Coche del día: Opel Corsa 1.4 SRI (C)

Coche del día: Opel Corsa 1.4 SRI (C)

Una buena opción como primer coche o como segundo vehículo de familia


Tiempo de lectura: 5 min.

El Opel Corsa 1.4 SRI llegó a los concesionarios con un marcado espíritu juvenil, pero con ciertas reminiscencias del pasado. Su segundo apellido era un claro guiño a la primera versión deportiva del modelo de mediados de los 80, que se llamaba SR. La “I” se añadió en esta versión por el nuevo sistema de alimentación, es decir, por inyección electrónica.

Con el Opel Corsa la marca del rayo rompió la norma de cambiar algunas denominaciones de algunos de sus modelos que marcaron una época, como el Senator, Monza o Manta. El Corsa siempre ha mantenido el nombre que figuraba en su partida de nacimiento, experimentando unas veces restylings y otras una transformación total, como sucedió en este caso.

Este modelo cumplía con dos requisitos fundamentales para atraer al público joven como clientela preferente: un precio muy competitivo y un coche cómodo para sus contenidas dimensiones. Con un propulsor 1.4 de 90 CV se mostraba fácil de conducir por las calles de la ciudad. Además, resultaba bonito, venía bien equipado y se podían realizar viajes largos con un nivel aceptable de comodidad.

Opel Corsa 2000

Su interior estaba muy bien aprovechado para sus dimensiones exteriores (3.817 mm de largo, 1.646 mm de ancho y 1.420 mm de alto), donde dos adultos podían ir con cierta comodidad. Se ofrecía con carrocería de tres y cinco puertas, lo que le daba un plus de versatilidad. El maletero ofrecía una capacidad de 260 litros, valor bastante decente para su pequeño tamaño.

Los acabados eran bastante más que aceptables y acordes con el espíritu juvenil que se le imprimió al coche en su conjunto. Los asientos delanteros sujetaban muy bien a los ocupantes cuando el trazado de la vía provocaba los movimientos lógicos de la carrocería. Esta última carecía de las molduras laterales de protección habituales en la tercera generación del Corsa.

El equipamiento de serie era bastante abundante, como airbags frontales de conductor y pasajero, dirección asistida, volante con ajuste vertical, cierre centralizado, elevalunas eléctricos delanteros o mando de apertura y cierre a distancia. El ABS también venía de serie.

Motor Opel 1.4 ECOTEC

Motor Opel 1.4 ECOTEC

Las opciones más interesantes eran el climatizador, el airbag lateral delantero y el de cabeza delantero. El equipo de sonido era opcional, que incluía radiocasete y cargador de CD; al menos los seis altavoces venían de serie. El navegador era también opcional. No tenía la mejor relación precio/equipamiento del segmento, pero era de los más económicos.

El motor llevaba un bloque de cuatro cilindros en posición delantera longitudinal. Su cilindrada era de 1.389 cm3, con cuatro válvulas por cilindro, dos árboles de levas en la culata y con alimentación por inyección indirecta. Generaba una potencia máxima de 90 CV a 6.000 RPM, y un par máximo de 125 Nm a 4.000 RPM. Esta caballería se transmitía a las ruedas delanteras a través de una caja de cambios manual de cinco velocidades. El mismo motor se usó para la versión automática Easytronic.

Sus prestaciones eran más que aceptables, con una velocidad máxima de 180 km/h y 0 a 100 km/h desde parado en 11,5 segundos. Los consumos homologados según ciclo NEDC eran de 5,7 l/100 km por carretera, 9,8 l/100 km por ciudad y de 7,2 l/100 km de media. La realidad era que le costaba mucho trabajo superar los 150 km/h, por lo que los adelantamientos y recuperaciones se veían lastrados por la baja cilindrada del motor.

Opel Corsa 3p 2000 2

El esquema de las suspensiones era de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, con sus correspondientes muelles helicoidales y amortiguadores telescópicos. La barra estabilizadora solo estaba presente en el eje delantero.

Eran de las principales virtudes del coche, ofreciendo un comportamiento noble gracias a unos amortiguadores con un tarado bastante duro. Esto lo hacía eficaz en carreteras reviradas, con un comportamiento apenas subvirador, aunque los desplazamientos por autopista/autovía resultaban algo incómodos.

Su hábitat natural era la ciudad, donde el motor movía al coche en las marchas cortas con agilidad. La dirección asistida eléctrica era muy agradable de utilizar, a lo que acompañaba un uso sumamente agradable del cambio y tacto de los pedales con el mismo agrado de utilización. Gracias a su pequeño tamaño se movía con una agilidad y soltura envidiables pudiéndose aparcar en cualquier hueco.

Por carreteras de montaña se notaba la falta de fuerza en bajos, algo habitual en motores multiválvulas de cilindradas pequeña. Por estos dos motivos era necesario recurrir con frecuencia a la palanca de cambios y mantener la aguja del cuentavueltas cerca de la zona roja para obtener una respuesta satisfactoria. Ello se traducía en unos consumos algo elevados en este tipo de vías.

Respecto a los frenos, se contentaba con discos ventilados delante de 260 mm de diámetro y tambores de 200 mm en el eje trasero; estos eran muy eficaces, mostrando síntomas de fatiga solo cuando hacíamos conducción racing. El motor no resultaba especialmente ruidoso, aunque no le hubiese venido nada mal algo más de material insonorizante, pues el ruido aerodinámico se colaba con claridad en el habitáculo a partir de los 120 km/h.

En definitiva, este Opel Corsa 1.4 SRI era un coche bien equipado, de dimensiones contenidas, atractivo a la vista y con una mecánica que, si bien se movía como pez en el agua en la urbe, también podías afrontar viajes largos con cierta comodidad. Y por supuesto no olvidar la versatilidad de sus dos carrocerías, de tres y cinco puertas, y su precio competitivo, poco más de 16.000 euros de hoy, aspectos muy valorados por su potencial clientela joven.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Soy Elena Lebrón, una joven periodista que desde los 16 años bucea entre grasa y aceite. A los 20, tuve un grave accidente de moto y entendí que faltaban mujeres que hablaran de velocidad y seguridad, y sobre todo mujeres que aportaran información útil y diferente sobre el motor. El motor siempre ha sido una cosa de hombres y las mujeres también tenemos mucho que decir así que toca gritar bien alto : ¡Gas amigas!