Coche del día: Chevrolet Corvette ZR-1 (C4)

Coche del día: Chevrolet Corvette ZR-1 (C4)

El rey de la colina ("The king of the hill")


Tiempo de lectura: 8 min.

El apellido ZR-1 tiene un gran significado para todos aquellos que adoran e incluso admiran a este modelo. El nombre Chevrolet Corvette ZR-1 tardó 18 años en despertar de su hibernación y dar vida a la versión más avanzada técnicamente y explosiva de la generación C4, producida en el período 1984-1996. Hagamos un breve repaso histórico de estas famosas siglas, no estando presentes en todas las generaciones del Corvette.

Los fabricantes estadounidenses ofrecían en ciertos modelos uno de acceso, al que le podías añadir diferentes paquetes tanto mecánicos como de equipamiento. A nivel mecánico ofrecían un abanico de distintos motores y cajas de cambios, mientras a nivel de equipamiento, en el caso concreto de los ZR-1, añadían los asientos de regulación electrónica de cuero, el equipo de música BOSE o el sensor de presión de neumáticos.

Este pack deportivo (ZR-1 Package) apareció por primera vez en la tercera generación, Corvette Stingray (C3), allá por el año 1970, y solo se dispuso de él hasta 1972. Su protagonista indiscutible era su poderoso motor LT1 Small Block (bloque pequeño), que erogaba más de 370 CV y que era una versión aligerada del inmenso V8 427 L88, un Big Block (bloque grande) desarrollado por la marca para competir.

1970 Chevrolet Corvette Stingray ZR 1 3

1970 Chevrolet Corvette Stingray ZR-1 (C3)

El ZR-1 Package de aquella época, como su nombre indica, era un paquete mecánico que incluía el motor LT1, que partía del L88 con modificaciones de calado, como una transmisión reforzada de cuatro velocidades en vez de la estándar de tres, un nuevo y más potente equipo de frenos, suspensión deportiva con barra estabilizadora incluida y un nuevo radiador de aluminio.

Ya de vuelta a nuestro protagonista, avanzamos en la línea temporal hasta 1990, momento en el que Chevrolet decide sacar del olvido el concepto ZR-1 y dar brillo a la versión más avanzada y potente del Corvette. El fabricante estadounidense contó con la colaboración de Lotus, adquirida en 1986 por General Motors, para evolucionar el motor L98 y reconvertirlo en el LT5, un bloque 5.7 V8 que entregaba un 50 % más de potencia que el donante original, pasando de 252 a 380 CV. No había V8 más potente que este hasta el momento.

El ZR-1 Package era una opción raramente elegida por su elevado precio: a los 31.000 dólares del modelo base había que añadir otros 27.000 dólares por el mencionado paquete en 1990. Vamos, que casi costaba lo mismo este pack que el propio modelo base

Por esta razón solo ocho de cada 10.000 unidades vendidas lo equipaban; estaba claro que iban destinadas a un grupo minoritario de clientes. El primer año se produjeron 3.000 unidades de las 4.000 estimadas, un 75 % de la cantidad inicial, bajando de forma paulatina hasta las 85 unidades producidas en 1989.

1990 Chevrolet Corvette Coupe ZR 1 2

1990 Chevrolet Corvette ZR-1 (C4)

Aunque este Corvette ZR-1 se presentó en esta ocasión como un modelo individualizado y diferenciado del resto de los Corvette, lo cierto es que continuaron con la misma práctica comercial de los años 70, siendo un Corvette base al que se le añadió el mentado pack.

Este propulsor con el bloque de aluminio contaba con cuatro árboles de levas y 32 válvulas. Asimismo, Lotus diseñó un sistema específico de la gestión del aire para ampliar la banda de potencia, cortando el suministro de aire a la mitad de sus 16 conductos de admisión cuando el motor funcionaba a bajo régimen, controlando a su vez la inyección de combustible.

Sus ocho cilindros en V y 5.732 cm3 entregaban los 380 CV a 5.800 RPM y los 501 Nm de par máximo a 4.200 RPM. Se alimentaba mediante un sistema de inyección multipunto electrónico. La transmisión por propulsión trasera se realizaba mediante una caja de cambios manual de seis velocidades. Contaba con un diferencial de deslizamiento limitado.

1990 Chevrolet Corvette Coupe ZR 1 4

1990 Chevrolet Corvette ZR-1 (C4)

Este motor era tan sofisticado, caro de fabricar y ensamblar, que se tuvo que recurrir al fabricante de motores V8 marinos Mercury Marine en Stillwater (Oklahoma). En esta planta se montaban los motores para ser enviados posteriormente a la fábrica de Bowling Green, donde se ensamblaba el ZR-1 en su totalidad.

Respecto a su calzado, en el eje delantero llevaba neumáticos de medidas 275/40 R17, mientras que el trasero iba más dimensionado, con 315/35 R17. Los frenos estaban a la altura de la mecánica, con discos ventilados en ambos ejes, llevando pinzas de cuatro pistones y 330 mm de diámetro delante y pinzas de dos pistones y 305 mm de diámetro detrás.

Lotus también sometió a una profunda revisión del bastidor, al que incorporó una nueva suspensión exclusiva denominada FX3. Este sistema de amortiguación activa era ajustable y transformaba su comportamiento en pista en algo más que un simple muscle car de solo apariencia, sin ninguna capacidad dinámica real.  Se revisaron los trenes rodantes y se le dotó de unas preciosas llantas de 17 pulgadas.

1990 Chevrolet Corvette Coupe ZR 1 3

1990 Chevrolet Corvette ZR-1 (C4)

Salió a la venta en 1990, disponible únicamente en carrocería coupé. A ojos del profano era muy difícil de distinguirlo de sus hermanos de gama, pues solamente se ofrecía como coupé por su mayor anchura trasera, con una zaga de línea convexa, dos grupos de dos pilotos de forma cuadrada y una tercera luz de freno situada en la parte superior de la luneta trasera en vez de entre los pilotos.

Su parabrisas era específico (llegaba hasta la parte central del techo) y las mencionadas llantas de aleación de 17 pulgadas, junto a unos tubos de escape de sección rectangular para ir a juego con los pilotos traseros. Los plásticos empleados en el salpicadero eran muy rígidos y de mala calidad, aunque a cambio su equipamiento de serie era muy completo: asientos, elevalunas y retrovisores ajustables eléctricamente, cierre centralizado, climatizador automático, volante regulable en altura y profundidad, dirección asistida…

También variaban ligeramente sus dimensiones, con 25 mm más de longitud y 70 mm más de ancho para poder albergar sus neumáticos traseros de 315 mm de sección. Sus principales cotas eran 4.506 mm de longitud, 1.859 mm de anchura, 1.189 mm de altura (el descapotable tenía 8 mm menos de altura) y 2.443 mm de batalla. Su peso homologado era de 1.572 kg.

1993 Chevrolet Corvette Coupe ZR 1 motor

En 1991 experimentó algunos cambios estéticos y mecánicos. Se normalizó la línea convexa de la zaga, el chasis recibió algunas actualizaciones, se cambiaron las ruedas y el interior se modernizó también. Desde este año todos los C4 adoptaron la trasera convexa, algo que no agradó a sus compradores, que veían una pérdida de exclusividad, con la consabida bajada de ventas hasta las 500 unidades. En 1992 se añadieron logotipos ZR-1 en los guardabarros y se le dotó de control de tracción (ASR).

En 1993 se hicieron modificaciones más profundas en el motor, actuando sobre las válvulas, sistema de escape y los cilindros, consiguiendo un aumento de potencia hasta los 405 CV. También se mejoró el control de los gases de escape con un novedoso sistema de recirculación de dichos gases (EGR). Se mantuvo sin cambios hasta 1995, bajando el interés por el modelo debido a que se empezaban a desarrollar los motores LS, su elevado precio y la inminente llegada de la nueva generación (C5). En el model year 1996 ya no estaba disponible.

Gracias a su gran sofisticación tecnológica este Corvette ZR-1 se acercaba más a los estándares europeos y podía competir casi de tú a tú con sus rivales europeos, al menos a nivel técnico

Sus prestaciones oficiales eran una velocidad máxima que rayaba los 300 km/h y un 0 a 100 km/h en menos de 4,5 segundos. A esto había que añadir una manejabilidad muy superior al modelo estándar, el talón de Aquiles de la mayoría de los deportivos estadounidenses. Se le conocía como “The King of de Hill” (El rey de la colina) entre sus usuarios y aficionados.

1994 Chevrolet Corvette Coupe ZR 1

1994 Chevrolet Corvette ZR-1 (C4)

Sus prestaciones reales, basadas en 84 cronos de nueve fuentes diferentes, eran una velocidad máxima de 283 km/h, 5,4 segundos para pasar de 0 a 100 km/h desde parado y 21 segundos para alcanzar los 200 km/h. En cuanto a las recuperaciones, necesitaba 7,9 segundos para pasar de 80 a 120 km/h en quinta. Los 1.000 metros desde 40 km/h en cuarta, quinta y sexta tardaba 25,9, 29,6 y 37,2 segundos, respectivamente.

Su consumo medio ascendía a 14,6 l/100 km, mientras que en conducción deportiva subía hasta los 30 l/100 km. No era un mechero, pero las sensaciones bien lo merecen, aunque sea por un rato de conducción emocionante.

Entre sus récords de velocidad figuran los obtenidos en una pista de pruebas de Fort Stockton (Texas), verificados por la Federación Internacional del Automóvil. Ponemos algunos de ellos: 500 millas (805 km) a una velocidad media de 282,4 km/h; 1.000 millas (1.609 km) a 280,7 km/h, o las 12 Horas -Endurance- a 282,5 km/h de velocidad media. Un interesante palmarés. Estas cifras no se superaron hasta la llegada del Corvette Z06 (C5) en 2001.

Entre 1990 y 1995 se vendieron cerca de 7.000 unidades del C4 ZR-1, cifra nada desdeñable incluso en las Américas.

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Ginés de los Reyes

Desde que tengo conciencia me llamó la atención cualquier cosa con ruedas. Aprendí a montar en bicicleta al mismo tiempo que a andar, y creo que la genética tiene algo que ver: mi padre adoraba los coches, les ponía nombres, mi abuelo conducía y participaba en el diseño de camiones, y le privaban los coches...

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