Coche del día: Fiat Nuova 500

Coche del día: Fiat Nuova 500

Un "gran coche pequeño" que hoy cumple 61 años


Tiempo de lectura: 4 min.

Hoy 4 de julio, aparte de que los estadounidenses celebren su día de la independencia, es el cumpleaños de uno de los coches más carismáticos de todos los tiempos: el Fiat Nuova 500, que nacía un 4 de julio de 1957 como coche urbano asequible para la clase media de Italia. No fue muy bien recibido en sus inicios, pero poco tiempo después se convirtió en un icono de las ciudades italianas.

El Fiat 500 original fue el apodado como “Topolino”, cuyo lema era Piccola grande vettura, y que nació en 1936 a petición del dictador Benito Mussolini, para ofrecer un coche económico a las masas, de manera similar a lo que hizo Adolf Hitler con el Volkswagen Beetle. Estuvo en producción hasta 1948, cuando se planteó su renovación debido a sus bajas ventas.

Desde la Deutsche-Fiat de Weinsberg, llega un diseño a manos de Fiat en Italia, basado en la configuración mecánica del Beetle alemán, pero un poco más pequeño. La casa italiana lo ve con buenos ojos, así que toma su carrocería y configuración mecánica, y añade el motor del antiguo “Topolino”, dando a luz en 1955 al exitoso Fiat 600.

Pero en Fiat pensaron que había hueco en el mercado para un modelo urbano aún más pequeño, por lo que comienzan el desarrollo del Fiat Nuova 500, basándose en el diseño del 600. Se realiza una carrocería ligeramente más pequeña, con estilo sutilmente diferente, y equipando un motor de dos cilindros y cuatro tiempos refrigerado por aire, de 479 cm3, que producía la friolera de 13 CV a 4.000 RPM y 27 Nm de par a 2.500 RPM. Su configuración es la de motor trasero longitudinal, propulsión trasera, con la caja de cambios sobre el eje (transaxle), misma configuración que empleaba el Beetle.

Sus dimensiones eran ligeramente menores a las del Fiat 600, con 2.970 mm de longitud, 1.320 mm de anchura, 1.325 mm de altura y 1.840 mm de batalla, siendo una configuración que hoy llamaríamos 2+2, con un ínfimo hueco en el frontal, por lo que los asientos traseros hacían las veces de maletero.

Al motor se le unía una caja de cuatro velocidades, para llegar a una velocidad máxima de 85 km/h. No es un motor muy potente, pero el pequeño cinquecento era muy ligero, tan solo pesaba 455 kg, por lo que moverse con soltura por la ciudad no era un problema. Puesto que la velocidad no era muy alta y pesaba poco, le bastaba con equipar frenos de tambor en las cuatro ruedas para detenerse sin problemas. Como curiosidad, la aerodinámica de esta “pelotilla” no era muy buena, pues tenía un Cx de 0,55.

Como decíamos, tuvo un inicio difícil, pues su precio de 490.000 liras, el equivalente a unos 7.300 euros de hoy en día, era bastante caro para lo que ofrecía, pues el precio del Fiat 600 que ofrecía algo más, estaba muy cerca, costando 590.000 liras, unos 8.800 euros de hoy en día. Así la marca, para aumentar las ventas, pocos meses después en el Salón de Turín de Noviembre, rebajó el precio a 465.000 liras -6.900 euros de hoy-, y aumentó la potencia del motor a 15 CV, con lo que finalmente consiguió el favor del público, convirtiéndose en un éxito de ventas que llegaría hasta 1960.

Después hubo diferentes versiones que duraron hasta 1972, como el 500D, 500F o 500L. Hasta que en 2007 la marca italiana lo hizo resurgir completamente renovado, también el 4 de julio, pero manteniendo el icónico nombre de Fiat 500. El éxito de esta versión neo-retro fue espectacular, sumando un aumento de ventas muy notable para la marca: más de dos millones de unidades. Desde luego, el modelo ha sido de suma importancia para la casa italiana en el pasado, convirtiéndose en un icono, y llegando a ser hoy en día el pilar sobre el que pivota toda la marca Fiat. Qué sería de Fiat sin el 500.

Si te has quedado con ganas de más Nuova 500, no te pierdas el homenaje que le hicimos justo el año pasado.

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Sobre mí

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

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