Renault acaba de lanzar el Captur Eco-G 120, una versión que sustituye al Eco-G 100 con más potencia, más depósito de GLP y el mismo precio de salida. La ventaja clara es que si el combustible te tiene con el agua al cuello, el GLP te puede ahorrar hasta la mitad de lo que gastas ahora en gasolina, y además emitirás un 10% menos de CO₂. Total, que el ingenio este promete 1.400 kilómetros de autonomía combinando el tanque de gasolina con el de GLP ampliado, lo cual está francamente bien para hacer viajes largos sin ansiedad de autonomía como si fueses por la vida con un eléctrico. De hecho, creo que este es mejor que el Renault Filante que tienen en Corea.
El Captur con GLP lleva años en el catálogo de Renault, pero ahora le han metido veinte caballos más, treinta Nm adicionales de par y un depósito de GLP un 25% más grande, mientras que el precio arranca en los mismos 22.900 euros que costaba el modelo anterior (en su acabado de acceso Evolution), y eso es un cambio mucho más importante de lo que parece. Ya no hay excusa de que si es caro, que si tal o que si cual, porque también tienes la versión de acceso con cambio manual de seis velocidades, que a algunos les parecerá anticuado, pero a otros les viene de perlas para controlar el consumo y sentir mejor el coche.
Lo interesante es que Renault no va de experimentos raros con esto del GLP, porque llevan más de quince años en el tema y lo montan de fábrica con un sistema pensado específicamente para funcionar con gas licuado sin darte problemas. No es un kit montado a posteriori; es ingeniería integrada desde el primer tornillo.
Más potencia y más autonomía sin subir el precio
El nuevo Eco-G 120 sale del motor TCe 115 de 1.2 litros turbo de tres cilindros, pero adaptado para funcionar tanto con gasolina como con GLP, lo cual te da una flexibilidad enorme porque puedes elegir qué combustible usar según te convenga o según lo que encuentres en el surtidor. Además ahora entrega 122 CV en lugar de los 100 del modelo anterior, y el par motor sube de 170 a 200 Nm, así que en aceleración ganas un segundo en el 0 a 100 que ahora se queda en doce segundos. No es que vayas a ganar carreras, pero para adelantar en carretera o meterte en una rotonda con decisión viene bien tener ese extra de empuje.
El depósito de GLP ha pasado de 40 a 50 litros (28 kg de carga útil). Un aumento del 25% que se nota bastante en la autonomía a bajo coste, porque, si no te has fijado nunca, el GLP suele estar como poco a la mitad de precio que la gasolina 95. Renault dice que sumando los 48 litros del tanque de gasolina, puedes hacer hasta 1.400 kilómetros sin parar a repostar, lo cual significa viajes largos sin ansiedad de quedarte tirado, porque además la red de estaciones de GLP en Francia tiene 1.500 puntos y nunca hay más de 60 kilómetros entre dos de ellas.
En España la cosa está peor en cuanto a densidad de puntos de carga de gas, pero los 48 litros de gasolina te aseguran que no te quedarás tirado en Mataconejos de abajo en plena España vaciada, y cuando vuelvas a una ciudad, podrás repostar gas para circular a mitad de precio. El consumo homologado empieza en 7.2 litros a los cien con GLP y 5.9 litros con gasolina, mientras que las emisiones de CO₂ arrancan en 117 gramos por kilómetro con gas y 133 con gasolina, aunque claro, los consumos homologados siempre quedan bonitos en el papel y luego la realidad es otra cosa. Lo relevante aquí es que el GLP te sale casi a mitad de precio que la gasolina en el surtidor, así que, aunque consumas algo más en litros, el ahorro en euros es brutal y se nota mes a mes si haces kilómetros.
Renault te mete más prestaciones, más autonomía y más capacidad sin subirte el precio, lo cual está francamente bien, y si prefieres renting tienes la opción de unos 313 euros al mes (IVA incluido) según las ofertas actuales para el acabado Evolution, aunque siempre conviene leer la letra pequeña de estos contratos sobre kilometraje y servicios incluidos.
El GLP como solución probada para recortar gastos
El GLP no es ninguna novedad, pero ahora mismo tiene más cabida que nunca si buscas ahorrar en combustible sin meterte en la movida de los eléctricos o los híbridos enchufables, que al final te complican la vida con puntos de recarga, autonomías limitadas y precios de compra desorbitados. El gas licuado cuesta aproximadamente la mitad que la gasolina, emite un 10% menos de CO₂ que un motor de gasolina equivalente y la tecnología está más que probada. Renault lleva más de quince años fabricando coches de GLP de serie, así que no es un bricolaje de taller ni una conversión chapucera que te vaya a dar problemas a los dos años.
El sistema es sencillo y funciona bien: dos depósitos separados, uno para gasolina y otro para GLP, y el motor pasa de uno a otro automáticamente o cuando tú se lo pidas mediante un conmutador. Arrancas siempre con gasolina porque el GLP necesita que el motor esté caliente, pero en cuanto alcanzas temperatura de funcionamiento ya puedes cambiar a gas y empezar a ahorrar. El depósito de GLP va en el hueco de la rueda de repuesto, así que no pierdes espacio en el maletero ni en la cabina, y el coche funciona exactamente igual que uno de gasolina normal, pero con la ventaja de poder elegir.
Las ventas lo demuestran. Renault vendió más de 15.600 vehículos con GLP en 2025, casi 5.700 de ellos Captur, lo que supone un aumento del 60% respecto a 2024. La gente está descubriendo que esto del GLP no es ninguna tontería si haces kilómetros y quieres ahorrar de verdad. El mantenimiento es prácticamente igual que el de un coche de gasolina normal, porque el sistema está integrado de fábrica y homologado por el fabricante, lo que evita miedos a revisiones especiales o averías raras.
Mejoras que comparte con toda la gama
Más allá del nuevo motor de GLP, Renault ha aprovechado para meter mejoras en toda la gama Captur y también en el Symbioz. Los retrovisores exteriores son nuevos, tomados del Clio 6, y están diseñados para reducir el ruido aerodinámico, aunque también proyectan el logo de Renault en el suelo cuando abres las puertas, un detalle que no sirve para nada pero queda resultón. Eso sí, esta función viene como opción dentro de ciertos packs de equipamiento.
La cámara interior integrada en el pilar del parabrisas es una novedad obligada por las nuevas normativas europeas que detecta señales de fatiga o distracción del conductor. Si el sistema detecta que no respondes en modo de conducción semiautónoma, la función de asistencia de parada de emergencia tomará el control, frenará el coche hasta pararlo completamente y activará las luces de emergencia. Es un sistema de seguridad activa que parece una tontería hasta que lo necesitas de verdad.
Las cámaras de aparcamiento también han recibido un lavado de cara, ahora con alta definición tanto en la cámara de marcha atrás como en el sistema Vision 360° 3D, lo cual mejora bastante la calidad de imagen y hace que aparcar sea más fácil porque ves con mucho más detalle lo que te rodea. El último cambio importante afecta a las cajas de cambios automáticas (en otras motorizaciones), que ahora incorporan el modo Smart en lugar del antiguo MySense, un sistema que gestiona automáticamente las transiciones entre Eco, Comfort y Sport según tu estilo de conducción.
Un Captur para ahorrar de verdad
El Renault Captur Eco-G 120 merece la pena si haces muchos kilómetros y quieres ahorrarte un buen pico en combustible sin pasarte a un coche eléctrico, porque el GLP te cuesta la mitad que la gasolina y la autonomía combinada es imbatible. El precio de salida de 22.900 euros está muy ajustado para lo que ofrece, y es un movimiento inteligente de Renault dándote más potencia y depósito por el mismo precio.
Claro que el GLP tiene sus limitaciones: la red en España sigue creciendo pero no es Francia, y el sistema añade algo de peso. Pero si tus desplazamientos habituales son largos y tienes acceso fácil a estaciones de gas, este Captur es exactamente lo que necesitas. Al final se trata de hacer números, y cuanto más kilómetros hagas, antes amortizas la inversión y más ahorras mes a mes.


Jose Manuel Miana
Ando loco con los coches desde que era pequeño, y desde entonces acumulo datos en la cabeza. ¿Sabías que el naufragio del Andrea Doria guarda dentro el único prototipo del Chrysler Norseman? Ese tipo de cosas me pasan por la cabeza. Aparte de eso, lo típico: Estudié mecánica y trabajé unos años en talleres especializados en deportivos prémium.