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Coche del día: Fiat Cinquecento

El utilitario de todos los días

Coche del día: Fiat Cinquecento

La andadura del Fiat Cinquecento comenzó en 1991, cuando la Fabrica Italiana de Automóviles de Turín se dispuso a reeditar uno de sus mayores clásicos de todos los tiempos: el Fiat 500 de 1957. Esta vez el nombre del modelo se escribiría con letras y no con guarismos.

Cuando el Cinquecento vio la luz habían pasado 34 años desde que se presentó el 500 original y en esas tres décadas y media el concepto de automóvil había cambiado enormemente. El 500 original fue un coche pensado para poner en marcha un país y motorizar a toda una nueva clase media que empezaba a emerger en Italia.

Con el Fiat Cinquecento se mantenía la idea de ofrecer un coche minúsculo y asequible para todos, pero en esta ocasión su cometido fue el de ser el segundo vehículo de muchas familias. Un coche sencillo, barato, pequeño, que pudieras aparcar en cualquier sitio sin miedo a que te lo rallaran. Muchas veces fue encasillado como coche para las mujeres de la casa, que por aquel entonces también buscaban su cuota de libertad y autonomía respecto a sus maridos; y qué mejor forma de adquirirla que con un vehículo propio.

Fiat Cinquecento 2

Dentro de la matriz italiana, el Fiat Cinquecento vino a sustituir al Fiat 126, que era el coche urbano que ofrecían en Turín hasta la fecha, un concepto vetusto y obsoleto en muchos aspectos ya que databa de 1972 y que contaba con una configuración «todo atrás», al estilo de la vieja escuela europea.

El Cinquecento entraba de lleno en la modernidad con un motor delantero transversal y tracción delantera. El diseño se focalizó en ofrecer el máximo espacio interior en tan solo 3,23 metros de longitud y 1,45 metros de ancho. Y de hecho lo consiguió con creces, ya que podía albergar a cinco adultos en su interior y aun quedaba espacio para 157 litros de maletero.

La mecánica base era todo un clásico de la casa italiana: el bloque tetracilíndrico de 903 cc -899 en los últimos años- que estrenó el Fiat 127 en 1972. En esta ocasión contaba con un moderno sistema de inyección electrónica monopunto firmado por Magneti Marelli y catalizador, lo cual hacía que la potencia finalmente se quedase en 41 CV respecto a los 47 que erogaba en sus antecesores a carburación.

Fiat Cinquecento 700

Fiat Cinquecento 700

Con un 0-100 km/h en algo más de 18 segundos y una velocidad punta que no llegaba a 140 km/h era un coche pensado principalmente para ciudad y para gente sin prisas, ya que las prestaciones eran muy modestas.

En algunos mercados más… emergentes, como el español o el polaco, también se ofreció un motor de acceso más económico, bicilíndrico y de 705 cc, aprovechando su menor fiscalidad. Esta mecánica contaba con un carburador electrónico, caja de cambios de cuatro velocidades y una potencia máxima de 28 CV.

La calidad de construcción era más bien justita, ahondando en esa idea de coche barato de usar durante unos pocos años y tirar después sin miramientos. Sinceramente, no tenían muy buena vejez y hoy en día es complicado encontrarlos por las calles.

Fiat Cinquecento Sporting interior

Fiat Cinquecento Sporting

En cuanto a equipamiento, se podía elegir entre la austeridad máxima de la versión básica, que por no traer no traía ni radio, hasta las versiones más altas de gama, que venían con una dotación muy completa para tratarse de un coche del segmento A en aquellos años.

También hubo una serie especial llamada Suite Celebración, que contaba con tapicería de cuero, volante y pomo de la palanca de cambios de madera, banqueta trasera abatible 60/40, cierre centralizado, elevalunas eléctricos e incluso aire acondicionado.

En 1994 llegaría la versión más prestacional de la gama, el Fiat Cinquecento Sporting con el motor FIRE 1.1, mucho más moderno y que elevaba la potencia hasta los 54 CV. Hoy en día pueden parecernos cifras de risa, pero teniendo en cuenta que el coche no llegaba a 700 kilos -si prescindía del aire acondicionado- las prestaciones empezaban a ser dignas, con un 0-100 km/h en 13,4 segundos o una velocidad punta de 150 km/h.

Fiat Cinquecento Sporting exterior

Fiat Cinquecento Sporting

Este acabado venía asociado a cuatro colores nuevos más alegres: amarillo, rojo, gris y negro; con la idea de apuntar a un público más juvenil en busca de su primer coche

A nivel dinámico el Cinquecento era bastante discreto. Contaba con suspensión independiente en el tren trasero y un esquema McPherson en el eje delantero, que además, en el caso del acabado Sporting, contaba con una barra estabilizadora de la que carecía la versión de 900 cc. El chasis a su vez no era ningún prodigio en cuanto a rigidez.

En sus últimos años de vida se dotó al modelo de un airbag para el conductor con el fin de cumplir con las cada vez más exigentes normativas de seguridad europea. De todas formas, el coche nunca se diseñó con un ojo puesto en la protección de sus ocupantes, por lo que esto poco aportaba en el apartado de la seguridad. En 1998 llegaría su sucesor, el Fiat Seicento, que en esencia era el mismo coche pero con las esquinas redondeadas y unos interiores algo más trabajados.

El Fiat Cinquecento sirvió para continuar con esa ya larga tradición del fabricante italiano como constructor de pequeños grandes utilitarios ideales para la urbe y como coche de batalla. Después del Seicento Fiat volvería a intentarlo una vez más con el Fiat 500, y este ya sí, fue todo un éxito de masas.

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Sobre mí

Gonzalo Lara Camarón

Ingeniero de software a tiempo completo y apasionado del motor en mis ratos libres. Los coches me gustan desde que tengo memoria, pero fue descubrir las motos y la “enfermedad” fue a peor. Mi sueño es recorrer todos los rincones del mundo sobre dos ruedas.

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Pedro Ivan
Mecánico
Pedro Ivan

Siempre me ha parecido un coche «simpático» y el sporting tenía su encanto, al menos para mí, pero si que es verdad que ver uno a día de hoy es francamente difícil.

Gonzalo Lara
Invitado
Gonzalo Lara

Soy propietario de un Sporting en color amarillo desde hace ya 9 años y es un coche que la gente siempre se alegra al verlo pasar, especialmente los niños. Miles de veces me ha pasado de ir a trabajar, a clase o a hacer la compra con el y que alguien señalase con el dedo mientras sonreia al verlo.

Como diría James May, es uno de esos Happy Car.

Sergioq4
Invitado
Sergioq4

Tiene suspensión trasera independiente?

Pablo Mayo
Editor

Si. Si no recuerdo mal era de rueda tirada.

sergioq4
Invitado
sergioq4

Confirmado https://blog.kevinmace.co.uk/category/fiat-cinquecento-sporting/
Qué lindo! Ya quisieran muchos autos del segmento A, B, y hasta C, tener suspensión trasera independiente.
Cosa que hoy en día con esos esos ejes de torsión (algunos ni de torsión, son directamente ejes rígidos) tienen la misma suspensión que un autito en escala 1:64.
También es cierto que con suspensión independiente atrás, algunos autos viejos tenían peor comportamiento que actuales con esos ejes tan básicos… y problemas de mantenimiento si se mojaban mucho (PSA y Renault con sus barras de torsión, torringtons, etc.)

Pablo Mayo
Editor

Tienes toda la razón, mucho mejor esta suspensión que la de los puentes «H» de torsión actuales, aunque para redondear deberían haberle puesto una barra estabilizadora. Creo recordar que una versión de esta – Weissach- se montaba en el 928.


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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Me gustan los coches desde que tengo uso de razón (o antes). Tras haber conducido más de 400 coches aquí sigo, divulgando y aprendiendo a partes iguales sobre las cuatro ruedas. Vosotros habéis hecho que se convierta en mi pasión.

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Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

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Portador del contagioso virus de los coches desde los once años. Ingeniero en informática, programador de robots y visión artificial que lo piensa todo en coches. Amante del arte, técnica y tecnología en movimiento, esto es, apasionado incondicional del automóvil.

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Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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Soy uno de esos bichos raros a los que les apasiona hablar de coches y se pasaría horas comentando modelos o repasando la historia de la automoción. Pienso que la mayoría de ellos tienen su encanto, desde el deportivo con el que soñamos hasta el utilitario que te encuentras en cualquier esquina.

Adrián Iniesta

Ingeniero electrónico de profesión y amante de los coches por vocación. Dicen que aprendí a leer con las matrículas de los coches y que con 2 años me conocía todas las marcas y modelos. Cualquier cosa que me discutas sobre coches, te la intentaré rebatir.

Miguel A. Ager

Enfermo crónico del motor desde que era pequeño y lector compulsivo de cualquier texto que hable del automóvil. Se rumorea que la primera palabra que aprendió fue "coche".

Javi Martín

Con 20 años no ponía ni una sola tilde y llegaba a cometer faltas como escribir 'hiba'. Algo digno de que me cortaran los dedos. Hoy, me gano un sueldo como redactor. ¡Las vueltas que da la vida! Si me vieran mis profesores del colegio o del instituto la charla sería de órdago. Pero aquí estoy, escribiendo sobre mi pasión donde me dejan. Si hace unos años me dicen que terminaría así, las carcajadas se habrían escuchado hasta en Australia, pero ahora no sabría vivir sin ello.