su estrella en el capó, pero debajo escondía una preparación que lo ponía a velocidades de coches mucho más exóticos. Ahora HWA ha enseñado una silueta que recuerda muchísimo a aquel Mercedes, y la idea de verlo de vuelta con ingeniería de hoy me hace bastante tilín.
La imagen la publicó la propia HWA el 23 de octubre. Habla de recuperar otro capítulo de su herencia después del HWA EVO, pero no dice qué modelo es, así que lo del Hammer es una lectura razonable del perfil (y no soy el único que lo ve así), no algo que la empresa haya confirmado todavía.
Cuando AMG fabricaba auténticos lobos con piel de cordero
El Hammer nació cuando AMG todavía iba por libre como preparador y podía permitirse convertir una berlina Mercedes en algo que no salía en ningún catálogo. Encima, el W124 ponía una base de lujo por calidad de construcción, estabilidad y refinamiento, y lo que AMG le hacía en motor, chasis y carrocería le cambiaba el carácter de arriba abajo.
El más conocido llevaba un V8 preparado por AMG, con cilindradas y especificaciones que fueron cambiando con los años. En concreto, las versiones de 5,5 litros rondaban los 355 hp SAE, unos 360 CV, una barbaridad para una berlina de aquella época, y la punta podía acercarse a los 285 km/h. Suficiente para que más de un conductor de deportivo italiano se llevara un buen susto en una autopista alemana.
Lo que más me gusta de aquel coche es que no necesitaba disfrazarse. Le bastaban unas aletas un poco ensanchadas, unas llantas bien elegidas y algo menos de altura, de modo que seguía pareciendo el coche de un directivo hasta que el V8 se despertaba. Si alguien quiere entender por qué estas preparaciones han acabado como piezas de colección, la historia de los AMG clásicos de ocho cilindros lo explica de maravilla.
HWA, además, no llega de nuevas. Su reinterpretación del Mercedes 190E EVO fue muchísimo más allá de cambiar tapicerías y poner llantas grandes, porque aquello fue ingeniería de verdad y no una simple restauración estética.
Lo que muestra la silueta y lo que no sabemos
En la imagen se ve una carrocería de tres volúmenes, con un perfil que recuerda al W124 y unos faros de aspecto moderno. Da para sospechar con fundamento, pero sería muy temerario dar por hecho una cilindrada, una potencia o un tipo de transmisión, porque HWA no ha soltado ni un dato.
Tampoco hay precio, ni número de unidades, ni fecha de presentación completa, ni calendario de entregas. Lo del HWA EVO sirve para hacerse una idea del nivel de trabajo que podría haber detrás, aunque copiar sus soluciones al futuro Hammer sería inventarse un coche, ya que un W124 tiene otras medidas, otro reparto de pesos y otra personalidad que un 190E.
Lo fácil sería meterle un V8 potente bajo el capó, porque ese motor fue el alma del Hammer original. Claro que el motor que elijan condicionará dónde va colocado, cuánto peso carga el eje delantero y cómo llega el par a las ruedas de atrás, y la potencia a secas no bastará para devolver esa sensación de berlina alemana grandota capaz de poner en apuros a un superdeportivo.
¿Qué saldrá de todo esto? Ni idea, porque HWA ha prometido dar más información y toca esperar al coche de verdad. De momento me quedo con que vuelve a poner sobre la mesa una época en la que AMG hacía coches de calle con un punto de insensatez mecánica y una discreción estética que se echa mucho de menos. Si el nuevo conserva las dos cosas, puede salir algo memorable.


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Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.