Coche del día: Jaguar 420/Daimler Sovereign

Coche del día: Jaguar 420/Daimler Sovereign

Más lujo y confort que deportividad


Tiempo de lectura: 4 min.

El coche de hoy, el Jaguar 420/Daimler Sovereign, llevaba una doble nomenclatura, y tiene su explicación. En la década de los 60 Jaguar ofrecía a sus clientes una variedad de berlinas distintas entre sí, basadas en su motor de seis cilindros en línea y doble árbol de levas en culata. Una cantidad de estas berlinas se comercializaron con el nombre de Daimler, pero con leves diferencias de terminación. En 1960 Jaguar se hizo cargo de Daimler, que por entonces pertenecía al grupo británico BSA (Birmingham Small Arms), el cual a su vez compró Daimler en 1910 pagando con acciones de la propia BSA.

A causa de esta compra de Daimler por parte de Jaguar, la primera perdió una parte de su carácter y personalidad. Durante un tiempo siguió fabricando modelos propios, como el Majestic Major, con motor 4.5 V8 de 220 CV, pero con la carrocería del Jaguar Mk. II. Posteriormente empezaron a utilizar mecánicas de Jaguar, o directamente modelos de Jaguar, pero más completitos de equipamiento (aire acondicionado y llantas de radios), como nuestra segunda versión del coche de hoy, el Daimler Sovereign.

En 1966 se presentó en el Salón de Londres el Jaguar 420, inspirado en el S Type, y al poco tiempo Daimler lo presentaba como el Sovereign, el cual era casi un clon del Jaguar. El Sovereign tomó el frontal del Jaguar Mk. X, y la trasera era casi idéntica a la del 420, pero más ancha. De hecho, el modelo de Daimler parecía un Mk. X a escala, ligeramente más pequeño.

Jaguar 420 Interior

Jaguar 420

Los modelos de Daimler -que era un fabricante de automóviles inglés, no alemán- se diferenciaban de los Jaguar en sus acabados interiores, más cuidados, en el emblema y en la maneta de apertura del maletero

Los cambios experimentados en su interior se debieron más a cuestiones de seguridad en caso de accidente, más que por estética. Se realizaron cambios en la ubicación de algunos instrumentos, así como algunos materiales utilizados, o unos asientos de nuevo diseño.

El propulsor utilizado fue el nuevo seis cilindros en línea de 4,2 litros aparecido en el E Type y el Mk. X en 1964. Tenía un rendimiento ligeramente inferior que el utilizado por sus hermanos, sustituyendo los tres carburadores SU por dos SU8, disminuyendo su rendimiento desde los 265 CV a los 245-248 CV a 5.500 RPM, dependiendo del catálogo. El par motor alcanzaba los 383 Nm a 3.750 RPM. Ello implicó la pérdida de la culata Straight-Port, pero ganó capacidad de respuesta a bajo régimen, una mayor suavidad de mantenimiento y una puesta a punto de la carburación más sencilla.

Se podía encontrar bien con caja de cambios manual de cinco velocidades, bien con caja automática Borg-Warner de tres relaciones, estando dotada esta última de una suavidad de marcha encomiable, aunque algo lenta en los cambios. Su desarrollo en tercera velocidad, de 36,5 km/h a 1.000 RPM, y su gran cantidad de par desde bajo régimen, permitía al vehículo moverse con soltura en esta velocidad. Al mismo tiempo se podía rodar a alta velocidad sin hacer sufrir al motor, pues a 3.500 RPM rodaba a 128 km/h. Oficialmente se acercaba a los 200 km/h, pero no era necesario forzarlo al límite, corriendo el riego de romper la mecánica.

Era un vehículo claramente enfocado al confort, donde la conjunción suspensión / neumáticos / caja de cambios procuraba una conducción tranquila

La suspensión era independiente en los dos ejes, a diferencia del eje trasero rígido que llevaba su hermano, el Mk. II, lo que añadía un agarre adicional a la calzada. Sus tarados eran suaves, por lo que la inclinación de la carrocería en las curvas era evidente, fenómeno amplificado pro el alto perfil de su neumáticos. Los frenos eran de discos macizos en ambos ejes.

Como colofón a esta oda al confort, la caja de cambios automática casaba perfectamente con la naturaleza del coche, al igual que la dirección asistida, dotada de asistencia variable, con mayor dureza, menos asistencia y muy precisa a ritmo rápido.

A finales de 1968 se sustituyó por el Jaguar XJ6, con su correspondiente versión Daimler. La producción del Jaguar 420 terminó en septiembre de 1968, aunque se enviaron kits para montaje (CKD) en Sudáfrica hasta noviembre de ese año. El Daimler Sovereign se dejó de producir en julio de 1969. La producción total fue de 10.236 unidades del 420 y 5.824 del Sovereign.

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Sobre mí

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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