Shelby Cobra 427 Super Snake (CSX 3015), una máquina única y realmente salvaje

Shelby Cobra 427 Super Snake (CSX 3015), una máquina única y realmente salvaje

Una vez propiedad de Carroll Shelby, tenía 800 CV bajo el capó


Tiempo de lectura: 4 min.

¿Qué podemos decir de Carroll Shelby que no se sepa ya? El legendario ingeniero y piloto estadounidense creó los mejores Ford Mustang que los ojos del ser humano hayan visto, los GT350 y GT500. También dio vida a proyectos como el Ford GT40 y el Dodge Viper (SR I). Sin embargo, todos ellos llegaron después del coche que hizo que los tres grandes de Detroit se fijaran en el tejano, el Cobra. Y dentro de todas estas carrocerías AC motorizadas por Ford, esta de 1966 es muy especial. Es el AC Cobra 427 Super Snake.

Y decimos “el” y no “un” porque el chasis CSX 3015 es el único Cobra 427 Super Snake que ha sobrevivido ensamblado por Shelby American, según Barrett-Jackson, la casa de subastas que planea vender el coche durante su evento en Scottsdale (Arizona, EE. UU.) en marzo de 2021. La otra y única unidad fabricada, el chasis CSX 3303, fue destruida cuando cayó a un lago, matando a su dueño. Como imaginarás, el apellido “Super Snake” significa que lo que recibías era el cénit de todo lo que se podía exprimir un pequeño roadster británico.

Aunque está propulsado por un motor Ford V8 “Cobra Jet” de 7 litros, como la mayoría de los modelos Cobra 427, el Super Snake también incluye un par de compresores volumétricos firmados por Paxton. Las fuentes cercanas declaran que este ocho cilindros desarrolla unos 800 CV, lo que combinado con el peso de solo 1.156 kilogramos, deriva en una relación peso-potencia mayor que la de la mayoría de los superdeportivos modernos: 1,44 kg/CV. Por poner un ejemplo, un Ferrari 812 Superfast consigue una relación de 2,13 kg/CV.

1966 Shelby Cobra 427 Super Snake CSX 3015 Carroll Shelby (2)

Este AC Cobra en particular comenzó como un modelo de competición 427 de fábrica, uno de los 23 construidos en 1965, antes de convertirse en un Super Snake en 1966

Después de ser propiedad de Shelby durante varias décadas, el deportivo fue comprado por el compositor Jimmy Webb en 1970, con quien estuvo durante más de 20 años antes de que fuese confiscado y subastado por el Servicio de Impuestos Internos del país (el equivalente a Hacienda a este lado del charco). Desde entonces, este pequeño pero matón ha pasado por las manos de varios coleccionistas y podría convertirse en el coche de Shelby más cotizado de la historia, con una previsión de venta que oscile entre 5 y 8 millones de dólares.

“El CSX 3015 es, posiblemente, uno de los deportivos estadounidenses más emblemáticos e importantes jamás construidos”, manifestó Craig Jackson, presidente y director ejecutivo de Barrett-Jackson. “En 1968, Road & Track lo definió como ‘la cobra para acabar con todas las cobras’, y cumplió con creces. Cuando cruzó nuestra cuadra por primera vez en 2007, Carroll estaba allí y contó la historia de cómo lo detuvo la Patrulla de Carreteras de Nevada a 190 mph [306 km/h]”. Desde luego, una locura para una carcasa de metal de los años 60.

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Para gestionar la ingente cantidad de potencia del motor V8, el AC Cobra 427 Super Snake vio sustituida la caja de cambios manual de cuatro relaciones por una automática de tres convenientemente reforzada

“Su venta terminó estableciendo un nuevo récord mundial para cualquier vehículo Shelby vendido en una subasta”, añadió Jackson. “Carroll solía decir, ‘haz historia, luego repítela’, y eso es exactamente lo que esperamos hacer nuevamente. Este coche fue verdaderamente ‘el Cobra de Carroll’ y, junto con otras máquinas igualmente increíbles que se venden de esta colección privada, hará historia entre los coches de colección el próximo mes”. Ya en 2007 cambió de manos por 5,5 millones de dólares, y en 2015 por 5,1 millones de dólares.

Lógicamente, el único AC Cobra 427 Super Snake tiene que lucir en un estado notablemente original, con muchas piezas codificadas por fecha, incluido el bloque del motor, las pinzas de freno de competición, el enfriador de aceite y las bombas de combustible, o los tubos de escape laterales. Una gran parte del coche sigue siendo original también, dado que nunca se ha restaurado por completo. Lo único que ha recibido en sus 11 lustros de vida ha sido un proceso de “renovación” para mantenerlo en su estado más puro y prístino.

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Sobre mí

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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