Coche del día: Mercedes-Benz CLK 55 AMG DTM (C209/A209)

Coche del día: Mercedes-Benz CLK 55 AMG DTM (C209/A209)

Una bestia por fuera y por dentro disfrutable fuera del circuito


Tiempo de lectura: 6 min.

El Mercedes-Benz CLK 55 AMG DTM fue una versión extrema que Mercedes-Benz introdujo en el mercado a modo de edición limitada para celebrar el dominio del CLK en el DTM (Deutsche Tourenwagen Masters) y concretamente con la obtención del título en 2003, de mano de Bernd Schneider.

La división de automovilismo independiente de Mercedes-Benz AMG HWA, responsable del desarrollo de los coches de competición de la marca, fue la encargada de desarrollar esta increíble máquina en su versión de calle. El coche abandonó el aspecto “convencional” de los AMG normales y adoptó una carrocería totalmente nueva y redimensionada, realizada en polímeros y reforzada con fibra de carbono, inspirada en su hermano de competición en el DTM.

También se le incorporó un difusor delantero y un alerón trasero realizado en el mismo material. Los pasos de rueda ensanchados perfilaban su silueta, que encajaban perfectamente con su silueta de coupé deportivo. Los pasos de rueda traseros contaban con tomas de ventilación procedentes de las unidades de competición.

La fibra de carbono se utilizó ampliamente en piezas como los asientos -tipo baquets-, los paneles y los tiradores de las puertas, y en otros elementos menores de forma total o parcial. El volante no era el del Mercedes-Benz CLK, pero no se utilizó la fibra de carbono, aunque estaba recubierto por tejido Alaántara.

Los asientos traseros se retiraron, pero se volvieron a recuperar en la versión descapotable del 2006, incluyendo un sistema de navegación y unos asientos delanteros con respaldos más delgados para dar unos centímetros extra a los pasajeros traseros. En báscula marcaba 1.742 kg.

Los ingenieros eligieron como propulsor un V8 de 5,4 litros (M113K) sobrealimentado que se utilizaba en los modelos Mercedes-Benz E 55, S 55 y SL 55, al que sometieron a una profunda transformación, sustituyendo elementos por otros procedentes de sus unidades de competición. Esto incluía un cárter reforzado, pistones forjados, levas con un perfil más agresivo, culatas mejoradas o un compresor volumétrico doble Eaton con un régimen de giro más alto.

Mercedes Benz CLK 55 AMG DTM Coupe 5

Mercedes-Benz CLK 55 AMG DTM Coupé (C209)

Esta versión de calle de la  versión de competición del CLK en la competición alemana DTM era una verdadera bestia por aspecto y prestaciones, pero al mismo tiempo fácil de conducir fuera del circuito

Para asegurarse de que la temperatura de funcionamiento fuese la óptima en todo momento se renovó el sistema de refrigeración, mientras que el sistema de escape se modificó para una evacuación de gases más rápida a través de un nuevo sistema de alto flujo. Algo que llamaba la atención al levantar el capó era la presencia de fibra de carbono, confirmando que nos encontrábamos frente a la preparación de este V8 (M113K) más potente jamás creada.

Este monstruo mecánico desarrollaba 590 CV de potencia a 6.000 RPM y 800 Nm de par a 3.500 RPM, cifras que hoy resultan todavía impresionantes. También resultan impresionantes sus prestaciones, pues era capaz de alcanzar las 60 mph (97 km/h) desde parado en 3,8 segundos, y una velocidad máxima (limitada electrónicamente) de 320 km/h. El Ferrari F430, también con un V8, alcanzaba los 97 km/h en 3,6 segundos y una velocidad máxima de 315 km/h.

Esta ingente caballería se transmitía al eje trasero mediante una caja de cambios automática 5G-Tronic procedente del modelo estándar, CLK 55, debidamente reforzada y mejorada. Para aquellos conductores que gustaban de llevar un mayor control del binomio motor/caja de cambios existía la opción de unas levas situadas detrás del volante, solidarias con él. Contaba con la ayuda de un control electrónico de tracción y ESP. Su rugido es como una banda sonora repleta de sonidos graves y profundos, incitando a la conducción extrema.

Mercedes Benz CLK 55 AMG DTM Coupe 2

Mercedes-Benz CLK 55 AMG DTM Coupé (C209)

Se le instalaron unos conjuntos de muelles con los amortiguadores dentro (coilovers) ajustables en altura, así como una dirección rediseñada. Se ensancharon las vías y los silentblock de serie se sustituyeron por otros más robustos, igualmente de goma.

Su diferencial de deslizamiento limitado incorporaba su propio sistema de refrigeración. El equipo de frenos se encomendó a unos discos ventilados junto a unas pinzas de alto rendimiento AMG con seis pistones en las ruedas delanteras y cuatro en las traseras, refrigeradas por unos conductos de fibra de carbono.

A pesar de la profusión de fibra de carbono en báscula marcaba 1.742 kg, valor que no era ningún lastre para los 590 CV de potencia y 800 Nm de par, suficientes para alcanzar los 320 km/h autolimitados y los 100 km/h desde parado en 3,8 segundos

En cuanto a su calzado, llevaba zapatos de diferentes medidas. Delante contaba con neumáticos de medidas 225/35 en llantas de 19 pulgadas y detrás gomas de medidas 285/30 en llantas de 20 pulgadas. La combinación de las duras suspensiones con los frenos ventilados y barras estabilizadoras, junto al buen calzado se tradujeron en un comportamiento dinámico excepcional y una facilidad de conducción fuera del circuito.

Mercedes Benz CLK 55 AMG DTM Cabrio

Mercedes-Benz CLK 55 AMG DTM Cabrio (A209)

Se hizo muy poca publicidad del modelo en sus dos versiones, coupé y descapotable. Se produjeron 100 unidades del coupé y 80 del descapotable. De las 100 unidades coupé, 40 de ellas llevaban el volante a la derecha.

No bastaba con tener la pasta ahorrada para comprarlo -unos 294.000-342.000 euros de hoy-, tenías que ser seleccionado e invitado por Mercedes-Benz para tener la opción de comprar uno. Hubo clientes tan ilustres como los pilotos de F1 Kimi Räikkönen, Jenson Button o Takuma Sato.

Muchas unidades acabaron en garajes de coleccionistas privados, y rara vez cambiaron de manos. Cuando lo hacían se revalorizaban hasta alcanzar unos precios entre 294.000-378.000 dólares de hoy. Después de 17 años el Mercedes-Benz CLK 55 DTM AMG sigue siento uno de los mejores vehículos de alto rendimiento jamás fabricados por la división de competición de la marca de la estrella. Era y es uno de los símbolos de la ingeniería alemana en su máxima expresión, siendo el germen del futuro McLaren SLR.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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