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El Mazda RX-7 cumple 40 años

En 1978 se presentó la primera versión de un pequeño deportivo japonés de Mazda con motor rotativo

El Mazda RX-7 cumple 40 años

Uno de los modelos de la gama de la marca de Hiroshima con más espíritu RACER es el Mazda RX-7. En 1978 se presentó un pequeño coupé con un extraño motor sin pistones. Retrocedamos 40 años atrás, mucho antes del Zoom-Zoom y del SKYACTIV para conocer el surgimiento de este modelo y sus posteriores series.

Los que habéis nacido tarde consideráis a los vehículos japoneses como fiables, bien acabados y con aires deportivos; pero al principio no fue así. Los fabricantes nipones empezaron inspirándose en otros productos que ya había en el mercado, empezando de menos a más. En el caso de Mazda, comenzó fabricando triciclos a motor en 1931. En 1960 fabricó su primer automóvil, un kei car de 380 kg y 16 CV.

Pocos años más tarde, Mazda se puso en contacto con NSU (marca de la que proviene Audi) para obtener la licencia, al igual que hicieron otras marcas en ese momento, del novedoso motor tipo Wankel. Las ventajas de este tipo de motor son varias: más compacto que el equivalente alternativo, menos vibraciones, menos piezas y un par muy constante. En cuanto a los inconvenientes tenemos dos principales: elevado consumo de aceite y de combustible.

La intención era utilizar este motor en toda la gama y su primer uso en Mazda fue en el Cosmo, el primer gran coupé que realizó la marca. De este modelo se fabricaron unas 1.500 unidades de 1967 a 1972. Este tipo de motor también se utilizó en otros modelos más convencionales. Uno de esos modelos fue el RX-3, utilitario con versiones coupé, berlina y familiar, equivalente al Toyota Corolla.

Despiece Motor Wankel

Buscando el motor perfecto

Recordamos que un motor tipo Wankel consta principalemente de un rotor triangular excéntrico dentro de una cámara con forma de ocho. A este componente le llamamos platillo. Los ciclos de admisión, compresión, explosión y escape se realizan de manera simultánea por los giros del pistón. Por la configuración del motor, no se necesitan válvulas, bielas o cigüeñal, por lo que el motor es más simple y más ligero.

Hay una pequeña controversia sobre si el motor Wankel es más o menos eficiente que el equivalente alternativo. En cuanto a rendimiento por combustible quemado, el Wankel es inferior a un motor alternativo, pero al producir una explosión por cada vuelta frente a una por cada dos del alternativo, hace que su rendimiento por masa y volumen sea mejor. Debido a las crisis del petróleo de los años 70 y de su elevado consumo, este tipo de motor desapareció de todos los proyectos en todas las marcas, excepto en Mazda, que apostó por él en un todo o nada.

Supongo que el equivalente japonés a “tener más moral que el alcoyano” será “tener más moral que el Sanfrecce de Hiroshima”. En 1974 se lanzó el proyecto Fénix, cuyo objetivo era mejorar la efectividad de este motor en un 40 %. Finalmente, su mejora fue superior al 50 %, superando sus propias expectativas. En 1978 ya estaba preparado el motor denominado 12A para ser montado en un pequeño deportivo. Este motor montaba dos platillos que sumaban 1.146 cc de desplazamiento y erogaba de 100 a 150 CV, según versión.

Mazda RX 7 FA

RX-7 FA (1978-1985)

Mazda RX-7 (FA)

En 1978, cuando se estrenaban las películas de John Travolta en la pantalla grande y “La Segunda Oportunidad” en la pequeña, se presentó la primera serie de este modelo. Su base era el RX-3 con modificaciones para hacerlo más deportivo. Además de los retoques de las suspensiones, su pequeño motor permitió su colocación justo detrás del eje delantero. El modelo resultó ser ligero, con un reparto de pesos muy equilibrado y con potencia suficiente para mover sus 1.000 kg, tomando 8,5 segundos en pasar de 0 a 100 km/h. El motor generó otra ventaja: en aquellos años, los vehículos con cilindrada superior a 1.500 cc debían pagar más impuestos, por lo que hubo una ventaja fiscal añadida.

El diseño de este modelo era bastante sencillo, con una línea muy en cuña, con un capó muy bajo y faros escamoteables. Una tira de goma rodeaba a todo el coche, el pilar B era muy ancho y tanto el A como el C se ocultaban por oscurecimiento. El diseñador jefe fue Matasaburo Maeda, a la sazón, padre de Ikuo Maeda quien diseñaría años más tarde el Mazda3 y el RX-8.

El éxito de ventas fue inmediato, vendiéndose más de 470.000 unidades en sus siete años de producción. Ahora bien, su éxito no fue sólo por las cualidades que acabamos de comentar, pues Mazda inscribió sus modelos en varios campeonatos para demostrar que sus vehículo no sólo parecían deportivos, si no que lo eran de verdad.

Mazda RX 7 FA Competicion

Este modelo entró en competición desde el principio en carreras de todo el mundo. Por ejemplo, ganó en las 24 de Daytona de 1979 en su clase. También obtuvo varias victorias en el campeonato de turismos británico (BTCC) en 1980 y 1981. En cualquier caso, la victoria más emblemática de este modelo fue la absoluta en las 24 hora de Spa de 1981, pues fue el primer modelo japonés en ganar esta carrera belga. Esto hizo cambiar de pensamiento a mucha gente. Por un lado, se demostró que un motor tipo Wankel puede ser potente y fiable; por otro, que los modelos japoneses estaban a la par de los europeos y estadounidenses.

Hubo modelos en competición en Le Mans desde 1979 hasta 1982, pero no obtuvieron resultados, aún no era el momento de Mazda. Sin embargo, al otro lado del Atlántico sí cosechó éxitos, en concreto 100 victorias en 12 años de competición del campeonato IMSA.

Mazda RX 7 FC

RX-7 FC (1985-1992)

Mazda RX-7 (FC)

Dado el éxito de la primera serie, apareció una segunda. El coche creció en todos los aspectos, aumentando sus cotas, sus motorizaciones y sus versiones. El motor era básicamente un aumento de cilindrada del 12A a unos 1.300 cc, llamado 13B. Su potencia creció a 160 CV en su versión atmosférica, ya con encendido electrónico e inyección. La novedad mundial fue la aplicación de turbocompresor, que lo llevó a erogar 200 CV. Como hemos visto antes, este rendimiento es muy elevado para un motor alternativo de su cubicaje. La corrección que se suele aplicar es de 1,8, esto es, el equivalente a este motor sería un cuatro cilindros de 2.340 cc.

Las cotas son todas ligeramente mayores, sin embargo, el aspecto del coche cambia completamente, sólo se mantiene en común al anterior modelo la tira negra de goma alrededor de todo el coche. El diseñador Akio Uchiyama generó un modelo musculoso al que le dio intencionadamente un aspecto de Porsche 944-928, pues se vendían muy bien en EEUU durante esos años y era el mercado en el que se vendían la mayoría de los RX-7 FA.

Este modelo tiene los paragolpes envolventes, la trasera redondeada y su pilar B sigue siendo el más ancho como en la primera serie, pero ahora el A es mucho más visible y forma parte de la puerta, muy similar al Porsche 928. Sobre el capó se encuentra una toma de aire y el interior cambia considerablemente. Tanto por su aumento de potencia, mejora de aspecto y la aparición de una versión descapotable hicieron subir a este modelo y a Mazda a un nivel más alto. Este modelo fue el primer RX-7 que se vendió en España, por eso identificamos a Mazda con una marca con espíritu RACER. En total se vendieron 272.000 unidades de esta serie en todo el mundo y sólo le faltaba un detalle: tener una imagen propia, eso conseguiría en la versión siguiente.

Mazda RX 7 FD

RX-7 FD (1992-2002)

Mazda RX-7 (FD)

Por fin llegó la tercera serie, con dos novedades muy importantes. En primer lugar, se colocaron dos turbocompresores secuenciales al motor, de manera que uno de ellos siempre estaba activo y el segundo a partir de 4000 RPM. Con un motor 1.3 conseguía hasta 276 CV y lanzaba el coche de 0 a 100 km/h en 5,2 s, tiempo de un automóvil deportivo actual.

También fue revisado el chasis, aunque las medidas absolutas se mantenían aproximadamente, sin embargo, cambió su aspecto totalmente, ahora tenía personalidad propia. El modelo, diseñado por Yoichi Sato, seguía teniendo el capó plano y los faros escamoteables, con un alerón bajo y ancho. También se le añadió una salida de aire detrás de las ruedas delanteras, muy al gusto estadounidense. Su forma general es muy bulbosa con las líneas muy marcadas y un techo con doble cúpula, al estilo Zagato.

No todo fue bien para este modelo, pues sólo se vendieron unas 88.000 unidades. Parte del problema fue que este vehículo dejó de tener la exención de impuestos en Japón, por ser más ancho que versiones anteriores. Para eso, la propia marca tenía dos modelos más pequeños: el MX-3 y el MX-5.

Este modelo se dejó de fabricar sin remplazo directo, fue en el 2003 cuando se presentó su sucesor, el RX-8, pero esa es otra historia

40 Aniversario Mazda RX 7

Conmemoración del aniversario

En España se celebró este aniversario el pasado septiembre en una reunión a nivel nacional en el circuito del Jarama. A la misma acudieron 32 unidades entre RX-8 y RX-7 de distintas generaciones para conmemorar los 40 años de la primera serie.

Esperamos que la unión propuesta de Mazda de deportivo con motor Wankel se repita en más modelos, tanto por los éxitos ya obtenidos en turismos (más de 800.000 unidades vendidas entre las tres series del RX-7) y en competición (24 horas de SPA en 1981 con un RX-7 FA y 24 horas de Le Mans en 1991 con un 787B) como con los proyectos venideros.

Entre estos proyectos se encuentra un eléctrico con autonomía extensible con un motor Wankel.

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Sobre mí

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

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