Mercedes presentó hace unos días la actualización de medio ciclo del Clase S, y no es una actualización cualquiera. Es el cambio más profundo que ha recibido el modelo en toda su historia a mitad de vida comercial, con más de la mitad de sus componentes modificados o mejorados. Vamos, que Mercedes ha invertido recursos brutales en mantener su berlina de lujo por delante de rivales como el BMW Serie 7, el Lexus LS, el Audi A8 y el Genesis G90.
La marca dio a conocer los detalles en su sede alemana, donde la prensa especializada pudo ver de cerca cómo ha evolucionado este Sonderklasse que llegará a los concesionarios a finales de año como modelo 2027. El coche promete elevar el listón del lujo en el segmento, aunque con algunos excesos estéticos discutibles. Las mejoras van desde una parrilla frontal un 20 por ciento más grande hasta un sistema de suspensión que aprende de baches usando datos en la nube, pasando por cinturones de seguridad calefactados y un equipo de sonido Burmester con 39 altavoces.
Mercedes quiere acercarse al territorio de Bentley y Rolls-Royce con algunas opciones de personalización extrema que incluyen más de 150 pinturas exteriores y 400 colores de interior. El programa Manufaktur Made to Measure permite consultas individuales para crear especificaciones completamente a medida, algo que hasta ahora quedaba reservado para marcas de ultralujo.
Total que el Clase S ya no se conforma con ser la referencia en berlinas premium alemanas, ahora quiere pelear directamente con coches que cuestan el doble.
Una parrilla enorme y 112 estrellas
El frontal del nuevo Clase S estrena una parrilla un 20 por ciento más grande que abandona el tratamiento de superficie fluida y enrasada del modelo anterior. La forma de escudo transmite más autoridad y presencia, aunque Mercedes se pasa tres pueblos con el branding corporativo. La parrilla lleva nada menos que 112 estrellas de tres puntas estampadas en caliente, otras cuatro estrellas aparecen en los nuevos faros con tecnología micro-LED, y seis estrellas más están integradas en los pilotos traseros.
La cosa no acaba ahí, porque además se puede pedir un emblema iluminado en el capó que complementa la parrilla de cuatro barras, que ahora viene con retroiluminación de serie. Cierto grado de branding corporativo tiene sentido, pero este exceso celestial parece menos lujo discreto del deseable. La única excepción salvable son unas llantas opcionales de 20 pulgadas que usan una nueva técnica de fundición a alta presión para crear 50 radios cruzados, unas ruedas que según los que las han visto en persona resultan hipnóticas.
El diseño general mantiene las proporciones elegantes del Clase S pero con detalles más afilados y superficies mejor definidas. Las líneas laterales fluyen sin interrupciones bruscas desde el frontal hasta la zaga, y el conjunto transmite presencia sin resultar agresivo ni pretencioso. Es un equilibrio complicado de conseguir en coches de este tamaño, porque es fácil caer en el exceso o en la blandura visual.
Los faros micro-LED no solo mejoran la iluminación nocturna con mayor alcance y precisión, también permiten funciones adaptativas más sofisticadas que ajustan el haz de luz según tráfico y condiciones de la carretera. La tecnología está tomada directamente del Clase S eléctrico EQS, así que ya viene validada y probada en condiciones reales. Los pilotos traseros también reciben actualización LED con firmas luminosas más definidas que hacen el coche más reconocible de noche.
Interior de verdadero lujo sin pantallas invasivas
El habitáculo es justo lo contrario del frontal en cuanto a branding, porque aquí Mercedes apuesta por el lujo discreto con materiales de alta calidad que crean un escape estético. La pantalla MBUX que recorre todo el salpicadero con múltiples displays y superficies táctiles no parece especialmente lujosa, pero al menos está posicionada baja y escondida bajo las líneas de visión de las ventanas. En modelos más baratos como el CLA, Mercedes coloca las pantallas relativamente altas en el habitáculo, así que el Clase S marca la diferencia con su integración más discreta.
El barrido unificado de la pantalla por el salpicadero contrasta con la pantalla central vertical tipo tablet del modelo anterior, y el resultado promete ser más limpio y menos intrusivo. Las nuevas salidas de aire acondicionado redondas usan tratamiento de superficie en aluminio anodizado que les da presencia más sustancial, y su posición se puede ajustar manualmente o mediante el sistema de climatización a través del sistema multimedia. Una innovación bienvenida son los cinturones de seguridad delanteros calefactados, que añaden un abrazo cálido complementario a los asientos calefactados para los eternos frioleros.
El nuevo volante incorpora unas pequeñas ruletas moleteadas para controlar volumen y selección de pistas, una mejora sobre el control deslizante táctil del predecesor que tenía fama de ser complicado de ajustar con precisión. Estos detalles ergonómicos marcan diferencia en el uso diario, porque los controles táctiles quedan muy modernos en presentaciones pero suelen dar problemas de usabilidad en conducción real.
El asistente virtual MBUX ahora usa inteligencia artificial generativa con tono verbal conversacional y cómodo acompañado por un avatar representado por, adivinaste, una estrella de Mercedes. El sistema RIDEVUE permite apps como Disney+ y YouTube en streaming por las múltiples pantallas del vehículo, así que los pasajeros traseros pueden entretenerse durante viajes largos sin depender de sus móviles. El equipo de sonido Burmester High-End 4D con tecnología envolvente llega con hasta 39 altavoces y 1.690 vatios de potencia con Dolby Atmos.
Los asientos traseros prometen ser maravillas de confort especialmente cuando se piden con funcionalidad reclinable opcional y el sistema MBUX High-End Rear Entertainment, que opera varios controles mediante mandos inalámbricos para cada pasajero trasero. Los mandos controlan todo desde la iluminación ambiental y los ajustes de masaje hasta los parasoles eléctricos y ventanas, y se recogen en la consola central cuando no se usan. Las pantallas y cámaras integradas también fomentan la productividad al integrar software de Teams Meetings en el vehículo, porque en lo que es una limusina tradicional nunca se sabe cuándo alguien necesitará una videoconferencia desde el asiento trasero de su berlina de lujo.
Una suspensión que aprende de los baches de cada Clase S
El nuevo Clase S ofrece un sistema de suspensión E-Active Body Control que aprovecha datos en la nube para mejorar la calidad de marcha. Cuando otros Clase S pasan por irregularidades de superficie como baches, graban esos datos en la nube con geolocalización precisa. Aprovechando esa caché de información geoetiquetada, otro Clase S puede anticipar los baches o hundimientos ajustando sus amortiguadores Airmatic, ofreciendo así calidad de marcha suave sobre zonas problemáticas mientras ofrece más tacto y respuesta cuando la carretera está lisa.
Es un concepto brillante que convierte cada Clase S en profesor y alumno simultáneamente, porque todos aportan datos al sistema mientras todos se benefician de la información recopilada de una forma que recuerda a los sistemas de intercambio de archivos como eMule o uTorrent. La efectividad dependerá de cuántos Clase S circulen por cada zona y con qué frecuencia actualicen sus datos, pero en mercados grandes como Alemania o Estados Unidos la densidad debería ser suficiente como para cubrir las rutas principales con información útil.
La dirección trasera de serie gira hasta 4,5 grados, mientras que la configuración opcional llega hasta 10 grados. Esos 10 grados de giro trasero reducen el radio de giro dramáticamente y hacen que maniobrar un coche de casi cinco metros de largo en aparcamientos estrechos sea mucho menos complicado. La dirección trasera también mejora la estabilidad en autopista porque permite correcciones más sutiles sin movimientos bruscos del frontal.
Los periodistas que han podido probarlo en las carreteras alrededor de la fábrica de Sindelfingen confirman que todo lo esperado de la berlina premium de Mercedes está a la altura. La suspensión se percibe controlada y bien educada en curvas según los primeros informes, el cristal de doble panel proporciona aislamiento acústico excelente, y los asientos traseros reclinables parecen un lugar agradable para pasar varias horas durante viajes largos.
El Clase S incluye el último arsenal de sensores y cámaras para seguridad y conducción semiautónoma, con capacidades de asistencia de nivel 2+ que permiten al coche manejar autopista con supervisión mínima del conductor. La tecnología no llega al nivel 3 de autonomía que Mercedes ofrece en algunos mercados con el sistema Drive Pilot, pero las regulaciones europeas y americanas todavía limitan el despliegue masivo de sistemas totalmente autónomos.
Tres motores y una personalización extrema
Cuando llegue a los concesionarios a finales de este año, el Clase S estará disponible con tres motorizaciones: un híbrido enchufable S 580e 4Matic, un seis cilindros en línea S 500 4Matic, y un nuevo V8 S 580 4Matic que produce 530 CV. El híbrido enchufable combina motor de combustión con batería para autonomía eléctrica en trayectos cortos, el seis en línea ofrece equilibrio entre prestaciones y eficiencia, y el V8 va directamente de potencia y suavidad para quien no tiene problemas de presupuesto ni de conciencia ecológica.
El Clase S 2027 expande su reputación estelar mientras amplía su portfolio de paquetes Manufaktur que ofrecen acabados y materiales de gama más alta. Los que buscan sumergirse en el agujero de conejo de la personalización pueden marcar la casilla Manufaktur Made to Measure, que convoca consultas individuales y abre la puerta a creaciones a medida con acceso a más de 150 pinturas exteriores y 400 colores de interior.
Estas opciones ayudan a acercar Mercedes-Benz a marcas de ultralujo como Bentley y Rolls-Royce, no solo elevando la marca sino levantando su portfolio por encima de la refriega del segmento premium convencional. Un Clase S totalmente personalizado con especificación Manufaktur puede costar fácilmente lo mismo que un Bentley Flying Spur de entrada, pero con la ventaja de tener detrás una red de servicio muchísimo más extensa y costes de mantenimiento más razonables.
Mercedes actualiza el Clase S con el cambio de medio ciclo más profundo de su historia, añadiendo tecnología de suspensión inteligente, personalización extrema tipo Bentley y suficientes estrellas de tres puntas como para abrir una joyería. El coche llegará a finales de 2026 con tres motorizaciones y promete mantener su posición como referencia del segmento, aunque con algunos excesos estéticos que quizá no gusten a todos.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.COMENTARIOS