El Hyundai IONIQ 5 N no es una simple versión de alto desempeño. Si las marcas de automóviles te han acostumbrado a que con unos pocos miles de euros extra puedes llevarte una faceta algo más deportiva que el modelo básico, pues los asiáticos no te abrirán esa puerta. Casi 40.000 euros de diferencia entre el IONIQ 5 estándar y su cara visceral certifican que se trata de un coche completamente diferente e independiente.
La marca hace de la adrenalina que demuestran los eléctricos más compactos de la división deportiva una fortaleza. Si te subes a uno de ellos, pues no te decepcionará en nobleza al volante, en la experiencia de una alocada jornada de manejo. Si hay algo que no te da el IONIQ 5 N es aburrimiento. Un coche ágil, con buena adherencia, a prueba de curvas y una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 3,4 segundos. Los surcoreanos lo entendieron todo… pero dejaron un margen para entenderlo todo un aún mejor con una versión que no está destinada al mercado español, debo desilusionarlos.
Y si crees que hablo de una versión superior, pues nada de eso. No hay un aumento en el equipamiento, sino todo lo contrario. Esto de prescindir de elementos no es nada nuevo. Los referentes datan de décadas atrás. Si a los asiáticos nos referimos, el NSX Type R de Honda de los años noventa retiró del coche lo que hizo falta para reducir su peso y elevar su status de deportivo de alto desempeño. El Hyundai IONIQ 5 N Essential también apunta a aligerarlo, pero, más que para mejorar las prestaciones, para quitarle de encima algunos componentes que estaban de más, si al fin y al cabo hablamos de un crossover para llevar al circuito.
En ese sentido, Hyundai busca con esta propuesta ofrecer un IONIQ 5 N más barato que el estándar. Si éste se vende en Corea a un precio equivalente a 47 mil euros, al Essential le etiquetan un precio rebajado equivalente a 45 mil. No es gran cosa, porque tampoco lo que le quitan de equipamiento al coche es tanto, pero ahí radica la gracia. Por fuera y en lo mecánico, el 5 N que ya conocíamos se respeta, pero los puntuales retoques en su interior marcan la diferencia. Cambiar mucho alterando poco. Ese es su secreto.
Pongámoslo de la siguiente manera. ¿Para qué quieres un Head-Up Display si lo que importa es pisar el pedal a fondo y que las pulsaciones sea el único número que importe? ¿Para qué quieres elevalunas eléctricos cuando mejor no echar mano a la ventanilla en pleno estado de trance? ¿Para qué la llave digital si lo que menos importa en un compacto de estas características es cómo se abre la puerta?
Al Hyundai IONIQ 5 N Essential se accede con llave física, en él no verás proyectados los datos técnicos en tiempo real sobre el parabrisas y, si vas de pasajero en la segunda fila y necesitas recuperar el aliento después de una vuelta salvaje en pista, ahí tendrás la manivela para sacar la cabeza. Y nada de carga inalámbrica. Para alimentar la batería de tu teléfono, cables y puertos. Veamos todo esto, por qué no, como una analogía aplicada estratégicamente para, además de bajarle el precio al eléctrico, acercarse a los más puristas.


Mauro Blanco
Veo arte en los coches y en sus diseños una potencia que va más allá de las cifras. Ex conductor de Renault 12 rojo modelo 1995 de épicos e imprevisibles episodios, al que recuerdo por la hostilidad de su volante, pero, sobre todo, por nunca haberme dejado en el camino.COMENTARIOS