Coche del día: Ferrari F355 Challenge

Coche del día: Ferrari F355 Challenge

Esta versión para carreras fue el segundo modelo usado en la copa monomarca con la que Ferrari agitó los circuitos


Tiempo de lectura: 4 min.

Sin duda uno de los cavallinos más determinantes en las últimas décadas ha sido el F355. Ágil, veloz y encuadrado en la mejor tradición de los modelos con motor central este V8 resultó protagonista de la copa de la marca desde 1995 hasta el 2001 con el Ferrari F355 Challenge. La variante de carreras del modelo, responsable de sustituir al 348 tras los dos primeros años de este trofeo. Centrada en ofrecer un calendario de carreras a los clientes-piloto y sus escuderías, disputándose desde 1993 en Europa para establecer también series en América y Japón poco después.

Una competición en la que destaca la elección de las berlinetta V8 como modelos de referencia en vez de los grandes GT V12 definitorios para Ferrari, siendo una apuesta por dar aún más visibilidad a esta exitosa saga en la que destaca el Ferrari F355. Presentado en mayo de 1994, este continuador de los 308, 328 y 348 fue diseñado con el mítico Dino 246 GT de los sesenta en mente. De esta manera se incidía en su carácter de modelo de acceso, pero ante todo se priorizaba la ligereza y rapidez de respuestas al servicio de una conducción deportiva y espartana sin renunciar a un habitáculo apropiado para viajar con ciertas comodidades.

Por ello se incorporó un sistema de amortiguadores regulados de forma electrónica, dirección asistida y airbag en el puesto del conductor. Haciendo así del Ferrari F355 un modelo donde la celebración de la conducción deportiva en el sentido más ligero y fibroso que la marca italiana podía ofrecer no reñía con la incorporación de ciertos elementos tecnológicos de última generación. No obstante, como buen producto de Maranello el protagonista indiscutible fue su motor. Un magnífico V8 desarrollado a partir de la experiencia en F1 capaz de entregar 370 CV a 8250 rpm.

Con la Ferrari Challenge se creó una copa monomarca con la cual los clientes de Ferrari dotados de más ambición por los circuitos podían acceder al mundo de las carreras

Ferrari F355 Challenge, definido por su motor

Cuando a comienzos de los setenta Ferrari asentó la saga de los V8 no pocos la miraron con ojos algo despectivos. Algo en cierta medida comprensible, pues el propio Enzo Ferrari se encargó durante los cincuenta y sesenta de avergonzar a cualquier modelo que no contase con un V12 anclado al chasis. Sin embargo, el empuje de Mauro Forghieri y otros jóvenes ingenieros desde el departamento de competición fueron cambiando la idea del Commendatore respecto a la posición central del motor y la posibilidad de montar menos cilindros.

Así las cosas, cuando en 1964 fue presentado el 250 LM ya se abría la puerta al motor trasero. Una vía por la que posteriormente entraron los V6 llegando a producción con el Dino 246. Una berlinetta definitoria para la marca de Maranello, aunque la lanzase bajo una denominación comercial diferente a Ferrari dejando para esta última el privilegio de los V12. Llegados a este punto se abría el camino para la dignificación de los pequeños Ferrari de acceso a la gama, los cuales evolucionaron tanto que con el F355 ya nadie podía contradecir su existencia al superar en tiempos a modelos V12 como el 512 TR en la pista de Fiorano.

Todo ello gracias a la excelente progresión de sus motores V8. Un trabajo que en el Ferrari F355 presenta un hito remarcable gracias a su bloque de 3,5 litros equipado con cuatro árboles de levas en cabeza y cinco válvulas por cilindro. Alegre a la hora de subir de vueltas para interpretar así una de las mejores sinfonías que cualquier Ferrari haya interpretado en un circuito, lo cual es aún más notorio en el caso del F355 Challenge debido a sus modificaciones en el escape. No obstante, en lo referido al motor éste era escrupulosamente el de serie. Llegando a venir sellado para evitar la tentación de intervenir con elementos ajenos a la reglamentación de la copa monomarca.

ferrari f355 challenge (1)

Las modificaciones respecto al modelo calle eran pocas. No obstante, el F355 ya resultaba bastante vibrante de por sí gracias a un V8 alegre en vueltas desarrollado a partir de la experiencia en F1

Respecto a las suspensiones, éstas sí podían recibir reglajes a discreción libremente escogidos por la escudería correspondiente. La cual también manejaba un equipo de frenos mejorado respecto al modelo de calle – con unos Brembo de 14 pulgadas -, llantas de magnesio, elementos aerodinámicos para circuitos que así lo requiriesen y la habitual jaula antivuelco propia de las carreras. Todo ello para convertir al F355 en una efectiva máquina de competición protagonista de la Ferrari Challenge hasta sus sustitución en 2001 por el F360.

Galería de fotos

COMPARTE
Sobre mí

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

COMENTARIOS

avatar
2000
 
smilegrinwinkmrgreenneutraltwistedarrowshockunamusedcooleviloopsrazzrollcryeeklolmadsadexclamationquestionideahmmbegwhewchucklesillyenvyshutmouth
Foto
 
 
 
  Suscribir  
Notificar de


NUESTRO EQUIPO

Pablo Mayo

Ingeniero de profesión, la mayor pasión de mi vida son los coches desde que era un chaval. El olor a aceite, gasolina, neumático...hace que todos mis sentidos despierten. Ahora embarcado en esta nueva aventura, espero que llegue a buen puerto con vuestra ayuda. Gracias por estar ahí.

Luis Blázquez

Aficionado al mundo del motor desde que fui concebido. Aprendí a leer con revistas de coches y, desde entonces, soy un completo enamorado de la gasolina. Como no se nace sabiendo todo, cada día es importante aprender algo nuevo y así ampliar los conocimientos. Este mundillo tiene mucho que ofrecer, al igual que un servidor a vosotros los lectores.

Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

Javi Martín

Si me preguntas de donde viene mi afición por el motor, no sabría responder. Siempre ha estado ahí, aunque soy el único de la familia al que le gusta este mundillo. Mi padre trabajó como delineante en una empresa metalúrgica con mucha producción de piezas de automóviles, pero nunca hubo una pasión como la que puedo tener yo. Actualmente estoy escribiendo un libro para la editorial Larousse sobre la historia del SEAT 600, que se publicará en 2022, y también escribo para Car and Driver España.

Miguel Sánchez

Todo vehículo tiene al menos dos vidas. Así, normalmente pensamos en aquella donde disfrutamos de sus cualidades. Aquella en la que nos hace felices o nos sirve fielmente para un simple propósito práctico. Sin embargo, antes ha habido toda una fase de diseño en la que la ingeniería y la planificación financiera se han conjugado para hacerlo posible. Como redactor, es ésta la fase que analizo. Porque sólo podemos disfrutar completamente de algo comprendiendo de dónde proviene.

Jaime Peralta

Me llamo Jaime Peralta Sánchez y soy estudiante de Comunicación audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.