Hoy visitamos el National Motor Museum de Australia

Hoy visitamos el National Motor Museum de Australia

Una gran exposición, pero un poco caótica


Tiempo de lectura: 4 min.

El sector del automóvil, en general, destaca por ser bastante innovador y por tener unas capacidades de investigación y desarrollo enormes. Es cierto que la transformación digital está siendo un poco lenta si lo comparamos, por ejemplo, con el sector del comercio, pero también merece la pena mencionar que se están logrando cosas muy interesantes. Una de ellas ya la estamos viendo: las visitas a los museos dedicados al mundo del motor de forma digital. De hecho, pocos museos en el mundo permiten visitas digitales a sus exposiciones y podríamos considerarlo todo una innovación.

No son pocos los museos que se pueden visitar virtualmente, ya hemos visitado tres museos hasta el momento, el Museo de Lamborghini, que se encuentra en Sant’Agata, en Italia y el Museo de Mazda, en Hiroshima, Japón, así como el Museo Nazionale Dell’Automobile Torino, en Turín, también en Italia. No obstante, para esta ocasión viajamos lejos, muy lejos, para visitar el National Motor Museum, situado en Australia, concretamente en Birdwood, Adelaida. Un museo con una gran cantidad de vehículos expuestos pero que, más que un museo nacional, parece la colección personal de algún aficionado tanto por las instalaciones donde se encuentra, como por su presentación y por los vehículos que componen la exposición.

visita virtual national motor museum australia (4)

Hay vehículos de todo tipo y condición, aunque se nota una clara influencia norteamericana en algunos, como varias unidades “customizadas” y con serigrafías, o bien varios Hot Rod. Como cabe esperar siendo un museo australiano, hay muchas unidades de Holden de casi todas las épocas y que dejan clara su inspiración yankee con un diseño que fácilmente podría pasar por un Chevrolet de la década de los 50. Otros modelos expuestos los conocemos con otro nombre, como el Toyota Tiara, que llegó a Europa como Toyota Corona a mediados de la década de los 60 del cual, por cierto, puedes ver la primera unidad matriculada en la Península Ibérica en las instalaciones de Toyota Kobe Motor, en Madrid.

Escondido, casi sin llamar la atención y junto a un Lincoln Six Tourer de 1919, hay un Renault Two Seater de 1913. Un poco más allá, hacia la izquierda, hay un Hudson Super Six Phaeton de 1925, un Packard 5,26 Sedan de 1927 o un Chevrolet Standard Sedan de 1937. Automóviles de origen norteamericano que desvían la atención de un MG Magnette que parece minúsculo al lado de tanto coche americano. Y así podríamos seguir, destacando cosas como un Austin A30 con una decoración muy “playera” y hippie, un MG TC de 1949, un Volvo P 1800 S, un Aston Martin DBS 6 o un Fiat 130 Coupé, un modelo que también resulta raro de ver en España. Tan raro como el Goggomobil Dart de 1960 que aparece tras una esquina.

Hay que comentar que el Museo Nacional del Motor australiano es un poco caótico, ya que no se aprecia orden en su colocación, todo está un poco “a mogollón” y es un lugar bastante grande en el que se pueden quedar cosas sin ver. Como por ejemplo una sección del museo dedicada al transporte pesado con camiones de todo tipo y condición o lo que parece una línea de montaje sacada de las instalaciones de Holden, donde se puede ver también un pequeño y llamativo Zeta Sports de 1964, que más parece un coche de juguete.

Siguiendo esa línea de montaje, llegamos a una exposición donde se simula una estación de servicio de la década de los 20 que oculta parcialmente un Bugatti Veyron, junto al cual hay un Bugatti Type 35B de 1927. No obstante, aunque la colección es muy completa e interesante, falta un gran protagonista de origen australiano: un Ford Falcon XB GT Coupé de 1973, famoso por su aparición es una película igualmente conocida de un futuro postapocalíptico. Seguramente lo conoceréis mejor por el nombre de Interceptor V8 Pursuit Special, el coche que conduce Mel Gibson en “Mad Max” y que se encuentra en el Auto Museum de Orlando esperando comprador.

Llama poderosamente la atención la cantidad de motocicletas que hay expuestas, con el mismo orden que se muestran los coches: ninguno. Se mezclan años, tipos, motos de calle y competición, dando la sensación de estar un poco apiñadas. No obstante, el material también es bastante bueno con ejemplares de BSA, Jawa, Matchless, Douglas, Indian, Norton, Moto Guzzi… y escondidas entre varias unidades “de campo”, aparecen una Bultaco Lobito y una Montesa Cappra 125. Si no te funciona la navegación incrustada, pincha en este enlace.

COMPARTE
Sobre mí

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba', algo digno de que me cortaran los dedos. Pero hoy me gano un sueldo como redactor, ¡las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores la charla sería de órdago y si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Javier Costas

Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

J.J. López

Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Ignasi Puig

Es curioso que me entusiasme cualquier actividad relacionada con los coches ¿El escribir? Para trasmitir. Trasmitir conocimiento, pasión y sensaciones; hacerte llegar aquello por lo que me vuelvo loco. Súmale que aprendes y ya es una terrible adicción.

Ángel Martínez

Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba', algo digno de que me cortaran los dedos. Pero hoy me gano un sueldo como redactor, ¡las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores la charla sería de órdago y si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia.

J. Rubio

Soy un enamorado del motor en general y de los vehículos clásicos y motocicletas en particular. Dedicado al mundo de la automoción desde hace unos años, disfruto probando toda clase de vehículos y escribiendo mis impresiones y experiencias sobre ellos.

Luis Martínez

Cuando era un niño, no podía pasar una semana sin el nuevo número de mi revista de coches favorita. De adolescente, descubrí que me apasionaba escribir, divulgar y comunicar ideas. Ahora me encuentro dando mis primeros pasos en la profesión que me apasiona de la mano de la afición que ocupó buena parte de mi infancia, toda una suerte que demuestra las vueltas que puede dar la vida.

Javier J. Navarro

Javier es más conocido por hablar de finanzas y economía, pero ha estado obsesionado con los coches desde que sabía pronunciar los nombres de los modelos.