Coche del día: Volkswagen March Hare

Coche del día: Volkswagen March Hare

Un raro kit car para el Escarabajo


Tiempo de lectura: 4 min.

Últimamente estamos rematando las semanas con coches del día extraños, y el de hoy probablemente se lleve la medalla de oro “al que más”. No podemos definirlo como un coche como tal, ya que era un kit car sobre la base del Volkswagen más conocido, el Typ 1 o Beetle, Käfer, Escarabajo, Vocho… Nuestro “coche” de hoy, kit de carrocería o como queráis llamarlo del día es el Volkswagen March Hare.

Empecemos por su nombre, un nombre que nos sonará confuso por estos lares, pero que tiene bastante significado en los países anglosajones: “March Hare” o “liebre de marzo”. Además de ser un personaje que aparece en la obra “Alicia en el País de las Maravillas” de Lewis Carroll, es una expresión que se utiliza mucho en el inglés británico (“loco como una liebre en marzo”), ya que es la época del apogeo del apareamiento de este simpático lepórido. En un español más coloquial, sería como decir “tan cachondo como una liebre en celo”.

Pues este nombre le viene que ni al pelo a nuestro Volkswagen, ya que era un loco kit de carrocería que se diseñó para su Escarabajo clásico. Estos kits eran fabricados por Pegasus Design, una empresa localizada en Arlington, Virginia (EEUU). Su eslogan para vender estos kits era el de “estilo de champán a precio de cerveza”.

Volkswagen Pegasus March Hare 2

No tuvieron mucho éxito, porque ni el estilo era el de champán ni el precio de cerveza… más bien el símil podría ser el de las “pócimas” que hacen muchos niños cuando se aburren en una comida familiar (mezclando diversas bebidas) y se decidieran por venderlas a precio de Vega Sicilia.

Bromas aparte, estos kits que datan de los años 70 eran fabricados utilizando resina ignífuga y eran acoplados sobre chasis de escarabajos de los años 60. Pegasus Design se jactaba de hacer uno de los kits más resistentes del mercado, cosa que ni podemos confirmar ni desmentir. Durante mucho tiempo el Beetle fue uno de los coches más económicos en Estados Unidos, así que la base era barata y abundante.

Su estética era difícil de digerir, pero con el característico perfil en forma de cuña que todo deportivo o intento de deportivo debía tener en esa época -sí, os vamos a acabar aburriendo con este tipo de perfiles, pero era lo que se estilaba en los 70-.

Volkswagen Pegasus March Hare 5

Y era difícil de digerir porque tenía unas proporciones complicadas: era estrecho, bajito, con un añadido en plástico negro sobre el pilar B -que recuerda al que llevan los autobuses urbanos de doble plataforma entre una plataforma y otra-, unas ventanillas delanteras partidas con un tamaño más propio del de un monovolumen, pareciendo las traseras sacadas de una cápsula espacial de la NASA. Todas, a excepción del parabrisas delantero, eran de plexiglás.

Los únicos elementos normales de este engendro March Hare eran sus pilotos traseros, tomados directamente de un Mustang de esa década, así como su tapón de combustible, cortesía de Mopar. Como único nexo de unión con el Escarabajo, sus faros delanteros. Uno de sus aspectos más característicos y positivos -por decir algo-, eran sus puertas en forma de alas de gaviota y su lateral con una trasera propia de un shooting brake.

Bajo esta carrocería, el chasis acortado con respecto al original, suspensiones y dirección, tomados directamente de un Escarabajo de los 60, mientras que el motor que le daba vida, también lo era de un Escarabajo, pero algo posterior: el de un 1302 de la década de los 70 de 1,6 litros, cuatro cilindros en disposición bóxer y refrigerado por aire, que entregaba unos 50 CV. Con su bajo peso en torno a 800 kg, y sin ser un cohete, no debía de moverse mal del todo.

Si te quieres hacer con uno, lo vas a tener muy complicado. No se sabe a ciencia cierta cuántas unidades siguen vivas, pero, se tiene la pista de una unidad completa que se comercializaba hace dos años por unos 10.000 euros en EEUU y de un kit de carrocería del que desconocemos el precio. Si te gusta que te miren y tienes el gusto atrofiado diferente, este puede ser tu coche.

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Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico industrial de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir ;)

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