La competencia del gigante asiático es feroz aquí y allá, en Europa y en el propio país oriental. Y aunque los grandes valores de sus fabricantes partan principalmente de las eficiencias eléctricas y los niveles de equipamiento, a menudo aparecen diseños que , sin temor a exagerar, nos generan cierto asombro o, de mínima, cierta admiración. Pienso rápido y se me viene a la mente el Denza Z9GT, un shooting brake a prueba de confusiones. Pienso, en el terreno de los hipercoches, en el Yangwang U9. Y si de superdeportivos hablamos…
Pues, imaginemos un clásico de clásicos italiano, reinterpretado por el talento ilustrativo proveniente desde adentro de la Gran Muralla. ¿Cómo sería, hoy, en tiempos de hegemonía china, el coche que inicio la historia de los supercars de Maranello? Como para que allí tomen nota, sobre todo después de haberse quitado las ganas con un diseño homenaje al F40 que, de discreto, poco y nada.
Son tiempos de China y también de inteligencia artificial, y entonces plataformas como Behance funcionan como una suerte de resistencia. En el espacio de zhiheng guo, un car designer radicado en Guangzhou, hay bocetos para que quede todo claro. De su cabeza a los render. Unos render que muestran al Ferrari 288 GTO 1984 atrapado en un sucesor distante en tiempo y estilo, pues, notarán en la comparación, que la silueta se respeta, lógico. Ahora bien, los rasgos originales han sido ejecutados con sutileza.
Sutileza futurista, premisa sobre la cual se eleva un concepto minimalista –realizado sobre la base del Ferrari 296 GTB– y sí, nada de discreción aquí tampoco. Si hay superdeportivo, pues que haya espectáculo y proporciones exageradas: su reinterpretación de los característicos pasos de rueda del modelo italiano es toda una declaración de intenciones. A propósito, ¿no creen que algo falta allí?
En efecto, nuestro amigo ha suprimido una buena cuota de los elementos exteriores y, entre ellos, las tres ranuras de ventilación con que las aletas traseras del Ferrari GTO de serie se identifican. Si es tiempo de show, una mención especial para sus neumáticos y sus llantas, que aportan su cuota de carácter aunque este diseñador aficionado chino no haya dejado casi nada del estilo de estrella de las originales. En la parte baja de la zaga, el difusor confiesa cuál ha sido el modelo actual utilizado como base, mientras que del alerón trasero no ha quedado demasiado de aquel Ferrari 288 GTO 1984. Sí se han conservado los elementos del frontal y de la zona central-trasera –el alerón delantero y la cubierta del motor y sus ranuras–. Pero hay más…
Porque no llama menos la atención que este GTO del universo digital parezca carecer de puertas o, de mínima, que no se noten las aberturas, lo que deja el asunto a libre imaginación: ¿convencionales, de tipo tijera o, por qué no, al estilo Pininfarina Enigma GT? Esto último sin dudas funcionaría, dado que, además, el parabrisas dialoga en disposición panorámica con las ventanas laterales en una única pieza.





Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.