El próximo Clase S Coupé podría nacer con alma de W111

El próximo Clase S Coupé podría nacer con alma de W111

Se han terminado las carrocerías raras


Tiempo de lectura: 5 min.

Kolesa acaba de publicar unos renders especulativos del próximo Clase S Coupé interpretados sobre el lenguaje del Vision Iconic que Mercedes presentó el pasado otoño, y la idea apunta a un regreso del formato cinco años después de que Stuttgart enterrara el C217 sin sustituto.

Lo interesante no son los renders en sí, porque los renders son especulación y así hay que tratarlos, sino la pista que confirman sobre la hoja de ruta, porque Mercedes está mirando al Vision Iconic como plantilla estética para toda la próxima generación de Clase S, y eso abre la puerta a una familia de carrocerías que la marca llevaba tiempo dando por amortizada.

El C217 murió, aunque no exactamente por culpa del formato

El Clase S Coupé C217 estuvo en producción entre 2014 y 2020 y era un coche objetivamente brillante, con doce cilindros disponibles, Magic Body Control capaz de leer el asfalto mediante cámara estéreo y una silueta que todavía hoy se sostiene sin arrugas. Lo mataron porque el segmento del cupé grande y caro se había desinflado hasta el punto de no justificar una sustitución, porque quien tenía dinero para un coche así ya compraba un SUV o se marchaba al CLS, una carrocería más práctica y con cuatro puertas.

Esa línea genealógica venía de lejos, porque el C126 abrió el formato en 1981 y el relevo lo tomaron después el C140 de los noventa y el tándem C215-C216 entre 1999 y 2014, cuatro generaciones donde Mercedes utilizó este tipo de carrocería como escaparate de ingeniería y declaración de estatus. Cada una respondía a una época concreta de la marca, desde la autoridad rotunda de los ochenta hasta la musculatura de Sacco en el C215, y todas aportaban una razón de ser clara dentro del catálogo del momento.

El próximo Clase S Coupé podría nacer con alma de W111 Kolesa eR abril 2026 (2)

El C217 falló en un punto que ni el motor ni la dinámica podían enmendar, porque el lenguaje estético de Mercedes en aquella década apostaba por superficies ahuevadas y siluetas lisas que, trasladadas a un cupé de cinco metros, no terminaban de generar la gravedad visual que el formato necesita para venderse por pura irracionalidad. Era un coche guapo, de eso no hay discusión, aunque le faltaba la presencia física que había tenido el C140 y que incluso el CL C216 de 2006 conservaba, como recordábamos hace nada cuando volvimos sobre aquella generación.

Aquello funcionaba en una época donde los grandes cupés eran estandartes de marca, buques insignia con los que cada fabricante demostraba quién mandaba en la carretera. Mercedes abandonó el campo en 2020 porque los números no salían y porque la marca entraba en su fase más electrificada, aunque con la ventaja del tiempo se ve que el problema no era el formato ni el mercado, sino el lenguaje estético con el que Stuttgart estaba ejecutando la idea durante esa década concreta.

El Vision Iconic cambia la ecuación por completo

El Vision Iconic apareció el pasado otoño con una propuesta que ya celebramos aquí en su momento, aquella de que Mercedes por fin había salido del laberinto de los ovoides para recuperar el lenguaje de los años treinta actualizado a la era de las baterías. Capó larguísimo, cabina atrasada, tercio trasero con volumen para hombros, referencias sutiles al W111 sin caer en la copia fácil, y una parrilla vertical que funciona a la vez como emblema histórico y como soporte para sensores modernos.

El cupé es precisamente el tipo de carrocería donde las proporciones del Vision Iconic se expresan con menos concesiones, así que trasladar ese lenguaje al próximo Clase S Coupé sería la única manera inteligente de volver al formato. Los renders de Kolesa captan bien ese parentesco en el perfil lateral, con puertas largas y limpias y una caída de techo que recuerda más al C140 que al C217, aunque la representación del morro todavía se resiente de querer mantener al pie de la letra la parrilla del concept original.

Vision Iconic eR abril 2026

La decisión de matar el EQS tras la generación actual refuerza la lectura optimista del movimiento, porque Stuttgart está asumiendo que su familia eléctrica con lenguaje propio no ha cuajado y que el camino pasa por carrocerías reconocibles en cada formato, con la mecánica elegida por el cliente entre combustión o batería. El próximo Clase S se ofrecerá bajo una misma piel con ambas opciones, y ese cambio de estrategia es justo el que permite pensar en un Coupé sin tener que condicionarlo a una única plataforma eléctrica dedicada.

Gorden Wagener y su equipo tienen aquí la oportunidad de firmar el primer Mercedes grande en treinta años cuyo diseño no esté condicionado por el dictado del túnel de viento sino por la memoria estética de una marca que sabía muy bien quién era antes de empezar a perseguir a Tesla. El Vision Iconic no era un ejercicio de nostalgia vacía sino una propuesta coherente, y llevarla al catálogo como Clase S Coupé sería la forma más fiel de honrar la tradición sin caer en el restomod corporativo de catálogo.

El C217 no fracasó por falta de talento técnico sino por un diseño que no acompañaba a lo que el formato exigía, y esa es exactamente la variable que el Vision Iconic puede enmendar si Mercedes se atreve a ejecutarlo en producción sin diluirlo por el camino. Los renders de Kolesa son especulación pura, aunque llegan en un momento en el que todo apunta a que Stuttgart está dispuesto a reabrir el capítulo de las carrocerías especiales con una ambición estética que llevaba décadas desaparecida, y esa sí es una noticia que merece seguirse de cerca durante los próximos meses.

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Sobre mí

Jose Manuel Miana

Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.

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