Coche del día: FIAT Brava 1.8 16v ELX

Coche del día: FIAT Brava 1.8 16v ELX

Un cinco puertas con un diseño trasero rompedor, buen equipamiento para su época y la plataforma heredada del Tipo


Tiempo de lectura: 4 min.

El FIAT Brava 1.8 ELX era lo más completo y potente que se podía escoger en el catálogo del modelo italiano. Por precio –2.582.000 pesetas– era una de las opciones más económicas del segmento, pero, por si fuera poco, también era de las más completas en cuanto a equipamiento.

FIAT marcó un antes y un después con el lanzamiento del Tipo. No solo fue un pionero en poner en marcha una ingente cantidad de sinergias entre marcas –con especial importancia de la plataforma–, sino que presumía de cosas como una instrumentación digital y un portón del maletero fabricado con fibra. Se ganó el premio al mejor coche del año en 1989 y se vendieron por miles.

Sin embargo, el tiempo pasa para todos y en FIAT tenían que cambiar su oferta por algo más acorde a los tiempos. Y la solución fue bastante interesante, aunque replicada en el catálogo de Alfa Romeo. En lugar de poner un coche en producción con diferentes carrocerías, pusieron dos: el FIAT Bravo, más deportivo y juvenil; y el FIAT Brava, el cinco puertas con aspiraciones más familiares –replicados con los Alfa 145 y Alfa 146–. Coches que tomaban como base la plataforma del Tipo al que reemplazaban, aunque, como cabría esperar, revisada y adaptada.

Una trasera con personalidad propia

El Brava tenía una peculiaridad muy interesante y que le daba mucha personalidad: unos pilotos traseros separados por módulos horizontales. Posiblemente, una de las traseras más originales de los últimos 30 años, o casi. Se diferenciaba claramente de la variante de tres puertas –el Bravo– y de sus hermanos de Alfa, los cuales tenían, claramente, un talante mucho más deportivo.

La trasera era la zona más distintiva y personal del FIAT Brava, una demostración de ingenio que todavía hoy, más de 30 años después, se ve actual

FIAT Brava 1 8 16v ELX

Si hubiera que escoger una versión del cinco puertas de FIAT, sin duda, habría que inclinarse por el Brava 1.8 16v ELX, la opción más lógica del catálogo. De hecho, era la más cara, la más potente y la más equipada que tenía el FIAT Brava, y sin embargo, comparado con algunos rivales como el Renault Mégane 2.0 o como el Citroën Xsara 1.8 16v VTS, era más barato.

Por 2.582.000 pesetas –15.518 euros de 1995–, el Brava 16v ELX incluía de serie el airbag del conductor, ABS, cierre centralizado, elevalunas delanteros eléctricos, espejos exteriores de regulación eléctrica, llantas de aleación, radiocassette y dirección asistida –el airbag del copiloto o el aire acondicionado, por ejemplo, eran opcionales–.

Rendimiento honesto y seguridad de época

A mediados de los 90 no era común ver coches con más de un airbag de serie y tampoco era común que los usuarios compraran el segundo. Se invertía antes en el aire acondicionado. Euro NCAP todavía no había llegado, aunque cuando lo hizo, en 1997 –se fundó en 1996, pero las primeras pruebas salieron en 1997–, lo puso todo patas arriba; el Brava sacó solo dos estrellas.

Eran otros tiempos, había otras prioridades. El mejor ejemplo de ello es el motor, un bloque de cuatro cilindros atmosférico de 1.747 centímetros cúbicos, inyección multipunto, culata de 16 válvulas y dos árboles de levas, que rendía unos honestos 113 CV a 5.800 revoluciones y 15,7 mkg a 4.400 revoluciones. Un propulsor que a ojos de cualquier usuario actual puede parecer poca cosa, pero tenía que mover apenas 1.130 kilos sobre ruedas con llanta de 14 pulgadas –185/60 R14–.

Las prestaciones, como el rendimiento del motor, eran honestas. La velocidad máxima era de 190 kilómetros por hora, para ponerse a 100 km/h necesitaba 11 segundos, mientras que para recorrer los 400 metros con salida parada requería 17,6 segundos. Según revistas como Auto Hebdo, el FIAT Brava 1.8 16v ELX era un coche mejor de lo que parecía a simple vista, con una estabilidad elevada, aunque con una dirección demasiado asistida –provocaba que fuera muy sensible–. Tenía unas reacciones muy progresivas y generaba una elevada confianza rápidamente.

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Sobre mí

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. He escrito un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600 titulado "El 600. Un sueño sobre cuatro ruedas".
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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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